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La fruta cortada puede estar tres horas sin refrigerar: esto dice la normativa en España

La fruta cortada puede estar tres horas sin refrigerar: esto dice la normativa en España

La fruta cortada puede estar tres horas sin refrigerar. Adquirir piezas de fruta cortadas por la mitad y guardadas fuera de las neveras supone correr ciertos riesgos sanitarios. Al retirar la piel protectora, la pulpa queda expuesta al ambiente y a bacterias nocivas, como es el caso de la Salmonella.

Para minimizar la contaminación, la normativa española limita la exposición a temperatura ambiente a tres horas máximo. Superado ese margen de tiempo, los comercios deben refrigerar obligatoriamente todos los alimentos vulnerables como el melón o la sandía.

En el hogar conviene llevar rápidamente estos productos al frigorífico y mantenerlos bajo cuatro grados. Lavar cuchillos y tablas adecuadamente resulta fundamental para evitar problemas digestivos derivados del consumo de alimentos preparados manualmente.

La fruta cortada puede estar tres horas sin refrigerar

Ahora que estamos en la temporada de las grandes frutas, es muy común encontrar en las zonas de frutería de supermercados e hipermercados melón, sandías o piñas por mitades, o simplemente un trozo de sandía protegida con film. De esta manera se trata de llegar a un público que no se anima a comprar una pieza completa, y también de contribuir a reducir el desperdicio de alimentos, pero ¿es una buena opción? ¿No se estropean las frutas una vez abiertas?

¿Cómo elegir la fruta?

En el supermercado, la fruta entera suele estar expuesta en cajas o estanterías a temperatura ambiente, mientras que en la zona refrigerada encontramos las ensaladas en bolsa, verduras preparadas, la fruta troceada…

Pero en ocasiones las mitades de fruta no están en las neveras, sino a temperatura ambiente, lo que quizá pueda ser más problemático: la fruta, una vez cortada, presenta un mayor riesgo de contaminación, por la propia manipulación (higiene del cuchillo, tabla de cortar…) y porque en el proceso de corte y preparación la pulpa de la fruta, la parte comestible, que hasta ese momento está protegida por la piel o la cáscara, queda expuesta al aire y a agentes externos. ¿Es seguro consumir este tipo de producto?

Fruta en mitades

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria, a partir de datos científicos y recurriendo a modelos predictivos, elaboró un informe centrándose en las condiciones de conservación de sandía, melón, papaya y piña, del que se obtuvieron interesantes conclusiones.

A partir de ahí se elaboró una normativa que, entre otras cosas, contempla los requisitos que deben cumplirse en los alimentos a la venta en establecimientos al por menor.

A tener en cuenta

  • La fruta en mitades tiene una menor vida útil. Al mantenerla así, hay más riesgo de crecimiento de microrganismos patógenos como Salmonella, Escherichia coli verotoxigénico o Listeria monocytogenes.
  • No todas las frutas son iguales: el melón, la sandía y la papaya presentan condiciones más favorables para el crecimiento de microorganismos patógenos. En la piña, en cambio, su mayor acidez dificulta ese crecimiento. En cualquier caso, conviene descartar para el corte las frutas excesivamente maduras o que tengan heridas o grietas.
  • Melones, sandías, piñas y papayas cortados por la mitad o en cuartos pueden permanecer a temperatura ambiente, entre 20 y 25 ºC, durante un máximo de 3 horas desde que se realiza el corte. Transcurrido ese tiempo, el establecimiento debe colocarlos en un expositor refrigerado y mantenerlos así hasta su venta.
  • Como regla general, las frutas cortadas o peladas preparadas en el comercio deben conservarse a una temperatura igual o inferior a 4 ºC.

En resumen, una buena conservación es fundamental para garantizar la seguridad de estos productos. Con todo, a la luz de las conclusiones del estudio, es posible hacer unas recomendaciones tanto a los comerciantes o establecimientos como a los consumidores.

Evitemos problemas

  • En los comercios, quienes preparen y corten la fruta deben extremar la higiene de los utensilios y superficies de corte.
  • Hay que descartar para el corte las frutas muy maduras y las que presenten heridas en la superficie.
  • Los establecimientos deben controlar las condiciones de exposición y almacenamiento: mantener la fruta alejada del calor, la luz solar y a la temperatura adecuada.
  • Además, el establecimiento debe registrar la hora del corte e informar mediante un cartel, etiqueta u otro medio de que la fruta debe conservarse refrigerada.

Comprar medias piezas

  • Harán bien evitando coger piezas muy maduras.
  • Deben recortar todo lo posible el tiempo que pasa desde la compra hasta que meten la fruta en la nevera de casa.
  • Hacer sitio en el frigorífico para colocarlas: deben mantenerse en refrigeración hasta que se vayan a consumir.
  • Si no se consume todo el trozo, volver a meter en la nevera el resto cuanto antes, protegiéndolo con papel film o metiéndolo en un recipiente con tapa para evitar que se contamine. Aun así, es mejor no demorarse demasiado en consumirlo.
  • Como siempre, al cortar la fruta hay que lavarse bien las manos y asegurarse de que los cuchillos y las tablas de corte estén limpios, para evitar contaminaciones cruzadas.

Recurrir a las frutas por mitades es una alternativa sostenible. Y si se cumplen las condiciones tanto en el supermercado como después en los hogares y se respetan las recomendaciones de conservación y consumo, también puede ser perfectamente segura.

Las tiendas necesitan extremar la higiene de sus utensilios, descartar piezas dañadas e informar la hora del corte. La mayor acidez de frutas como la piña ayuda a frenar la proliferación microbiana durante su exhibición.

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