‘Recetas Ecológicas’: Croquetas de Chocolate

Publicado el: 12 de febrero de 2015 a las 11:10
Síguenos
‘Recetas Ecológicas’: Croquetas de Chocolate

Receta vegana sin huevo ni leche con todo el sabor del chocolate, anímate a preparar estas dulces y deliciosas croquetas de chocolate.

La receta de hoy es de esas que sorprenden si tenemos invitados porque casi nadie se imagina al ver unas croquetas que sean dulces y además de chocolate. Están realmente buenas y son muy fáciles de hacer.



En este caso además puse avellanas porque me encanta lo bien que combina su sabor con el chocolate, pero podéis hacerlas sin ningún fruto seco, o cambiándolas por otros. ¡A vuestro gusto!

Elegí la harina de fonio porque, como ya os comenté en otras ocasiones, es una harina suave, sin gluten, que me encanta para hacer bechamel. Y, aunque en este caso no es tampoco una bechamel al uso, la textura final es la misma, la de una crema jugosa que podemos empanar perfectamente y freír después.



Ingredientes para las croquetas (unas 12 tamaño bombón):

  • 1 vaso de bebida vegetal (yo usé esta vez de arroz)
  • 20 avellanas, crudas o tostadas, como prefiráis
  • 1 cucharada sopera de leche de coco cremosa (2 si no vais a añadir frutos secos)
  • 2 cucharadas soperas colmadas de harina de fonio de cultivo ecológico de El Granero Integral
  • 2 cucharadas soperas de azúcar de caña integral ecológica de El Granero Integral
  • 1 cucharada de cacao en polvo de cultivo ecológico de El Granero Integral

Ingredientes para rebozar y freír:

  • Copos de avena integrales suaves, pan rallado o sémola de arroz (si preferís evitar el gluten). Cualquiera de las tres alternativas las tenéis de origen ecológico de El Granero Integral
  • Aceite de girasol

Lo echamos en una cazuela y calentamos a fuego medio, removiendo desde el principio porque es fácil que se pegue al fondo. Si se os pega un poco y los grumos no se deshacen, podéis pasar la batidora en caliente, no pasa nada. Seguimos removiendo ya a fuego bajo hasta que la crema espese y quede con esta textura.

Dejamos que se enfríe, a ser posible en la nevera, un mínimo de 6 horas. Tiene que quedar en el momento de modelar una masa bastante firme, que podamos coger con las manos sin apenas mancharnos.

Cogemos cucharaditas de masa y las pasamos por pan rallado o avena picada. Las empanamos bien por toda la superficie dando forma redondita, alargada o como más os guste. Calentamos aceite abundante para freír y las vamos echando una a una con cuidado de no quemarnos. Les damos la vuelta enseguida, que el calor les vaya dando por toda la superficie por igual.

Os cuento un truco que percibí con ellas: algunas se me rompieron, justo las que dejé más tiempo sin mover ni girar porque estaba haciendo otras cosas. Supongo que el calor hace que se generen burbujas de vapor internas que empujan el relleno hacia fuera. Si las giramos continuamente, entonces se reparte el calor y no rompen.

Cuando estén doradas las sacamos a un plato con papel absorbente para quitar el exceso de aceite. ¡Y listas para disfrutar a tope!

Deja un comentario