Piden una moratoria de vertidos mineros al Guadalquivir. Un informe de la Universidad de Sevilla desvela que existe un alto grado de contaminación por cobre y manganeso en la fauna fluvial del Guadalquivir. Los análisis en peces capturados muestran niveles de toxicidad metálica sin precedentes.
El documento advierte de un serio peligro sanitario por el consumo de estos ejemplares debido al riesgo carcinogénico. El ecosistema local corre peligro, ya que el calentamiento global acelera la absorción de estas sustancias nocivas.
Los expertos culpan a la actividad minera iniciada en 2008 de degradar un entorno que ya acumulaba residuos. El sector pesquero regional teme que ello signifique un duro impacto económico por el deterioro de la biodiversidad en las marismas.
Ayuntamientos, colectivos agrícolas y organizaciones ecologistas exigen paralizar los futuros desagües industriales en Aznalcóllar y Las Cruces. Asimismo, reclaman una comisión técnica independiente que evalúe la crisis ecológica y limite los daños en la salud pública.
Piden una moratoria de vertidos mineros al Guadalquivir
Piden una moratoria de vertidos mineros al Guadalquivir después de que un estudio liderado por la Universidad de Sevilla detectara concentraciones extraordinarias de metales pesados en peces capturados en el estuario, una situación que, según las entidades firmantes, podría comprometer la biodiversidad, la economía local y la salud pública.
El manifiesto, respaldado por ayuntamientos, organizaciones agrarias, asociaciones sanitarias, colectivos ciudadanos y entidades como Greenpeace, WWF, Ecologistas en Acción Andalucía, FACUA Andalucía y COAG Andalucía, reclama paralizar los vertidos actuales y futuros hasta disponer de una evaluación científica independiente.
Piden una moratoria de vertidos mineros al Guadalquivir tras un informe científico
El estudio «Bioacumulación de Metales en Albures en la Zona del Estuario del Guadalquivir Afectada por el Vertido de Mina de Cobre Las Cruces en junio de 2025« fue elaborado por profesorado de la Universidad de Sevilla junto a especialistas en antropología y sociología del estuario.
Los investigadores analizaron ejemplares de albures capturados entre el punto de vertido de Mina de Cobre Las Cruces, en La Algaba, y el entorno de La Cartuja, en Sevilla.
Según el informe, las concentraciones de cobre y manganeso detectadas figuran entre las más elevadas registradas hasta la fecha en peces a nivel mundial.
Alertan de riesgos para la biodiversidad y la salud pública
Las entidades sostienen que los niveles detectados superan ampliamente los valores considerados seguros para el consumo humano y advierten de un posible riesgo cancerígeno asociado a la ingesta de peces contaminados.
Además, alertan de que la contaminación podría extenderse a otras especies que habitan o se alimentan en el entorno del estuario, afectando al equilibrio ecológico del Guadalquivir.
El estudio también plantea que las altas temperaturas podrían favorecer una mayor bioacumulación de metales, agravando el problema en un contexto de cambio climático.
Recuerdan que el estuario arrastra años de contaminación
Los firmantes señalan que diferentes investigaciones científicas ya habían documentado la presencia de metales pesados acumulados en los sedimentos del estuario.
A su juicio, los vertidos realizados desde 2008 por Mina de Cobre Las Cruces han contribuido de forma significativa a este deterioro ambiental.
También recuerdan que los efectos ecotóxicos afectan a especies de interés pesquero y marisquero, con posibles consecuencias económicas para las comunidades que dependen de estos recursos.
Reclaman frenar nuevos vertidos y crear un comité independiente
El manifiesto exige paralizar tanto los vertidos actualmente autorizados como los previstos para futuras explotaciones, incluidas las de Mina Los Frailes (Aznalcóllar) y Mina de Cobre Las Cruces.
Según las entidades, el volumen autorizado para las próximas fases extractivas sería al menos diez veces superior al ya vertido hasta ahora.
También solicitan la constitución de un comité de expertos independientes que evalúe de forma integral los impactos ecológicos, sanitarios, sociales y económicos de estos vertidos.
Un amplio respaldo institucional y social
La petición cuenta con el apoyo de los ayuntamientos de Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Coria del Río y Los Palacios y Villafranca, entre otros.
También se han adherido organizaciones agrarias como COAG Andalucía, comunidades de regantes, asociaciones de mariscadores y colectivos ciudadanos.
Entre las organizaciones ambientales destacan Greenpeace, WWF, Ecologistas en Acción Andalucía, la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua y el grupo ecologista CANS Chipiona.
Proteger el estuario es clave
Las entidades consideran que el estuario del Guadalquivir constituye un patrimonio ambiental, económico y cultural cuya conservación resulta esencial para las poblaciones que dependen de él.
Por ello, reclaman aplicar el principio de precaución, suspender los nuevos vertidos mineros y reforzar la investigación científica antes de autorizar nuevas actividades que puedan incrementar la contaminación del río.
Piden una moratoria de vertidos mineros al Guadalquivir en 15 segundos
¿Por qué piden una moratoria de vertidos mineros al Guadalquivir?
Porque un estudio científico ha detectado concentraciones muy elevadas de metales pesados en peces del estuario y alerta de posibles riesgos para la biodiversidad y la salud pública.
¿Qué metales se encontraron en los peces del Guadalquivir?
El informe destaca especialmente niveles muy elevados de cobre y manganeso, además de otros metales presentes en altas concentraciones.
¿Qué organizaciones apoyan la moratoria?
Respaldan la iniciativa varios ayuntamientos y entidades como Greenpeace, WWF, Ecologistas en Acción Andalucía, FACUA Andalucía, COAG Andalucía y Marea Blanca Andalucía, entre otras.
¿Qué medidas solicitan las entidades firmantes?
Piden paralizar los nuevos vertidos mineros, detener los actuales mientras se evalúan sus efectos y crear un comité científico independiente que analice los impactos ambientales, sanitarios y socioeconómicos.



