Plagas en árboles autóctonos: las señales que conviene revisar antes de tratar

Sandra M.G.
Publicado el 26 de octubre de 2026 a las 13:39
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Revisión de hojas de encina para detectar plagas en árboles autóctonos

Detectar las plagas en árboles autóctonos exige observar sus hojas, el tronco y la base: el calendario de revisión es fundamental para reconocer daños en encinas, pinos y alcornoques y saber si hay que consultar a un técnico.

Una hoja roída, un agujero rodeado de serrín o una copa que clarea sin una explicación pueden ser avisos de que un árbol puede estar afectado. Para detectar si hay plagas en árboles autóctonos, la revisión debe comenzar en tres puntos básicos: las hojas, el tronco y la base, y hay que observarlos en cada estación.

Encinas, pinos quejigos y alcornoques son árboles que presentan problemas distintos y hay señales que se prestan a confusión. No porque un árbol amarillee sus hojas está afectado por una plaga, ya que el estrés hídrico también puede ocasionar este fenómeno.

Realizar un seguimiento implica que se tomen fotos y se anoten las fechas de las mismas para saber en qué cambia cada árbol en cada momento del año, y de esta manera prevenir a tiempo las plagas en árboles autóctonos, aunque el diagnóstico debe realizarlo un experto.

Esta es una guía que explica dónde buscar insectos, daños y puestas en cada época, conocer la sintomatología que pueda resultar preocupante y requiera la atención de un experto y actuar para evitar intervenciones innecesarias. La procesionaria es uno de los problemas más acuciantes de plagas en árboles autóctonos.

Guía básica de plagas en árboles autóctonos

Para detectar plagas en árbol autóctono a tiempo, basta con mirar tres sitios en cada temporada: las hojas, el tronco y la base. Si se sabe cuándo y dónde mirar, la mayoría de las plagas en árboles autóctonos se frenan con medidas sencillas. Quien planta encinas, alcornoques, quejigos o pinos en su finca suele cuidar el riego y las protecciones, pero pocas veces se pregunta qué hacer cuando aparece el primer insecto.

Hojas, tronco y base, los tres sitios donde se ve primero

Las hojas avisan, antes que nada, de plagas en árboles autóctonos. Conviene mirar el haz y sobre todo el envés, donde se esconden pulgones, cochinillas y huevos. Son señales las roeduras en el centro de la hoja, las hojas pegajosas y los brotes que se doblan.

En el tronco hay que buscar orificios con serrín fino, resina que rezuma, corteza levantada y masas de huevos. Los huevos de la lagarta peluda forman plastones amarillentos que se ven sobre todo en la parte inferior de las ramas más horizontales. Según la ficha técnica de la Junta de Andalucía, miden entre 3 y 4 cm y pasan allí todo el invierno.

En la base se mira el cuello del árbol, donde el tronco se junta con la tierra. Un suelo encharcado o una corteza oscura y blanda en esa zona apuntan a un problema de raíz. También lo apuntan una copa que clarea entera o unas hojas que amarillean sin ningún insecto a la vista.

¿Qué mirar en cada temporada?

Bastan diez minutos por árbol al cambiar de estación. Esta es la guía que uso con los árboles autóctonos de una finca mediterránea.

TemporadaDónde mirarSeñal de alarma
Invierno, de diciembre a febreroCopa de los pinos y cara inferior de las ramas de encinas y alcornoquesBolsones de seda blanca entre las acículas y plastones amarillentos en las ramas.
Primavera, de marzo a mayoBrotes nuevos y envés de las hojasRoeduras en el centro de la hoja nueva, larvas colgando de hilos de seda y pulgones.
Verano, de junio a septiembreCopa entera y cuello del troncoHojas secas que siguen pegadas a la rama y bordes de hoja quemados.
Otoño, de octubre a noviembreCopa de los pinosGrupos de orugas pequeñas y acículas roídas.

