Sólo existen 17 parejas reproductoras y está en peligro crítico de extinción pero un águila imperial acaba de aparecer en un caso único en la zona y los biólogos estallan de emoción

Publicado el: 19 de mayo de 2026 a las 15:36
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Águila imperial ibérica descendiendo sobre una rama en una zona natural de Portugal.

Un águila imperial ibérica ha sido registrada por primera vez en el entorno de la Reserva de Faia Brava, en el valle del Côa, al noreste de Portugal. No es una observación cualquiera. Hablamos de una de las rapaces más raras de la Península Ibérica y de una especie que en Portugal sigue clasificada como «Críticamente en Peligro«.

La imagen fue captada durante trabajos de monitorización de fauna, mediante cámaras de fototrampeo, en un campo de alimentación de aves necrófagas gestionado por la Associação Faia Brava. Para los técnicos, la escena fue una sorpresa de las que se miran dos veces. Y también una señal prudente de que el territorio podría estar recuperando condiciones atractivas para especies muy exigentes.



Una visita inesperada

El ejemplar observado era un ave inmadura de águila imperial ibérica (Aquila adalberti). Según explicó João Carvalho, coordinador de Biodiversidad de Faia Brava, se trataba de «un ave inmadura de unos tres años» vista en el Campo de Alimentación de Aves Necrófagas de Escalhão, un espacio creado en 2017 y gestionado por la asociación.

Este tipo de puntos de alimentación suelen atraer buitres, alimoches y otras especies carroñeras. Por eso, ver allí una imperial no entraba en el guion habitual. Es como esperar siempre a los mismos visitantes y, de pronto, encontrar en la cámara a una de las aves más escasas de todo el territorio portugués.



De momento, no se sabe con certeza el sexo del ejemplar. Los especialistas apuntan a que podría ser un macho en dispersión, quizá procedente de colonias cercanas de España o del Tejo Internacional. Pero conviene ir despacio. Una visita no significa todavía una nidificación.

Por qué importa

La importancia del registro se entiende mejor mirando hacia atrás. El águila imperial ibérica dejó de nidificar en Portugal durante la década de 1980 y fue considerada extinta como reproductora en el país. Su regreso se confirmó en 2003, en el Parque Natural del Tejo Internacional, y más tarde en el Alentejo.

La Lista Roja de las Aves de Portugal Continental 2022 mantiene a la especie como «Críticamente en Peligro» para la población reproductora portuguesa. En esa misma evaluación aparece como «En Peligro» en España y «Vulnerable» a escala europea y global. No es poca cosa.

La cifra portuguesa también explica la prudencia. El Atlas de Aves Nidificantes de Portugal recoge una estimación de 17 parejas, mientras que informaciones más recientes hablan ya de unas 25 parejas, la mayoría en el Bajo Alentejo. La tendencia mejora, sí, pero la base sigue siendo muy pequeña.

Lo que necesita

La imperial no se instala en cualquier sitio. Necesita tranquilidad, alimento y un paisaje en mosaico, con zonas abiertas, pastos, áreas de cereal extensivo, matorral mediterráneo y árboles maduros donde poder criar. En la práctica, no basta con que el ave pase por allí. Tiene que encontrar una despensa y un refugio.

Uno de los puntos clave es el conejo silvestre. Es una presa esencial para la especie y también para otros depredadores mediterráneos. João Carvalho lo resumió con claridad al hablar del trabajo en Faia Brava, donde están intentando reforzar el conejo bravo porque «tener poblaciones saludables» de esta especie es medio camino andado para atraer a la imperial con más frecuencia.

Entre las medidas citadas en el terreno están el control de matorral para abrir zonas de prado, la construcción de refugios artificiales para conejos y la posibilidad de realizar refuerzos poblacionales. Son acciones pequeñas sobre el mapa, pero muy grandes para una rapaz que depende de detalles muy concretos. Y ahí está la diferencia.

El espejo español

El contraste con España ayuda a medir la situación. Entre 2021 y 2022 se censaron al menos 841 parejas de águila imperial ibérica en la Península, con 821 en España y 20 estimadas en Portugal. El Ministerio para la Transición Ecológica señaló que eso suponía un aumento del 53 % respecto al censo coordinado de 2017.

Ese avance no cayó del cielo. La especie se ha beneficiado de décadas de seguimiento, corrección de tendidos eléctricos, protección de territorios, colaboración con propietarios y trabajos de conservación. En España, Castilla-La Mancha concentra una parte muy importante de la población, con 396 territorios censados en 2022.

Pero el éxito tiene letra pequeña. El propio ministerio recuerda que la electrocución en tendidos eléctricos sigue siendo el principal factor de mortalidad no natural de la especie. También pesan el veneno, los disparos, la intoxicación por plomo y algunas infraestructuras mal ubicadas. El problema es que la recuperación avanza, pero los riesgos no desaparecen.

Lo que viene ahora

La presencia de esta águila en Faia Brava no convierte automáticamente la zona en un nuevo núcleo reproductor. Es más bien una pista. Una de esas señales de campo que los biólogos anotan con cuidado, porque pueden decir mucho sobre cómo se mueve una especie cuando mejora el hábitat.

La propia Faia Brava interpretó el registro como una señal alentadora del impacto de la gestión del territorio y de la restauración ecológica en curso. En su comunicado, la asociación indicó que estas paisajes están evolucionando en el sentido de acoger especies raras y exigentes. Dicho de forma sencilla, la naturaleza empieza a responder cuando se le deja espacio y alimento.

Ahora tocará seguir mirando las cámaras, reforzar las poblaciones de presa y mantener la tranquilidad del territorio. Si otro ejemplar vuelve, o si con el tiempo alguno decide quedarse, ese dato ya no será solo una anécdota. Será una señal mucho más fuerte.

El comunicado oficial del primer registro ha sido publicado por la Reserva da Faia Brava.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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