Hace ya más de dos siglos, concretamente en 1817, el barón alemán Karl Von Drais inventó un aparato, posteriormente conocido como “La Draisiana”. Con dos ruedas y bajo el nombre de máquina andante, puesto que carecía de pedales, este artilugio es considerado como el precursor de la bicicleta.
Años después un herrero escocés llamado Kirkpatrick Macmillan inventó en 1839 la bicicleta de pedales, aunque con ruedas de madera. Tres décadas después el también escocés Robert William Thomson incluyó neumáticos hinchables a los que poco después se incorporarían cámaras de aire.
También a finales del siglo XIX tuvieron popularidad las bicicletas de rueda alta, que, eso sí, no sobrevivieron al paso del tiempo. En ese mismo periodo histórico de finales del siglo XIX, el inglés John Kemp Starley creó la “bicicleta de seguridad” que ya incluía frenos y dos ruedas de tamaño similar que dotaban de mayor estabilidad al invento.
Un aparato ya mucho más equiparable en apariencia a las bicicletas que existen en la actualidad, si bien la evolución en estos más de cien años ha sido enorme en peso, sofisticación, etcétera, existiendo modelos muy diferentes dependiendo de su uso como las conocidas bicis de paseo, las de ruta o pista o las bicicletas de montaña, hasta la llegada incluso de las bicis eléctricas.
¿Qué dice la ONU?
La ONU, a propósito del día de la bicicleta, recuerda que “practicar actividades deportivas de intensidad moderada, como caminar, montar en bicicleta o hacer deporte, tiene grandes beneficios para la salud”.
La organización incluye otras ventajas en el uso del transporte activo -entre el que se incluye la bicicleta- y cuya mejora “no es (…) solo una cuestión de salud” sino que ‘puede suponer una mayor equidad y eficacia en cuanto a los costes también‘.
Además, el ciclismo y el desarrollo sostenible están vinculados puesto que este medio de transporte “contribuye a un aire más limpio y menos congestión y hace que la educación, la atención de la salud y otros servicios sociales sean más accesibles para las poblaciones más vulnerables”.
Otro Día Mundial de la Bicicleta 2025
Hoy es 3 de junio, por lo tanto, es oficialmente el Día Mundial de la Bicicleta 2025. Aunque también hay otro Día de la Bicicleta 2024 (no oficial) que se celebra el 19 de abril. Ya sea uno u otros, la idea principal es animar a todos a emplear este medio de transporte sostenible y no contaminante.
La instauración del Día Mundial de la Bicicleta busca fomentar el uso de este medio de transporte a nivel mundial, dado que es altamente sostenible, inocuo para el medio ambiente (no genera ningún tipo de emisiones contaminantes) y se adapta a cualquier tipo de actividad: ocio, deportes, paseo, trabajo, etc.
Desde 2018, el 3 de junio es el Día Mundial de la Bicicleta, una fecha que fue establecida por la asamblea de la ONU a iniciativa de varios deportistas y con el apoyo de todas las naciones del mundo. Esta es la festividad oficial, por oposición a la extraoficial, que se celebra desde hace más de 30 años.
El Día Mundial de la bicicleta no oficial surgió en un pueblito de EEUU y a medida que pasó el tiempo y con la ayuda de Internet, se popularizó y afianzó mundialmente. Pero como su motivación no se considera “políticamente correcta”, la ONU creyó conveniente oficializar dicha celebración, aunque no está muy claro por qué se eligió justamente este día.
Todos los días en bicicleta, ahora también tienes la opción de que sea eléctrica
Hablamos de un medio de transporte económico, confiable, simple, ecológico, limpio y siempre en constante evolución. En muchas ciudades y pueblos de todo el mundo es el medio empleado por millones de personas para acudir al trabajo, a estudiar, al médico y un largo etc. algo que ayuda a combatir y luchar eficazmente contra el cambio climático.
Entre el usuario y la bicicleta se establece una sinergia muy importante, que fomenta la concienciación por el entorno local, la creatividad y el compromiso social, al tiempo que se convierten en un ejemplo a seguir y en una forma de vida sostenible y sumamente amigable con el medio ambiente, sin ningún impacto en el clima.
Convivencia entre peatones, conductores y ciclistas
La idea principal del Día Mundial de la Bicicleta 2025 es el fomento de su empleo. Pero también se busca que los gobiernos locales, regionales y el nacional sean conscientes, de lo mucho que hay que mejorar, antes de que se dispare la popularidad de este medio de transporte y que el primer paso es integrarlo en las políticas y planes de desarrollo.
Es necesario promover una movilidad sostenible que incluya a las bicicletas eléctricas y a las convencionales, ayudando a los usuarios a adquirirlas, reestructurando y actualizando las infraestructuras y la señalización actual y planificando futuros espacios de circulación más seguros y prácticos.
Y lo más importante será conseguir que peatones, conductores y ciclistas se comporten de manera educada, respetuosa y civilizada, para que el uso de la bicicleta sea motivo de placer y colaboración y no de crispación y discordia.
Las bicicletas eléctricas y su crecimiento exponencial
Las bicicletas eléctricas son una opción que está tomando mucho impulso gracias a que brinda facilidades para su empleo. Funciona con asistencia al pedaleo, de forma que si el usuario se cansa, puede habilitar esta función y reducir la cantidad de fuerza que debe hacer para hacer el mismo recorrido.
Una de las grandes ventajas es que el coste de las bicicletas eléctricas que en su momento, cuando recién salieron a la venta, era realmente significativo, ha bajado muchísimo. Esto hace que este tipo de vehículo de movilidad eléctrica sea cada vez más accesible.
Y en este Día Mundial de la Bicicleta 2025 recordemos que es un medio de transporte ideal para todo tipo de personas sin discriminación de edad o constitución física. De hecho, los médicos aconsejan a las personas mayores que quieren hacer ejercicio y a quienes desean bajar de peso que empleen bicicletas eléctricas para tener una vida saludable y plena.





















