Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales en español

Publicado el: 2 de julio de 2026 a las 11:40
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Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales para fomentar un lenguaje más respetuoso

Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales. Cambiar las frases hechas que normalizan el daño animal por unas alternativas más compasivas abre la puerta a una convivencia social mucho más respetuosa y consciente.

El vocabulario cotidiano no solo describe el entorno, sino que puede perpetuar dinámicas de violencia. Ciertas expresiones tradicionales pueden denigrar a las especies o servir de herramienta lingüística para deshumanizar a los colectivos más vulnerables mediante los insultos.



El texto original analiza cómo el lenguaje tradicional perpetúa estereotipos falsos sobre la suciedad de los cerdos o la inteligencia de las aves, ignorando la evidencia científica disponible al respecto que desmonta estos mitos por completo.

Esta investigación lingüística propone una profunda autorreflexión colectiva, sugiriendo reemplazar las comparaciones zoológicas, como llamar gallina a alguien, por descripciones directas de la conducta humana para erradicar los prejuicios arraigados hacia los animales.



Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales

El ensayo de Florent Marcellesi invita a replantear refranes y expresiones populares que, según el autor, normalizan el maltrato animal y también sirven para deshumanizar a personas y colectivos.

Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales para impulsar una reflexión sobre el papel del lenguaje en la forma en que la sociedad se relaciona con los demás seres vivos y con otras personas.

El autor, Florent Marcellesi, plantea sustituir numerosos dichos tradicionales por alternativas que eliminen referencias que considera ofensivas hacia los animales y hacia determinados colectivos sociales.

Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales

El libro Una lengua sin maltrato, del experto en transición ecológica y exeurodiputado Florent Marcellesi, plantea abrir un debate sobre el uso cotidiano de expresiones relacionadas con animales que, a su juicio, contribuyen a normalizar el maltrato o a transmitir estereotipos negativos.

El autor sostiene que frases muy arraigadas en el castellano, como «matar dos pájaros de un tiro», «ser un cerdo» o «fueron felices y comieron perdices», reflejan una relación de superioridad del ser humano respecto al resto de especies y merecen una reflexión colectiva.

El lenguaje también influye en la forma de relacionarnos con los animales

Marcellesi defiende que el lenguaje no solo describe la realidad, sino que también ayuda a construirla. Por ello considera que modificar determinadas expresiones puede favorecer una visión más respetuosa hacia los animales.

Como ejemplo, propone sustituir «matar dos pájaros de un tiro» por expresiones como «cuidar a dos pájaros de una tirita» o reemplazar «fueron felices y comieron perdices» por «fueron felices y cuidaron perdices».

El autor aclara que no pretende imponer cambios lingüísticos, sino promover una reflexión social sobre el significado de estas expresiones.

El libro también analiza el uso del lenguaje para deshumanizar personas

La obra sostiene que muchas referencias a animales también se utilizan para insultar o deshumanizar a determinados colectivos.

Marcellesi cita ejemplos de discursos políticos en los que migrantes o poblaciones en conflicto son comparados con animales, así como expresiones empleadas con fines machistas, racistas u homófobos.

Según el autor, este tipo de lenguaje contribuye a justificar actitudes discriminatorias al asociar determinadas personas con imágenes negativas del mundo animal.

Revisar los estereotipos asociados a los animales

Otro de los argumentos del ensayo es que numerosos dichos atribuyen características falsas o injustas a diferentes especies.

Marcellesi recuerda que los cerdos no son animales especialmente sucios en condiciones naturales y que muchas aves poseen capacidades cognitivas muy desarrolladas, por lo que considera que el lenguaje debería reflejar mejor el conocimiento científico actual.

En este sentido, anima a sustituir expresiones como «ser un gallina» por otras que describan directamente el comportamiento humano sin recurrir a comparaciones con animales.

Conclusiones

El objetivo de Una lengua sin maltrato no es modificar de forma inmediata el castellano, sino abrir un debate sobre el impacto que tienen las palabras en la relación entre las personas y el resto de seres vivos.

Para Florent Marcellesi, revisar algunas expresiones tradicionales puede contribuir a construir un lenguaje más respetuoso, acorde con una sociedad cada vez más sensibilizada con el bienestar animal y la igualdad.

Una lengua sin maltrato propone cambiar las expresiones con animales: te lo contamos todo en 15 segundos

¿Qué propone el libro Una lengua sin maltrato?

El libro invita a reflexionar sobre expresiones populares que utilizan animales de forma despectiva y propone alternativas más respetuosas tanto con los animales como con las personas.

¿Quién es Florent Marcellesi?

Es experto en transición ecológica y justicia social, exdiputado del Parlamento Europeo por Los Verdes y antiguo coportavoz de Verdes Equo.

¿Por qué considera problemáticas algunas expresiones tradicionales?

Porque, según el autor, contribuyen a normalizar el maltrato animal, perpetúan estereotipos negativos y, en algunos casos, también sirven para deshumanizar a determinados colectivos.

¿El autor pretende cambiar oficialmente el idioma?

No. Marcellesi explica que su intención es impulsar una reflexión colectiva y ofrecer alternativas que puedan adoptarse de manera voluntaria con el paso del tiempo.

Imagen autor

Arantxa G.

Soy periodista y creadora de contenido especializada en sostenibilidad, vida saludable, energías renovables y, en general, todo lo relacionado con el estilo de vida eco-friendly. Actualmente colaboro con Ecoticias.com y elaboro artículos divulgativos para distintos medios. Apasionada de los animales, la naturaleza y la vida en el campo, combino creatividad, rigor y compromiso ambiental en cada pieza que desarrollo.

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