Un informe sobre el proyecto Life Plan4Climate que cuenta con la participación de SEO/BirdLife, ha hecho una estimación de que 2800 muertes prematuras anuales podrían evitarse con horizonte 2030 y 3 millones de personas saldrían del umbral de la pobreza energética si se invierte en la rehabilitación de las viviendas y en eficiencia energética en España.
El acondicionamiento térmico de las viviendas no solo protege a las personas, sino que genera un importante ahorro energético. España tiene la oportunidad de apostar por la eficiencia energética en España para obtener mejoras sustanciales en salud y economía.
De cara a 2030, más de 610.000 puestos de trabajo se asegurarían y se evitaría que 2800 personas fallezcan cada año de forma prematura con solo tomar medidas que prioricen la eficiencia energética en España y el ahorro, según explica el informe de co-beneficios climáticos.
En este análisis se hace otra estimación muy halagüeña: las inversiones podrían sacar a más de 3 millones de ciudadanos de la pobreza energética. Aunque está claro que esta es una proyección de los beneficios que podrían obtenerse si se aplican las medidas que propone el informe.
Entre las actuaciones que se enumeran para reducir la demanda energética, reducir la dependencia de los combustibles fósiles y mejorar el bienestar de las personas, destacan el aislamiento térmico de los edificios y viviendas y la rehabilitación de los mismos.
Eficiencia energética en España: invertir poco y ahorrar mucho en dinero y salud
Las medidas de ahorro y de eficiencia energética, aparte de ser una vía imprescindible que permita atajar la crisis climática, también representan una oportunidad de primer orden a nivel económico y social.
La inversión necesaria en acción climática en España con horizonte 2050 ronda los 884.000 millones de euros y el ahorro que se generaría al contraponer las nuevas medidas con las actuales será de más de 2.792.000 millones de euros, lo que equivale al 16,5% del PIB nacional de 2021. Esto significa que los co-beneficios monetizados triplicarán con creces el esfuerzo inversor requerido.
El informe sobre co-beneficios climáticos del proyecto Life Plan4Climate, en el que participan Climate Action Network (CAN) Europe y SEO/BirdLife y que tiene alcance europeo, demuestra que las medidas de eficiencia aportarían más de 826.000 millones de euros en co-beneficios anuales para 2030, llegando en 2050 a los 2 billones anuales y con un acumulado entre ambas décadas de unos 32 billones de euros.
El citado informe hace una cuantificación de los retornos que habitualmente están fuera del debate económico, como son la creación de empleos, el ahorro directo en las facturas, la prevención de los daños climáticos y las ganancias en salud pública, entre otros.
En el caso español, las repercusiones directas de la apuesta por la eficiencia energética en España sobre la ciudadanía serían sustanciales de aquí a 2030. Por un lado, se respaldarían 611.000 puestos de trabajo al año, contribuyendo al total europeo de más de 8,5 millones de empleos impulsados, principalmente en el sector de la edificación y la rehabilitación.
Por otro lado, la mejora en el aislamiento térmico y la reducción de la contaminación atmosférica permitirían evitar más de 2.800 muertes prematuras anuales en el país (casi 34.000 en el conjunto de la UE), ahorrar 170.000 días de baja médica y sacar a más de tres millones de personas de la situación de pobreza energética.
Un informe demoledor
Irene Pérez Beltrán, de la Unidad de Incidencia para la Transición Verde de SEO/BirdLife, coincide con los resultados del informe en cuanto a eficiencia energética en España y añade que “acelerar la transición no consiste únicamente en sustituir fuentes de energía, sino en priorizar la reducción de la demanda y el ahorro.
Invertir en la rehabilitación de viviendas y en el aislamiento térmico es una de las herramientas más eficaces no solo para reducir la factura de los hogares, sino también para proteger la salud de las personas más vulnerables y abordar la pobreza energética de forma estructural”.
Este impulso resulta acuciante frente a la factura de la inacción. La Agencia Europea de Medio Ambiente calcula que los fenómenos meteorológicos extremos han provocado pérdidas de 822.000 millones de euros en la UE entre 1980 y 2024, cobrándose más de 441.000 vidas.
A ello se suma la vulnerabilidad por la dependencia de combustibles fósiles, la cual ha supuesto a la UE unos 340.000 millones de euros en importaciones energéticas en 2025, un gasto agravado en 2026 por las tensiones en el estrecho de Ormuz, que añadieron 90.000 millones adicionales.
“La conclusión del informe es clara: nuestros resultados, pese a ser conservadores y centrarse en la eficiencia energética, demuestran que tenemos incentivos económicos y sociales aplastantes para invertir en la acción climática, tanto en España como a nivel europeo”, sentencia Beltrán.













