Se trata de una publicación municipal donde se muestran los parques históricos, jardines y proyectos de transformación urbana con la idea de que los madrileños y visitantes puedan conocer esta parte más natural de Madrid.
Madrid no solo es un recorrido patrimonial y turístico, sino que disfruta de un patrimonio natural que va más allá de sus grandes parques como es el caso de El Retiro en pleno centro de la capital. Jardines históricos, espacios verdes recuperados y proyectos de renaturalización urbana forman parte de un recorrido que permite conocer otra cara de la ciudad.
Y todo ello se engloba en esta nueva Guía Verde de Madrid donde se pueden conocer más de una treintena de espacios e iniciativas, entre ellos seis proyectos en ejecución, con el propósito de divulgar el valor ambiental de estos lugares y fomentar su conservación.
La propuesta de la Guía Verde de Madrid tiene como fin el mostrar cómo estos espacios también son parte de la capital en pro de hacer de esta una ciudad más habitable; además de servir de lugares de encuentro, descanso y disfrute para residentes y visitantes.
El consistorio ha decidido repartir esta publicación en las juntas municipales de los 21 distritos, así como en colegios y todo tipo de asociaciones.
La nueva Guía Verde de Madrid
El Ayuntamiento de Madrid ha presentado una nueva Guía Verde que recoge 36 espacios e iniciativas representativas de la infraestructura verde de la capital, entre ellos seis proyectos incorporados a la publicación, como el paseo Verde del Suroeste, el paseo de la Castellana y el parque de Ventas.
La guía, presentada este lunes por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, busca dar a conocer el patrimonio natural de Madrid y fomentar su conservación, y se distribuirá en las juntas municipales de los 21 distritos y en centros escolares, asociaciones y otros colectivos.
La publicación surge a iniciativa de los profesores universitarios Julián Briz e Isabel de Felipe, de la Universidad Politécnica de Madrid, con motivo del Congreso Mundial de Infraestructura Verde que se celebrará la próxima semana en Barcelona, donde también se dará a conocer el documento.
El director general de Gestión del Agua y Zonas Verdes del Ayuntamiento, Francisco Muñoz García, ha explicado que la selección incluye ejemplos tanto de titularidad municipal como privada y que la infraestructura verde comprende espacios de distintas escalas y orígenes que contribuyen a definir la identidad de la ciudad.
El recorrido abarca desde el parque de Mohamed I, junto a la catedral de la Almudena y los restos de la muralla árabe, hasta grandes transformaciones urbanas y proyectos como el paseo Verde del Suroeste, el parque de Ventas y el futuro Bosque Metropolitano.
Cómo han cambiado los espacios verdes
La guía, presentada este lunes por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, busca dar a conocer el patrimonio natural de Madrid y fomentar su conservación, y se distribuirá en las juntas municipales de los 21 distritos y en centros escolares, asociaciones y otros colectivos.
La guía recoge distintos procesos de transformación del territorio, desde la regeneración urbana y la restauración ecológica hasta la conservación de parques históricos, con ejemplos que recorren la evolución de Madrid desde sus orígenes medievales hasta el siglo XXI.
Entre los espacios más emblemáticos figuran también el parque del Retiro, el parque Juan Carlos I y el parque de San Juan Pablo II.
Carabante ha destacado que el Ayuntamiento destina cerca de 200 millones de euros a zonas verdes, parques y jardines, y ha defendido que conocer estos espacios contribuye a sensibilizar a la ciudadanía sobre su cuidado.
Durante el acto, el delegado ha rendido homenaje a un olmo de la ciudad plantado en torno a 1830, considerado el árbol viario más antiguo de Madrid. Según ha indicado, los olmos representan aproximadamente el 10 % de los cerca de 300.000 árboles del viario público.
Carabante ha recordado además que Madrid ha sido reconocida por sexto año consecutivo como Ciudad Arbórea del Mundo, un reconocimiento que ha vinculado con las políticas municipales de conservación y ampliación de las infraestructuras verdes.
Ese beneficio también puede medirse en temperatura. La FAO señala que una ubicación estratégica del arbolado urbano puede reducir la temperatura del aire entre 2 y 8 °C y disminuir las necesidades de aire acondicionado de los edificios próximos. Son valores orientativos, no una medición de los espacios incluidos en la guía, pero explican por qué conservar árboles maduros y planificar nuevas zonas de sombra forma parte de la adaptación de las ciudades al calor.












