Hoy descubriremos cómo es la crianza del autillo europeo en Santander gracias a las cámaras instaladas por SEO/BirdLife en una caja-nido utilizada por esta especie.
Gracias a las grabaciones se ha podido ver en directo cómo la hembra ponía 4 huevos, la eclosión de los mismos y el desarrollo de los polluelos; además, las imágenes permiten estudiar los cuidados parentales de los búhos y la competencia por la alimentación de las crías.
La observación se complementa con el correspondiente anillamiento de los nuevos ejemplares de autillo europeo y la colocación de pequeños geolocalizadores que aportarán información muy valiosa sobre sus rutas de migración. Aunque los polluelos de autillo europeo en Santander ya han abandonado el nido, vamos a aprovechar las imágenes que han dejado para sumergirnos en la parte más íntima de sus vidas.
El autillo europeo en Santander
Gracias a la cámara situada en el interior de una caja-nido, la ciencia está obteniendo nuevos datos y aprendiendo acerca de la reproducción del autillo europeo en Santander. La población de autillos de la ciudad se encuentra muy mirada y mimada, ya que, desde hace más de quince años, SEO/BirdLife cuenta con un amplio programa de seguimiento y conservación para la especie.
A lo largo de este tiempo y con la ayuda de decenas de voluntarios, se han construido y colocado más de un centenar de cajas-nido y se ha seguido tanto a la población reproductora como a la invernante de autillo europeo en Santander, incorporando, en los últimos años, el uso de geolocalizadores para el seguimiento de la migración de algunos ejemplares adultos.
El autillo europeo en Santander, con su dieta principalmente basada en insectos y polillas, juega un importante papel como especie bioindicadora de la calidad de los espacios verdes urbanos. Concretamente, su amplia distribución en la ciudad de Santander denota que las medidas de conservación y fomento aplicadas son exitosas, convirtiendo la ciudad en el área urbana con más autillos reproductores de la península ibérica.
Las cámaras de SEO/BirdLife: una ventana abierta a la naturaleza
Abrir una ventana a la vida secreta de estos pequeños búhos es una herramienta muy importante de divulgación y sensibilización entre la población. Tal es la presencia del autillo europeo en Santander que, con su canto aflautado, se ha convertido en el acompañante habitual de las noches del verano santanderino, para aquellas personas que habitan en las proximidades de los parques y las zonas verdes de la ciudad.
La cámara, que fue colocada por primera vez en 2025, permite adentrarse en la parte más íntima de la vida de una pareja del autillo europeo en Santander: su reproducción. Si bien el año pasado la aventura se vio truncada con la muerte por atropello de la hembra de la pareja, este año la reproducción culminó con el vuelo de tres de los cuatro pollos.
El día a día de la reproducción del autillo europeo
El autillo europeo pasa el invierno en África, regresando con la primavera para llevar a cabo su reproducción. Fue el 28 de marzo cuando, horas después de haber hecho el mantenimiento anual de la caja, sustituyendo el lecho del nido antiguo por paja limpia, el macho de la pareja hizo su primera entrada en la caja-nido. Alrededor de diez días después, la cámara registró el primer encuentro de la pareja en el nido: cuando la hembra se acercó a la entrada de la caja, atendiendo al reclamo del macho desde el interior de la caja-nido.
El cortejo, sin embargo, se produce habitualmente fuera de la caja-nido, con el macho ofreciendo presas a la hembra y sucesivas cópulas como recompensa, que dieron lugar al inicio de la puesta un mes y medio después de la primera visita al interior de la caja. La hembra puso cuatro huevos, a razón de uno cada dos días, que comenzó a incubar una vez concluida la puesta del último huevo. Ella se encargó de la incubación en solitario, alimentándose gracias a las presas que el macho le traía hasta el nido.
Destacan entre ellas un murciégalo enano y un juvenil de colirrojo tizón, entre cientos de saltamontes, insectos palo, polillas y pequeños roedores.
Los tres primeros pollos de autillo europeo en Santander eclosionaron tres semanas después, mientras que el cuarto se demoraría dos días más, que resultaron cruciales al final. A partir de ese momento, se pudo observar cómo ambos progenitores aportaban comida al nido, pero solo la hembra troceaba y repartía el alimento entre los pollos, hasta que estos fueron capaces de coger y engullir las presas por sí solos.
Los cuatro pollos crecieron igualados hasta este punto, cuando los progenitores dejaron de entrar en el nido para pasar a aportar las presas desde la entrada. A partir de entonces, el pollo que nació el último, más pequeño que el resto, se vio en desventaja para obtener su ración, lo que le llevó a ganar menos peso que a sus hermanos.
