Santuarios marinos: Greenpeace propone 17 refugios en el Atlántico para proteger ballenas y tortugas

Sandra M.G.
Publicado el 19 de octubre de 2026 a las 13:57
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Santuarios marinos en el Atlántico para proteger ballenas y tortugas

La red de santuarios marinos, según Greenpeace, abarcaría el 31 % de la alta mar del Atlántico y protegería a más del 35 % de las zonas de peligro que se encuentran en rutas migratorias.

En el Atlántico confluyen dos factores que afectan a los desplazamientos de la fauna marina, como es el caso de las tortugas o las ballenas, y estos son el tráfico y la pesca industrial. Para Greenpeace es fundamental que se logre una conexión entre 17 santuarios marinos con el fin de lograr que el 31% de las aguas de este océano estén bajo protección real.

Un nuevo informe de la ONG señala que esta sería una red que preservaría casi el 35% de las zonas por las que pasan las rutas migratorias que son vitales para la supervivencia de la fauna marina. Estas áreas lograrían proteger hasta al 45% de las ballenas jorobadas que están en peligro.

La idea es buscar cuáles son los puntos de refuerzo vitales para la protección de la fauna en dichos santuarios marinos, que los territorios estén lo suficientemente interconectados como para que se desplacen, se reproduzcan y se alimenten, y que se retiren los barcos de pesca industrial al tiempo que se reduzca significativamente el tráfico marino.

Ya hay un Marco Internacional, que es el Acuerdo BBNJ. Este Tratado de Alta Mar está vigente desde el 17 de enero de 2026 y permite que se establezcan áreas de protección o santuarios marinos en aguas internacionales, que se haga una evaluación de las mismas y que se cuente con la necesaria supervisión y colaboración científica.

¿Qué es la red de santuarios marinos que propone Greenpeace?

Una red interconectada de santuarios marinos en la alta mar del Atlántico protegería más del 35% de las zonas de peligro de las rutas migratorias vitales de diversas especies. Esa es una de las principales conclusiones del informe “Una red interconectada: Proteger la alta mar del Atlántico mediante una red de santuarios por todo el océano”, que presenta hoy Greenpeace.

Lo hace para demandar políticas de protección que pongan fin a la pesca industrial y reduzcan el tráfico marítimo dentro de sus límites. Muchas de las actuales áreas marinas supuestamente protegidas siguen permitiendo la pesca industrial destructiva, lo que las hace inútiles a la hora de proteger la biodiversidad y actuar como verdaderos santuarios marinos.

En la actualidad, solo el 3,5% de los océanos del mundo está total o altamente protegido frente a la actividad humana destructiva. La red propuesta en el nuevo informe incrementaría esa cifra, al abarcar más del 30% de la alta mar del Atlántico, conectando varios puntos clave de biodiversidad en aguas internacionales.

Hay 17 lugares en el mundo que deberían ser santuarios marinos y estar interconectados

Greenpeace identifica en el documento 17 lugares del Atlántico que deberían convertirse en santuarios marinos totalmente protegidos en el marco del Tratado Global de los Océanos, abarcando zonas en las que las especies migratorias se enfrentan a las mayores amenazas.

Entre estas zonas se incluyen áreas marinas protegidas (AMP) ya existentes, que deben reforzarse para que estén plenamente protegidas, algunos lugares que ya están siendo estudiados por los Gobiernos y una serie de nuevos emplazamientos que formarían una red de santuarios marinos protegidos que abarcaría el 31% de la alta mar del Atlántico.

El informe se publica coincidiendo con el inicio, hoy en Armenia, de una importante conferencia de la ONU sobre biodiversidad (COP17 del CDB), en la que se llevará a cabo la primera evaluación oficial de los avances hacia los objetivos acordados a nivel mundial, entre ellos, proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030, lo que, según los científicos, es el mínimo necesario para que los océanos tengan una oportunidad de recuperarse. 

Los Gobiernos de todo el mundo deben subsanar urgentemente la evidente brecha entre los compromisos y las acciones. El nuevo informe de Greenpeace revela que, al ritmo actual, no solo no se conseguirá para 2030, sino que se tardarán 265 años en proteger por completo el 30% de los océanos.

El ritmo de avance en protección marina es lentísimo

“Este informe pone de manifiesto el ritmo lentísimo al que avanzan los gobiernos para proteger nuestros océanos. Sin embargo, la creación de redes de santuarios en alta mar ayudaría a cumplir los objetivos globales de protección. Si no lo hacen, para cuando lo consigan es posible que no quede ningún animal que proteger”, ha declarado Marta Martín-Borregón, responsable de océanos de Greenpeace España. 

“Esa red garantizaría que especies migratorias relevantes, como las ballenas y las tortugas, estuvieran protegidas a lo largo de sus desplazamientos, a salvo de amenazas como la pesca industrial o el tránsito de buques de carga. Es la única forma de permitirles desplazarse, alimentarse y reproducirse con seguridad”, ha añadido Martín-Borregón.

Las tortugas laúd son uno de los vertebrados marinos más amenazados del planeta y están clasificadas como vulnerables en la Lista Roja de la UICN. En la actualidad, no existen zonas totalmente protegidas ni con un alto nivel de protección en alta mar del Atlántico, por lo que no hay ningún lugar libre de la amenaza de la pesca industrial.

El nuevo informe de Greenpeace revela que, en 2025, los buques de pesca industrial en alta mar del Atlántico dedicaron un tiempo total estimado de 1,6 millones de horas a la pesca, lo que equivale a más de 180 años.

En cuanto a las ballenas, la red propuesta en el nuevo informe protegería casi el 45 % de las zonas de peligro para las ballenas jorobadas en la alta mar del Atlántico, lo que reduciría significativamente su riesgo de colisión con buques.

En cuanto a las ballenas, la red propuesta en el nuevo informe protegería casi el 45 % de las zonas de peligro para las ballenas jorobadas en la alta mar del Atlántico, lo que reduciría significativamente su riesgo de colisión con buques.

La creación de una red de santuarios marinos en aguas internacionales del Atlántico generará beneficios en las aguas nacionales, ya que los ecosistemas marinos están completamente interconectados. Al proteger zonas claves en la alta mar frente a impactos como la pesca industrial, las especies podrán reproducirse y llegar a las costas.

Sandra M.G.

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.