Las primeras orugas de la lagarta peluda suelen salir en abril y empiezan por las hojas nuevas. Cuanto más al sur y más baja es la zona, antes aparecen. La procesionaria del pino sigue el calendario contrario.

En las zonas cálidas, sus orugas nacen en septiembre u octubre, comen acículas en otoño e invierno, tejen el bolsón en sus últimas fases y bajan en procesión a enterrarse entre febrero y marzo. En las sierras altas nacen ya en agosto.

¿Cómo distinguir un daño real de uno pasajero?

El daño de las plagas en árboles autóctonos o una enfermedad avanza y se extiende, y el del sol, el viento o una helada se queda como está. Una foto del mismo ramo hoy y otra a las dos semanas lo aclara. Si el daño ha crecido, hay algo vivo detrás. Si sigue igual, lo normal es que fuera el tiempo o un riego mal ajustado.

La Junta de Andalucía explica que, cuando la causa es ambiental, el quemado de las hojas suele afectar a hojas jóvenes y viejas y a todas las plantas del mismo lote a la vez. Si afecta a unos árboles sí y a otros no, conviene consultarlo con un técnico o con Sanidad Vegetal.

Hay un caso en el que no conviene esperar. Una encina o un alcornoque que pierde hojas poco a poco, o que se seca de golpe con las hojas muertas todavía colgando, puede tener la seca, en la que el agente principal es Phytophthora cinnamomi, un patógeno que pudre las raíces. Conviene que la vea un técnico, porque solo un análisis de laboratorio lo confirma.

¿Qué hacer si se confirma, de menos a más?

Lo primero es retirar lo que se ve de las plagas en árboles autóctonos. Con guantes, gafas y mascarilla se corta el bolsón o la rama con la puesta, porque los pelos de la procesionaria provocan urticaria en personas y animales. Las trampas de feromonas sirven para saber cuánta plaga hay, y las cajas nido atraen aves insectívoras que ayudan a largo plazo.

Si la infestación es alta, el árbol está junto a una vivienda o a un lugar de paso, o hay mascotas, tiene sentido la endoterapia vegetal en Málaga. Consiste en inyectar el producto en el tronco aprovechando el flujo de savia, así que no se pulveriza la copa ni se trata el terreno. La aplica personal con la formación exigida, con un producto autorizado para ese uso y en la época que indique el técnico.

La administración forestal también mira antes de tratar

El Plan de Lucha Integrada de la Junta de Andalucía decide el tratamiento de plagas en árboles autóctonos según el grado de infestación de cada rodal. En los grados bajos recurre a trampas de feromonas y a tratamientos manuales sobre el bolsón.

En noviembre y diciembre de 2025, la Junta usó por primera vez drones contra la procesionaria del pino, solo en las zonas que marcó su red de seguimiento. Fueron 449,21 hectáreas de Cádiz, Huelva, Málaga y Sevilla, y 263,97 hectáreas estaban en Málaga, en Ronda, Antequera, Sedella y la capital, según la nota de la Junta de Andalucía del 11 de diciembre de 2025.

En una finca la escala es otra, pero la clave para evitar plagas en árboles autóctonos es la misma. Mirar primero, anotar la fecha y la foto de cada revisión y actuar solo cuando el daño avanza evita casi todos los tratamientos innecesarios.

El caso de la procesionaria

En el caso de la procesionaria, esta es una de las plagas en árboles autóctonos más comunes y peligrosas. La guía de gestión integrada de plagas que ofrece el Ministerio de Agricultura señala que los cinco estadios larvarios que desarrollan sus orugas y explica que, a partir del tercero, es cuando desarrollan pelos urticantes.

Por esa razón es importante no esperar a que bajen por los troncos de los árboles para tomar medidas, ya que es en invierno cuando se puede comprobar que hay bolsones de procesionarias y es el momento de solicitar una valoración experta para evitar estas plagas en árboles autóctonos.

Sandra M.G.

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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