La planta CirCular de Atlantic Copper recuperará metales de residuos electrónicos, pero Mesa de la Ría cuestiona sus emisiones y mantiene impugnada su licencia de obras.
La organización ecologista Mesa de la Ría ha puesto el grito en el cielo ante la inauguración de la planta de procesamiento de residuos electrónicos mediante fundición e incineración CirCular perteneciente a la empresa Atlantic Copper. Esta nueva fábrica instalada en Punta del Sebo supone más industria pesada para la comarca y más contaminación para toda Huelva con las cerca de 60.000 toneladas de residuos que pretende procesar la infraestructura.
El casco urbano de Huelva y el Recinto Colombiano verán cómo sus cielos se ensombrecen con las nuevas chimeneas de hasta 75 metros de altura que se han instalado a escasa distancia. El colectivo recuerda que mantiene un litigio admitido a trámite contra la licencia municipal de obras por supuestas irregularidades urbanísticas y exige una revisión ambiental del proyecto para proteger la salud pública.
La planta CirCular de Atlantic Copper
La Mesa de la Ría ha denunciado que la inauguración este lunes de la planta CirCular de Atlantic Copper en la capital onubense «consolida más industria pesada en la Punta del Sebo, más chimeneas junto a la ciudad y más presión contaminante sobre una población que lleva décadas soportando las consecuencias del Polo Químico».
Frente al discurso oficial de economía circular, innovación y empleo, la realidad, ha apuntado el colectivo en un comunicado, es que Atlantic Copper «inaugura una nueva planta industrial para tratar hasta 60.000 toneladas anuales de residuos electrónicos, con machaqueo, fundición, incineración, nuevos focos emisores, chimeneas de hasta 75 metros junto a la actual fundición de cobre y otra de 25 metros a unos 300 metros del Recinto Colombino».
Rafael Gavilán, portavoz de Mesa de la Ría, ha advertido de que “CirCular aleja Huelva de su ría y consolida nuevas chimeneas al lado de la ciudad”.
«No se trata de una nueva revolución industrial ni de una transformación limpia del modelo productivo, sino de más de lo mismo: nuevas chimeneas, más emisiones, más contaminación, más problemas sanitarios y el mantenimiento de Huelva como una zona de sacrificio ambiental dentro del Estado español”, ha dicho.
Mesa de la Ría ha recordado que ha interpuesto una acción judicial admitida a trámite contra la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento de Huelva, al considerar que la planta es urbanísticamente ilegal y gravemente incompatible con el modelo previsto para la Avenida Francisco Montenegro.
El colectivo ha advertido de que «cortar una cinta no convierte en legal una licencia impugnada ni borra las irregularidades urbanísticas, ambientales y sanitarias denunciadas. Que haya inauguración no significa que el proyecto sea legal, saludable ni compatible con el futuro de Huelva”, ha señalado Rafael Gavilán.
Para Mesa de la Ría, resulta inadmisible que el Ayuntamiento de Huelva, la Junta de Andalucía y el Gobierno de España «hayan permitido añadir nuevas chimeneas y más emisiones en el entorno urbano de Huelva, cuando la prioridad debería ser reducir la contaminación existente, revisar las autorizaciones ambientales y proteger la salud de la población».
Por último, ha señalado que continuará impulsando todas las actuaciones administrativas, judiciales y sociales necesarias para defender la legalidad urbanística, exigir la revisión ambiental del proyecto y evitar que la economía circular sea utilizada como coartada para perpetuar la contaminación industrial en pleno entorno urbano de Huelva.












