Tras décadas de vertidos por parte del vertedero de Nerva, por fin la Junta de Andalucía dio luz verde a la modificación ambiental que provocará el cierre de la planta después de años de contaminación descontrolada.
La empresa explotadora DSM asumirá el coste del sellado y la posterior vigilancia ambiental durante los próximos 30 años, reduciendo el volumen de residuos de 970.000 a 780.000 toneladas.
El plan de clausura se ejecutará en 4 fases y el gobierno autonómico ya ha sellado unas 11.8 hectáreas del recinto,, lo que supone un 40% del total de la superficie de la infraestructura.
La empresa encargada del vertedero DSM se compromete con la economía circular prohibiendo la entrada de residuos peligrosos extranjeros y reservando su capacidad de reciclaje para la industria andaluza.
Andalucía pone fecha al final del vertedero de Nerva
La Junta de Andalucía se ha puesto las pilas y ha aprobado la modificación de la Autorización Ambiental Integrada del centro de tratamiento de residuos industriales de Nerva, en Huelva, lo que supone el cierre de las instalaciones y su transformación en una planta de reciclaje y economía circular.
El 21 de agosto se aprobó la modificación por parte de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Huelva, en la que se deja claro que el coste económico y la responsabilidad ambiental recaen sobre la empresa explotadora de la planta, DSM. Esta medida obliga a la empresa a adaptar las instalaciones según el Real Decreto 646/2020 de vertederos y la Ley 7/2022 de residuos.
El gobierno andaluz destaca que con esta medida no se busca ni ampliar la superficie ni la capacidad de producción de la planta, sino todo lo contrario; lo que se pretende es controlar los últimos años de vida útil y asegurar que la empresa asuma la vigilancia ambiental y la restauración paisajística por un periodo mínimo de 30 años.
Con las actividades iniciadas allá por el año 1996, el proceso de cierre empezó en 2021 bajo la gestión del Gobierno de Juanma Moreno, del PP, tras las ampliaciones aprobadas por el grupo socialista que duplicaron la capacidad de la instalación en 2008.
Hasta hoy se han sellado unas 11.8 hectáreas, cerca del 40% de la superficie total del vertedero, y se han clausurado el 56.7% de los vasos de residuos no peligrosos.
Hay que recordar que todo esto es consecuencia de un expediente sancionador que inició la Delegación Territorial de la Junta en Huelva en febrero de 2023. Aunque los estudios demostraron que no existía infracción, la resolución de 2025 obligó a DSM a reducir el volumen de 970.000 a 780.000 toneladas.
A la vez que se clausura, se va transformando, pasando del simple depósito de residuos al reciclado de envases y chatarra, el tratamiento de los suelos y la recuperación del agua. También, gracias a la aplicación de la Ley de Economía Circular de Andalucía de 2023, se prohíbe a la planta aceptar residuos de fuera de la comunidad y la obliga a reservar sus servicios de reciclado exclusivamente para el tejido industrial andaluz y el polo químico de Huelva.