A la tercera semana, los tres pollos más grandes de de autillo europeo en Santander lograron saltar del nido, dejando atrás a su hermano pequeño, que, muy débil y con la mitad de peso que su hermano más grande, no logró sobrevivir. A partir de ese momento, los progenitores siguieron alimentando a los pollos en las inmediaciones del nido, que ya no volvieron a visitar.
El anillamiento y el seguimiento de la migración
Gracias al proyecto de seguimiento del autillo europeo en Santander, es posible conocer otros datos más allá de lo visto a través de la cámara. Así, se marca con anilla metálica a todos los pollos detectados en el interior de las cajas-nido, y a sus madres, cuando se encuentran dentro de la caja en el momento de la visita.
Además, en algunos casos, se aprovechaba para colocar un dispositivo de geolocalización adosado a la espalda de las hembras adultas de autillo europeo en Santander. Mientras tanto, el marcaje de los machos se realizaba utilizando redes de anillamiento durante la noche, contando con el apoyo de un cimbel como reclamo; colocando igualmente geolocalizadores en los casos en los que los machos contaban con el peso y tamaño suficientes para poder portarlos.
Esta labor de seguimiento ha permitido obtener datos muy interesantes acerca de la pareja adulta de nuestra cámara y su comportamiento migratorio.
La hembra, llamada Otilia, se detectó por primera vez criando en 2023 en otro parque santanderino. De hecho, fue el primer ejemplar de Santander al que se le colocó un dispositivo de geolocalización. Sin embargo, Otilia no fue detectada criando en ninguna caja-nido en 2024 y no se le volvió a localizar hasta 2025, cuando se pudo recuperar el dispositivo de geolocalización.
Gracias a la colaboración con el proyecto Migralight, financiado por la UE, se descifraron los datos recogidos por el dispositivo y es posible saber que Otilia pasó los inviernos de 2023 y 2024 en Guinea Bissau. Y en 2026, esta hembra crio por primera vez en la caja-nido con la cámara.
El macho de autillo europeo en Santander, llamado Óleo, fue detectado por primera vez criando en 2025 en una caja-nido situada en un parque cercano al actual, pero no se le colocó dispositivo de geolocalización, por lo que no podemos saber dónde pasó el invierno. En 2026, el macho crio por primera vez en esta caja-nido, reemplazando al macho que crio en 2025.
Las decenas de horas de grabación de la cámara permitirán seguir indagando acerca de la alimentación de los pollos de autillo, despejando incógnitas como ¿cuántas cebas se realizan por noche?, ¿qué presas son más abundantes?, ¿a qué horas está más activa la pareja adulta? o ¿qué tiempo dedican a alimentar a los pollos o a sí mismos?
La vida en directo por toda España
La red de cámaras en directo de SEO/BirdLife continúa consolidándose como una de las principales herramientas de divulgación ambiental y sensibilización social sobre biodiversidad en España. Desde que se puso en marcha en 2006, esta iniciativa ha crecido hasta convertirse en un referente para acercar la vida silvestre y la biología de las aves a la sociedad, posibilitando la observación en vivo de multitud de especies y hábitats naturales.
SEO/BirdLife cuenta hoy con más de 20 cámaras activas distribuidas por toda la geografía española, incluyendo la península y las islas Canarias. Esta red no solo ofrece conexiones en directo gratuitas las 24 horas del día, sino que también ha logrado millones de visualizaciones cada temporada, evidenciando el interés y compromiso de la ciudadanía con la naturaleza.
Con esta red de cámaras, SEO/BirdLife reafirma su compromiso con la conservación de la biodiversidad, la transparencia en la gestión de los espacios protegidos y la educación ambiental, acercando el patrimonio natural a miles de personas cada día y promoviendo una mayor conciencia y corresponsabilidad en su protección.
Un gran hermano ornitológico
Toda esta información que aportan las cámaras la conocemos gracias a la labor de la red de voluntarios y voluntarias de SEO/BirdLife que, a través de este “Gran Hermano Ornitológico”, realizan un minucioso trabajo de ciencia ciudadana.
Desde hace siete temporadas, cientos de personas dedican su tiempo a observar y registrar sistemáticamente comportamientos sobre alimentación, incubación y cuidados parentales. La calidad de los datos obtenidos por esta red, que ya supera las 50.000 horas de observación, ha permitido publicar conclusiones y hallazgos en revistas de divulgación científica, consolidando el proyecto como una herramienta de investigación de primer nivel para la conservación de nuestras aves.












