En unas parcelas de la reserva de Sierra Azul, en las montañas de Santa Cruz (California), los equipos de limpieza se llevaron vehículos abandonados, edificaciones en ruinas y más de 408 toneladas de residuos, pero dejaron en pie los viejos postes de teléfono porque las golondrinas purpúreas pueden usar sus agujeros para criar.
La decisión la tomó el Distrito Regional de Espacios Abiertos de Midpeninsula (Midpen), el organismo público que gestiona la reserva, y la contó el 5 de marzo de 2026 en su web. Los trabajos cubrieron varias propiedades compradas hace poco que suman unos 40 acres, alrededor de 16 hectáreas, y que ya forman parte de Sierra Azul.
«Los viejos postes de teléfono se dejaron en pie porque pueden servir como cavidades para los nidos de las golondrinas purpúreas, una golondrina migratoria que hace poco se descubrió que anida en la reserva», escribe el distrito en su nota sobre la restauración.
Más de 408 toneladas de residuos salieron de las parcelas
Midpen explica que, cuando compra terrenos, a menudo hereda «las pesadas huellas de usos pasados por parte de las personas», que en algunos casos incluyen estructuras ruinosas, vehículos abandonados y décadas de basura. En estas parcelas, el primer paso fue retirar más de 900.000 libras de residuos, algo más de 408 toneladas.
Parte del material exigía un trato especial. Los equipos retiraron los materiales de construcción con plomo y amianto y las antiguas fosas sépticas, los depósitos enterrados donde se tratan las aguas residuales de las casas sin alcantarillado, para proteger la salud de los trabajadores y evitar que los contaminantes llegaran a la cuenca local.

Después, unos especialistas remodelaron el terreno para imitar las pendientes naturales que tenía antes de las construcciones y recuperar así el drenaje original. El último paso fue sembrar a mano y extender paja libre de malas hierbas para que vuelvan el chaparral, el matorral denso típico de las laderas secas de California, y el bosque autóctono.
«Nuestro objetivo es trabajar de una manera que favorezca el bienestar ecológico de la tierra», dijo Ayden Sabharwal, jefe de proyectos de inversión de Midpen.
Unas aves que se daban por perdidas en el condado
La golondrina purpúrea (Progne subis) es la golondrina más grande de Norteamérica. Los machos adultos tienen un plumaje azul púrpura oscuro e iridiscente y las hembras son pardas con un collar gris claro. Cazan en vuelo grandes cantidades de insectos con alas, igual que las golondrinas, vencejos y aviones que reducen los insectos en las ciudades españolas.
Pasan el invierno en Centroamérica y Sudamérica y vuelven a Norteamérica en verano para criar. Según la ficha del proyecto de Midpen, son muy fieles a su sitio, de modo que cuando crían con éxito en un lugar, los mismos individuos regresan año tras año.
En la mitad oriental de Estados Unidos la especie depende casi por completo de las casetas que le ponen las personas. La subespecie del oeste, Progne subis arboricola, prefiere las cavidades de los árboles muertos que siguen en pie, y el estornino europeo, una especie introducida y más agresiva, le ha quitado muchos de esos huecos.
Se creía que había desaparecido del condado de Santa Clara, y muchos biólogos la veían al borde de la extirpación, es decir, de extinguirse a escala local. Las golondrinas aparecieron durante la restauración de la cumbre del monte Umunhum, un pico de 1063 metros dentro de Sierra Azul que había sido una estación militar durante la Guerra Fría.
«Como esta zona ha estado cerrada, no había nadie por aquí para decir: “Eh, eso es una golondrina purpúrea”», contó en 2014 a la revista Bay Nature Alvaro Jaramillo, ornitólogo contratado por Midpen. Según esa revista, el hallazgo fue en 2011 y el distrito había comprado el terreno en 1986 sin saber que las aves estaban allí.
Los nidos estaban en agujeros de pájaro carpintero
Las golondrinas criaban en antiguos postes de teléfono que habían agujereado los carpinteros escapularios (Colaptes auratus), explicó Midpen en 2022. Estas golondrinas no excavan su propio hueco y aprovechan los que abren otras aves, sobre todo los pájaros carpinteros, que también sirven para medir la salud de un bosque.
