Naturaleza

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras según la ciencia

Una investigación de la Universidad Rey Juan Carlos concluye que la captura y el confinamiento generan una respuesta fisiológica de estrés significativamente mayor que el disparo realizado por personal especializado en el control de especies invasoras.

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras según la ciencia

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras según la ciencia. La invasión de especies no nativas en diferentes ecosistemas puede tener consecuencias devastadoras, alterando la biodiversidad, desplazando a especies autóctonas y afectando los servicios ecosistémicos.

Las aves invasoras son aquellas especies que, introducidas accidental o intencionadamente por humanos en nuevos hábitats, se multiplican y expanden, causando daños a las especies autóctonas, a la agricultura, al turismo y a la salud pública. Entre las especies más problemáticas se encuentran el mirlo acuático europeo (Turdus merula), la paloma bravía (Columba livia), el mirlo negro (Turdus merula) y algunas especies de gaviotas y patos.

Su adaptación rápida, reproducción elevada y falta de depredadores naturales en los nuevos entornos les permiten establecerse con facilidad. El control de estas especies resulta complejo. Métodos tradicionales, como la captura masiva, la caza o el uso de venenos, pueden ser efectivos pero también generan controversia por sus posibles efectos colaterales sobre otras especies, el bienestar animal y el ecosistema en general.

Además, estos métodos a menudo provocan altos niveles de estrés en las aves, lo que puede afectar su comportamiento, reproducción y supervivencia.

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras durante su control

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras y desmonta una de las ideas más extendidas sobre el control de estas especies. La investigación demuestra, mediante indicadores fisiológicos, que capturar vivas a las aves y mantenerlas confinadas antes de la eutanasia provoca un nivel de estrés muy superior al de otros métodos empleados en gestión ambiental.

El trabajo, desarrollado por investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y publicado en Conservation Physiology, aporta evidencias científicas que pueden influir en la forma en que ayuntamientos, administraciones y técnicos de medio ambiente diseñan los programas de control de especies exóticas invasoras.

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras mediante indicadores biológicos

El equipo del Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC) comparó los dos procedimientos más utilizados para controlar poblaciones de aves invasoras: el disparo in situ y la captura con trampas seguida de confinamiento antes de la eutanasia.

Como modelo se utilizó la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), una especie incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y presente en numerosas ciudades.

El objetivo era medir de forma objetiva cómo responde el organismo de estas aves ante cada uno de los métodos de control.

La hormona del estrés permitió comparar ambos sistemas

El equipo del Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC) comparó los dos procedimientos más utilizados para controlar poblaciones de aves invasoras: el disparo in situ y la captura con trampas seguida de confinamiento antes de la eutanasia.

Los investigadores analizaron muestras de sangre de 63 cotorras, distribuidas en tres grupos experimentales con diferentes condiciones de manejo.

La variable utilizada fue la corticosterona plasmática, la principal hormona relacionada con el estrés en las aves, equivalente al cortisol en los seres humanos.

Cuanto mayor era la concentración de esta hormona, mayor era la respuesta fisiológica del animal frente a la situación vivida.

La captura y el confinamiento provocaron los niveles más altos de estrés

Los resultados mostraron que las aves capturadas y retenidas entre 10 y 210 minutos antes de la eutanasia registraron los valores más elevados de corticosterona.

Por el contrario, las aves abatidas mediante disparo realizado por personal especializado presentaron niveles hormonales prácticamente idénticos a los del grupo de control.

Según la investigadora Isabel López Rull, esto indica que la muerte ocurre con tanta rapidez que el organismo no llega a activar el mecanismo fisiológico del estrés.

Los resultados pueden cambiar los protocolos de gestión de especies invasoras

Los resultados mostraron que las aves capturadas y retenidas entre 10 y 210 minutos antes de la eutanasia registraron los valores más elevados de corticosterona.

El estudio plantea que los datos obtenidos deberían incorporarse a los criterios utilizados por ayuntamientos, administraciones públicas y organismos responsables del control de fauna invasora.

Los autores sostienen que las métricas fisiológicas cuestionan la idea de que capturar un animal vivo siempre representa la alternativa más humanitaria.

La investigación propone priorizar aquellos procedimientos que reduzcan al máximo el sufrimiento y el tiempo de exposición al estrés.

Los investigadores insisten en que el bienestar animal sigue siendo prioritario

El trabajo subraya que cualquier actuación debe realizarse por profesionales certificados y con formación específica en bienestar animal.

Los autores recuerdan que la elección del método no solo debe basarse en su eficacia para controlar especies invasoras, sino también en criterios científicos relacionados con el impacto fisiológico sobre los animales.

Las conclusiones aportan una nueva herramienta para mejorar la toma de decisiones en la gestión de la biodiversidad urbana y de las especies exóticas invasoras.

La investigación de la Universidad Rey Juan Carlos introduce un nuevo enfoque en el debate sobre el control ético de las especies invasoras al aportar evidencias biológicas medibles y no únicamente valoraciones teóricas.

Estos resultados pueden contribuir a revisar futuros protocolos de gestión para compatibilizar la conservación de los ecosistemas con la aplicación de métodos que reduzcan al máximo el estrés y el sufrimiento de los animales.

Un estudio revela cuál es el método que menos estrés provoca a las aves invasoras según la ciencia; explicado en 15 segundos

¿Qué método provoca menos estrés a las aves invasoras según el estudio?

La investigación concluye que el disparo in situ realizado por personal especializado genera una respuesta fisiológica de estrés menor que la captura con confinamiento antes de la eutanasia.

¿Qué aves utilizaron los científicos para hacer el estudio?

El trabajo se realizó con cotorras argentinas (Myiopsitta monachus), una especie incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

¿Cómo midieron el estrés de las aves los investigadores?

Analizaron la corticosterona plasmática, la principal hormona del estrés en las aves, obtenida mediante muestras de sangre.

¿Para qué servirá este estudio sobre las aves invasoras?

Sus conclusiones pueden ayudar a ayuntamientos, administraciones y técnicos ambientales a elegir métodos de control basados en criterios científicos y de bienestar animal.

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