España llevará a la COP31 de Antalya su apuesta por las energías limpias ante la propuesta de elevar la electricidad del 20 % al 35 % del consumo energético mundial en 2035.
Uno de los debates que mayor protagonismo tendrá en la COP31 será la electrificación. España apuesta por esta medida siempre que se apoye en las energías renovables y sirva para acabar con el empleo de los combustibles fósiles. Esa será una de las prioridades del Gobierno en Antalya, donde desde el 9 al 20 de noviembre se celebrará la COP31.
La propuesta impulsada por Turquía y respaldada por Australia plantea elevar la participación de la electricidad en el consumo final de energía mundial del 20 % actual al 35 % en 2035. Para nuestro país, el valor climático de esa transformación va a depender de cómo se genere la electricidad y de cuál sea su contribución al abandono progresivo de los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas).
La delegación española también situará entre sus prioridades la defensa de la ciencia, el multilateralismo y una transición justa. La adaptación tendrá un peso especial en una cumbre celebrada en el Mediterráneo: España quiere compartir su experiencia para reforzar la resiliencia y proteger a la población frente a los impactos del calentamiento.
COP31: la electrificación será una de las bases del debate
La apuesta por las energías renovables forma parte de la «bandera y señales de identidad» de la posición de España cara a la próxima COP31, que se celebrará el mes de noviembre en Antalya (Turquía).
Así lo han indicado fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), que matizan que la posición del Gobierno español está enmarcada en la de la Unión Europea (UE).
Pese a ello, a lo largo de los debates internos que se llevan a cabo durante todo el año con la UE, este país «siempre ha defendido la máxima ambición climática» y en este contexto, España acudirá a la COP31 (entre los días 9 y 20 de noviembre) con varios asuntos prioritarios en cartera.
Las fuentes de la citada cartera señalan «la electrificación como gran apuesta» y señalan que Turquía ha impulsado una propuesta, respaldada por Australia, para elevar la cuota de electricidad en el consumo final de energía mundial del 20 % actual al 35 % en 2035. Esto responde a una necesidad de acelerar, explican, la transición energética con sus beneficios económicos, sociales y sobre el clima.
Las renovables son la solución
También resaltan que hay una cuestión muy importante en este debate que va a estar siempre «sobre la mesa» y es que «esa electrificación esté basada en energías limpias, en energías renovables«.
«Lo que consideramos que sería un verdadero paso hacia adelante es entender esa apuesta por la electrificación en el marco de la agenda de abandono progresivo de los combustibles fósiles, más como un medio y no como un fin en sí mismo. Y esto es uno de los aspectos clave a trasladar en esta COP31″, remarcan.
Otros puntos prioritarios ante la cumbre de Turquía son la defensa del multilateralismo, que es «clave»; la ciencia y la transición justa, «en lo que España también ha tenido un papel muy activo dentro de las negociaciones», y teniendo en cuenta, además, que este país ha aprendido «prácticas interesantes que se pueden compartir y escalar», sostienen las fuentes.
Incluyen asimismo el ámbito de la «adaptación», sobre todo al hablar de una COP31 que «se va a hacer en el Mediterráneo, calentándose». «España ha trabajado mucho en la adaptación nacional como a nivel internacional» y siempre «pone en valor la importancia de la adaptación y la resiliencia», como indican las fuentes ministeriales.
La electrificación y los cambios que necesita
La posición española tiene una referencia concreta y esta se basa en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que ya fija para 2030 que se produzca un 81 % de generación eléctrica renovable y un 48 % de renovables sobre el consumo final de energía.
La diferencia entre ambos objetivos deja claro que en Antalya habrá un interesante debate: por un lado, se buscará ampliar la producción limpia, pero la misma debe ir acompañada de cambios en el transporte, la industria y la climatización, ya que para reducir el consumo directo de combustibles fósiles es allí donde la electrificación puede hacer la diferencia.