«Les gustan las coníferas grandes, viejas y muertas», dijo Jaramillo a Bay Nature. «Probablemente antes estaban por todas partes, pero cuando llegaron los estorninos se retiraron a zonas raras, como los pasos bajo las autopistas o lo alto de las montañas».
En la cima del Umunhum encontraron lo que necesitaban. «Hay insectos, hay hábitat, lo suficiente para que se quedaran cuando nadie miraba», añadió el ornitólogo.
Las cajas nido que funcionaron en Oregón fallaron en Sierra Azul
Muchos de aquellos postes estaban demasiado deteriorados para salvarlos durante la demolición de la cumbre. A principios de 2014, personal y voluntarios de Midpen instalaron cajas nido sobre postes metálicos de unos 4 metros, dos por poste, para sustituirlos antes de que las aves volvieran en abril.
«Estas cajas no son de las que te compras para el jardín porque quedan bonitas», explicó entonces Jaramillo. Las primeras cajas de Midpen seguían diseños del Western Purple Martin Working Group, un grupo de trabajo sobre la subespecie occidental, que ya habían atraído a estas aves en Oregón y Washington.
Las cajas nido funcionan bien con muchas especies, como demuestra el joven texano que construyó más de 750 cajas nido. Pero las golondrinas de Sierra Azul nunca las ocuparon, «por razones desconocidas», según reconoció después el propio distrito.
Un poste hueco que copia los agujeros naturales
Los biólogos de Midpen trabajaron con el personal de mantenimiento para fabricar postes de madera huecos con cavidades del tamaño adecuado, imitando los agujeros de los carpinteros en los postes de teléfono. Tuvieron en cuenta las medidas de la cavidad, el tamaño del orificio de entrada, su altura y la protección frente a depredadores.
En 2022 se confirmó por primera vez que las golondrinas purpúreas criaban en esas estructuras. «Queremos apoyar a esta especie de la forma más natural posible», dijo entonces Karine Tokatlian, especialista en gestión de recursos que dirige el seguimiento de Midpen. «Es muy emocionante ver que las golondrinas purpúreas están aceptando estos hábitats mejorados».

En una publicación posterior, con vídeos de cámaras instaladas dentro de los nidos y grabados a finales de junio de 2024, el distrito contaba que había cambiado varias cajas por el diseño más usado, las cavidades apiladas, y que había empezado a anillar aves para seguir a cada individuo.
«Esto es de verdad un proyecto de gestión adaptativa», dijo Tokatlian. «En cada temporada de cría aprendemos un poco más del año anterior y usamos lo que descubrimos para decidir cómo apoyamos a la especie».
Lo que la limpieza todavía no demuestra
La nota de Midpen no dice cuántos postes se han conservado en las parcelas restauradas ni si alguna golondrina los ha ocupado ya. Midpen no explica en qué se basa, aunque en la cumbre del monte Umunhum las golondrinas ya criaban en postes parecidos agujereados por carpinteros.
La población también es pequeña. Según Midpen, en 2024 se calculaba que entre el área de la bahía de San Francisco y Santa Bárbara vivían solo entre 100 y 220 parejas de esta subespecie, que California considera especie de especial preocupación. El distrito asegura que la población más grande y estable del condado está en sus terrenos.
Tokatlian advierte además de que los nidos fabricados tienen límites. «No queremos necesariamente dedicarnos a alojar a la especie de forma artificial», dijo en 2024. «Hay que equilibrar su preferencia ecológica por el hábitat natural y animarlas a elegir el hábitat natural en lugar de que dependan de un hábitat artificial que les dan las personas».
La información oficial sobre la restauración se publicó el 5 de marzo de 2026 en la web de Midpen, en el artículo Healing the Land.
Las parcelas están además en el trazado del futuro sendero regional Umunhum-to-the-Sea. En cuanto a las golondrinas, Midpen anunció en 2024 que seguiría vigilando sus nidos y compartiendo lo que aprendiera con sus agencias socias.
Foto: Kristy Doerr / Midpen













