A la empresa Ford no le ha gustado nada las críticas que han venido por parte de la Administración de Donald Trump por los vínculos de la primera con empresas chinas. En este sentido, han calificado de “equivocada” y plagada de “errores factuales” la carta que ha escrito y firmado el secretario de Transporte, Sean Duffy.
Entre las operaciones cuestionadas figura la alianza con Geely para gestionar la planta de Almussafes (Valencia), un acuerdo considerado clave para garantizar el futuro de la fábrica y que contempla la producción de cinco modelos a partir de 2028. El fabricante del sector del motor defiende que la colaboración permitirá aprovechar mejor las instalaciones, reducir costes y aumentar la plantilla. En este sentido remarca negando que estos acuerdos pongan en riesgo la seguridad de las cadenas de suministro.
Ford afea las críticas del gobierno de Trump
Ford rechazó las críticas de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a sus relaciones con empresas chinas y calificó de «equivocada» y plagada de «errores factuales» una carta del secretario de Transporte, Sean Duffy, que cuestiona, entre otras operaciones, la alianza del fabricante estadounidense con Geely en su planta española de Almussafes (Valencia).
Desde la marca de automóviles se lanzó la acusación a Duffy de intentar «acaparar titulares» a costa de una compañía que, según como ellos mismos recuerdan, «ha hecho más por la industria manufacturera estadounidense que prácticamente cualquier otra». En esta queja, desde Ford detallaron ser el fabricante que más vehículos produce y exporta desde Estados Unidos, además de ser la empresa de su sector que más personas industriales tiene como trabajadores en el país.
La respuesta se produjo después de que Duffy expresara su «profunda preocupación» por lo que considera una creciente dependencia de Ford de tecnología y empresas chinas que, a su juicio, amenaza la seguridad económica estadounidense y la independencia de sus cadenas de suministro.
Entre los ejemplos que mencionó el secretario destaca el acuerdo de colaboración pactado entre la compañía Ford y la empresa china Geely para dar forma a una nueva de manera conjunta y que será la que lleve las riendas de la factoría de Almussafes. A juicio de Duffy esto es permite a un «adversario estratégico» afianzar su presencia en los mercados del motor de Occidente.
La planta de Ford en Valencia
La respuesta se produjo después de que Duffy expresara su «profunda preocupación» por lo que considera una creciente dependencia de Ford de tecnología y empresas chinas que, a su juicio, amenaza la seguridad económica estadounidense y la independencia de sus cadenas de suministro.
El acuerdo es especialmente relevante para España porque está considerado clave para asegurar el futuro de la planta valenciana.
Ford mantendrá el 66 % de la sociedad y Geely el 34 %, participación por la que la compañía china ha desembolsado 221 millones de euros. La alianza prevé fabricar cinco modelos en Almussafes y comenzar la producción de los nuevos vehículos a partir de 2028, además de aumentar la actual plantilla, de unos 4.100 trabajadores.
Ford y Geely han presentado el pacto como una fórmula para aumentar el aprovechamiento de una factoría con capacidad potencial para producir alrededor de 500.000 vehículos anuales y reducir costes en un mercado europeo sometido a una fuerte competencia.
Duffy también criticó el uso por parte de Ford de tecnología de baterías de la china CATL en Michigan y sus conversaciones con BYD. Ford volvió a rubricar su acuerdo con la marca asiática pero solo dese el plano de la licencia tecnológica y los servicios, recordando que fábrica es íntegramente propiedad de Ford y que 1.700 trabajadores son estadounidenses.
La compañía negó además haber propuesto un marco para facilitar la creación de empresas conjuntas chinas en Estados Unidos, como le atribuye Duffy, y reprochó al secretario que no contactara con Ford antes de hacer pública su carta.












