¿Qué es la biodiversidad y por qué es vital protegerla?

Publicado el 2 de abril de 2024 a las 08:00
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¿Qué es la biodiversidad? También llamada diversidad biológica, es el vibrante mosaico que une mares y bosques. Esta red milenaria enlaza especies de todo tipo, clima, suelo y agua en una constante convivencia que sostiene la existencia misma de la vida.

Los humanos y el resto de seres vivos dependen por completo de los recursos naturales para alimentarse, beber agua limpia y respirar. Sin embargo, los abusos químicos y la sobreexplotación agrícola están desgastando el delicado equilibrio que los sustenta, acelerando la pérdida de fauna y flora.

Destruir ecosistemas en cualquier punto del planeta rompe los escudos protectores con los que cuenta la naturaleza. Invadir espacios salvajes nos expone al impacto directo de enfermedades desconocidas que antes permanecían completamente aisladas de la vida cotidiana.

¿Qué es la biodiversidad?: un sinónimo de diversidad biológica

La biodiversidad representa el inmenso abanico de vida que da color a la Tierra, desde las profundidades oceánicas hasta la frondosidad de las selvas. Esta inmensa red es fruto de una evolución milenaria que entrelaza especies, clima, suelo y agua en una danza continua que sostiene nuestra propia existencia.

Dependemos por completo de los recursos que nos brinda la naturaleza para comer, beber agua pura y respirar aire fresco. Sin embargo, prácticas agresivas como el abuso de abonos químicos y la agricultura intensiva están desgastando esta frágil armonía, acelerando la desaparición de especies a una velocidad preocupante.

Al destruir los espacios vírgenes, rompemos los escudos protectores que mantenían a raya a innumerables virus. Esta invasión constante de la vida salvaje nos expone de lleno al contagio de nuevas infecciones y epidemias globales que antes permanecían arrinconadas en rincones remotos de la naturaleza.

Sin biodiversidad no hay equilibrio ecológico

De acuerdo con el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), el término biodiversidad o diversidad biológica se define como la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente. Incluido el medio ambiente terrestre y marino y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte.

La biodiversidad actual es el fruto de miles de millones de años de evolución, moldeada por procesos inherentes a la naturaleza y por nuestra influencia. La red de la vida, de la cual somos parte integrante y de la cual dependemos, está compuesta por una gran variedad de plantas, animales y microorganismos.

Además, componen la diversidad biológica, la inmensa variedad de ecosistemas, tales como las selvas, bosques, humedales, desiertos, montañas, glaciares, ríos, lagos y paisajes agrícola-ganaderos. En cada uno de estos ecosistemas, los seres vivos, incluidos los seres humanos, forman una comunidad que interactúa entre sí, con otras especies y con el aire, el agua y el suelo alrededor de ellos.

¿Por qué es importante la biodiversidad?

La biodiversidad es la base de una gran variedad de servicios de ecosistemas que contribuyen al bienestar del hombre. Estos incluyen servicios de suministro, como comida, agua, madera, fibras. Los servicios de regulación sobre el clima, de inundaciones, enfermedades, desechos y calidad del agua. Muchos servicios culturales, como la recreación, el disfrute estético y la realización espiritual. Y los denominados servicios de soporte, que comprenden la formación de suelo, la fotosíntesis y el reciclaje de nutrientes.

Los seres humanos dependemos de los ecosistemas para obtener toda una serie de servicios esenciales. Desde el abastecimiento de alimentos y materiales hasta la captura de dióxido de carbono de la atmósfera. Pasando por el suministro de agua limpia, la protección del suelo contra la erosión y muchísimos factores más. Los expertos señalan que los servicios de los ecosistemas dependen de cierto número de especies para que funcionen adecuadamente.

Buen ejemplo de ello es el de los fertilizantes. Cuando los campos se abonan, aumenta la productividad, pero disminuye la biodiversidad. Los expertos alertan de que este suministro adicional de nutrientes será una de las tres causas más importantes de la pérdida de la diversidad biológica en este siglo.

Menos biodiversidad, más enfermedades

Los científicos opinan que la pérdida de biodiversidad puede incrementar las enfermedades infecciosas en humanos, denominadas zoonosis, debido a la continua extinción de plantas y animales. Y a la cada vez más cercana convivencia entre la vida salvaje y los humanos.

La pérdida de biodiversidad y la destrucción del hábitat incrementarían la incidencia y la distribución de enfermedades infectocontagiosas, ya que muchas de estas nuevas afecciones están emergiendo. Y algunas de las que se consideraban locales se están globalizando. Los virus de la gripe H1N1, del Nilo Occidental, la malaria, la COVID-19 y otras enfermedades que se han incrementado en los últimos años estarían relacionados con la pérdida de biodiversidad.

Un riesgo evitable

La pérdida de biodiversidad podría acarrear repercusiones más graves de lo que se pensaba en un principio. Porque puede poner en grave riesgo los servicios más vitales de los ecosistemas. Lo que peligra es la base de la supervivencia de las especies, es decir: la producción alimentaria y el abastecimiento de agua limpia.

Muchos científicos plantean que ya estamos en medio de la sexta extinción en masa de la historia de la vida en la Tierra. Algunas estimaciones sugieren que el 50% de las especies conocidas podrían estar extintas a finales del presente siglo. Y que si no cambiamos nuestro estilo de vida, a los humanos también nos queda poco tiempo en el planeta.

Y es que todo lo que está aconteciendo fue causado por las acciones antropogénicas. Los humanos somos culpables del calentamiento global, la deforestación, el consumismo sin freno y un largo y vergonzoso, etc. Dado que el daño lo hemos ocasionado nosotros, también nos corresponde la responsabilidad de detenerlo, mitigar sus consecuencias y revertirlo. En nuestras manos está hacerlo o seguir viviendo mirándonos el ombligo y creyéndonos lo mejor de la naturaleza, hasta que ya no quede nada por destruir.

La ciencia alerta de que nos arriesgamos a provocar una extinción sin precedentes de la que hasta el ser humano podría ser víctima. Detener el consumo desmedido, combatir el calentamiento global y la deforestación es nuestra única alternativa para salvar los recursos esenciales que nos garanticen un futuro viable.

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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