La COP17 de biodiversidad reúne a los gobiernos en Ereván hasta el 30 de octubre para revisar los compromisos de 2030 y acelerar la movilización de 200.000 millones de dólares anuales.
Los plazos para frenar la destrucción de la naturaleza se acortan y las promesas van por delante de los resultados. Menos de la mitad de las metas nacionales que están vinculadas con la biodiversidad y que han sido evaluadas por los países van por el buen camino, ya que persisten las carencias en cuanto a la financiación, la capacidad y los datos.
La COP17 de biodiversidad se está celebrando del 19 al 30 de octubre en la ciudad alemana de Ereván y es la que debe afrontar la primera revisión global del Marco de Kunming-Montreal. Este examen es el que permitirá identificar cuáles son los compromisos que necesitan una respuesta más rápida con el horizonte 2030.
Entre los desafíos a enfrentar en la COP17 de biodiversidad, destaca la conservación del 30% de la tierra y del mar y la movilización anual de al menos 200.000 millones de dólares para 2030. La cuestión es de qué manera se podrán convertir esos objetivos en un sistema de protección efectiva y con resultados medibles.
La respuesta económica también exige revisar el reparto del dinero que favorece la degradación ambiental. La meta número 18 del Marco de Kunming-Montreal establece que para 2030 hay que reducir los incentivos que sean perjudiciales para la biodiversidad, lo que incluye los subsidios, en al menos 500.000 millones de dólares anuales, mediante su reforma y/o su eliminación gradual.
COP17 de biodiversidad: es momento de hacer, no de prometer
El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha pedido en la COP17 de biodiversidad el fin de la «guerra contra la naturaleza«. Este lunes, los gobiernos reunidos en Ereván, Armenia, se enfrentan a esta pregunta: ¿están haciendo lo suficiente para ganar la paz y devolver los objetivos mundiales de biodiversidad al buen camino?
La COP17 de Biodiversidad llega en un punto crítico, justo a mitad de camino del esfuerzo global para detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030. La reunión, que se celebra del 19 al 30 de octubre, hará balance de los progresos, identificará dónde se están quedando atrás los países y, lo que es más importante, considerará cómo acelerar la toma de decisiones en los próximos cuatro años.
¿En qué consiste el marco mundial de biodiversidad?
El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal es como el plano del mundo para detener y revertir la destrucción de la naturaleza.
Acordado en 2022, contiene 23 metas para 2030 y cuatro objetivos a más largo plazo para 2050. Aborda los principales motores de la pérdida de biodiversidad, incluidos los cambios en el uso de la tierra y los mares, la explotación insostenible de especies, el cambio climático, la contaminación y las especies invasoras.
Su ambición más conocida es «30 para 30»: conservar el 30 % de la tierra y el mar para 2030, la fecha límite para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Pero el marco va mucho más allá, e incluye la financiación de la biodiversidad, la reforma de los incentivos perjudiciales, el fomento de una producción y un consumo más sostenibles y la consideración de los impactos y la dependencia de las empresas respecto a la naturaleza.
¿El plan 30 x 30 avanza?
La realidad es que no avanzamos lo bastante rápido. Ha habido movimiento. Casi el 90 % de las 196 partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica han establecido metas nacionales de biodiversidad, cerca del 60 % han desarrollado estrategias y planes de acción nacionales y más del 70 % han presentado informes nacionales.
Pero menos de la mitad de las metas nacionales evaluadas por las partes van por buen camino. La ambición también sigue por debajo del objetivo 30 para 30, mientras persisten grandes brechas en financiación, capacidad, cooperación y datos para hacer seguimiento de los progresos. Como dijo Guterres a los líderes presentes en la COP17 de Biodiversidad en Ereván el viernes: «A mitad de camino de 2030, Ereván es nuestro momento de rendir cuentas».
¿Qué se juega en la COP17 de Biodiversidad?
La COP17 de Biodiversidad trata esencialmente de pasar de las promesas a la entrega. Entre los grandes temas que abordarán los gobiernos:
- Hacer balance: los países realizarán la primera revisión global del progreso colectivo bajo el marco, examinando lo logrado desde 2022 y dónde se necesita una acción más rápida.
- Cerrar la brecha de la implementación: la cuestión es cómo traducir las metas y los planes nacionales en resultados medibles sobre el terreno.
- Encontrar el dinero: el marco exige al menos 200.000 millones de dólares anuales de todas las fuentes para 2030, incluidos al menos 30.000 millones en financiación internacional para la biodiversidad, según el embajador de Armenia ante la ONU, Paruyr Hovhannisyan.
- Hacer funcionar el Fondo de Cali: los gobiernos tendrán la oportunidad de avanzar en los arreglos prácticos del Fondo, diseñado para apoyar la distribución justa y equitativa de los beneficios del uso comercial de la información digital sobre secuencias genéticas de recursos genéticos.
- Hacer seguimiento de los progresos: se necesitan mejores mecanismos de monitoreo, datos, capacidad y cooperación para que los países puedan medir si los compromisos están dando resultados reales.
- Cambiar la economía: algunas de las áreas más atrasadas requieren acción fuera de los ministerios de medio ambiente, incluidas las finanzas, las empresas, el consumo sostenible y los incentivos perjudiciales.
En Ereván no se puede perder el tiempo
Para el país anfitrión, Armenia, el éxito significa que la COP17 de Biodiversidad sea a la vez una «COP de revisión» y una «COP de implementación». «No podemos tratar 2030 como una fecha límite lejana«, declaró el embajador Hovhannisyan a Noticias ONU. «Las decisiones adoptadas en Ereván deben ayudar a cerrar la brecha entre los compromisos y los resultados sobre el terreno».
Hambardzum Matevosyan, ministro de Medio Ambiente de Armenia y próximo presidente de la COP17, resume la progresión con sencillez: la COP15 produjo el marco y la COP16 avanzó en los mecanismos para implementarlo. La COP17 de Biodiversidad, dijo, debe establecer «dónde estamos, qué funciona, dónde se queda corto el progreso y qué debe cambiar«.
La biodiversidad importa y mucho
La biodiversidad puede sonar abstracta. Su pérdida no lo es en absoluto: los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos dependen de ella. La pregunta en Ereván es si los países pueden convertir un ambicioso acuerdo global en acción con la suficiente rapidez.
El jueves, al presentar un importante informe de la ONU en la COP17 de Biodiversidad, que evalúa el progreso global bajo el histórico marco de Kunming, Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, resumió el desafío: «Sabemos dónde estamos. Sabemos dónde están las brechas. Ahora debemos trabajar juntos para cerrarlas«.









