Aprende a preparar estos 4 aliños tan ricos y originales que te propone ‘El Granero’.
Una manera muy interesante de incorporar las semillas a nuestra alimentación consiste en preparar con ellas ricos aliños que podemos añadir a nuestras ensaladas, platos de verdura e incluso sopas y caldos. Hoy comparto con vosotros mis recetas de aliños preparados con semillas.
Como norma general, lo ideal es tostar las semillas justo antes de comerlas ya que, por un lado potenciamos su sabor, que se vuelve más intenso (especialmente con las semillas de sésamo) y por otro, facilitamos su digestión.
Sin embargo, en nuestra vida diaria tostar las semillas cada vez que las queramos utilizar requiere un tiempo que puede que nos falte. Podemos tenerlas tostadas de antemano, pero no mucho tiempo ya que las semillas son básicamente aceite, y el aceite tostado se estropea con mayor rapidez. Yo os recomiendo tostar la cantidad de semillas que vayáis a consumir esa semana.
ALIÑO 1. GOMASIO, semillas de sésamo tostadas y sal.
El gomasio es un condimento ampliamente utilizado en la cocina Macrobiótica. Se trata de semillas de sésamo tostado y algo de sal. Podéis usar este condimento en lugar de la sal en cualquier plato. De esta forma, reducimos el contenido en sal de nuestras recetas ya que lo compensamos con el intenso sabor del sésamo tostado. Y, por otro lado, aumentamos el contenido de Calcio que nos aporta esta semilla.
Os enseño cómo preparar este condimento primero porque, si vais a preparar varios el mismo día, es bueno comenzar por éste, ya que las semillas de sésamo no ensucian la cazuela.
Antes de tostarlas, las lavaremos bien y las dejaremos secar, aunque también podemos tostarlas en húmedo.
Para tostarlas se utiliza una olla profunda, así podrás luego tostar las de lino, que saltan bastante.
El tostado se hace sin aceite y a fuego medio-bajo, para que las semillas se vayan dorando sin quemarse. Es muy importante removerlas constantemente para que todas reciban el mismo calor y el tostado sea uniforme.
Es muy importante también tener un plato preparado para sacarlas en cuanto veamos que están listas. ¡De estar en su punto a quemarse hay tan solo unos segundos!
Dejamos que se enfríen en un plato. Yo prefiero guardarlas tal cual y molerlas con el suribachi y mezclarlas con sal en el momento de usarlas, ya que se oxidan menos, pero también podéis triturarlas con sal marina gruesa en ese mismo momento y guardarlas.
ALIÑO 2. SEMILLAS DE LINO TOSTADAS CON SALSA TERIYAKI.
Las semillas de lino también se tuestan sin aceite. En este caso, notarás que están listas porque comienzan a saltar. Quizá necesites una tapa. Si la usas, no dejes de mover la cazuela para que se hagan bien todas.
En 2 o 3 minutos estarán preparadas. Es el momento de añadir un chorrito de salsa teriyaki. Si tienes rociador mejor, sino simplemente añade 1 cucharadas soperas y remueve para que todas queden bien cubiertas.
Si no tienes salsa teriyaki en casa puedes preparar una básica con 1 cucharadita de postres de shoyu, 1 cucharadita de postre de concentrado de manzana y 2 cucharaditas de postre de agua. Mezcla bien y añádelo a las semillas.
Apaga el fuego, deposítalas en un plato y deja que se enfríen. Estarán deliciosas!!! Guárdalas en un tarro de cristal.
ALIÑO 3. SEMILLAS DE GIRASOL CON SALSA DE SOJA.
En este caso, sabrás que están en su punto cuando comiencen a dorarse. Las pipas de girasol no saltan, y tampoco explotan, como lo harán las de calabaza, así que hay que prestar atención.
Para crear más variedad y hacerlas más apetitosas, prueba a rociarlas con un poco de shoyu justo antes de apagar el fuego.
Remueve bien para que queden bien impregnadas de shoyu. Obtendrás unas pipas tostadas y ligeramente saladas, sin tener que recurrir a la sal!.
Nuevamente, una vez frías las puedes guardar en el tarro de cristal para toda la semana.
ALIÑO 4. SEMILLAS DE CALABAZA CON VINAGRE DE UMEBOSHI.
Con las pipas de calabaza es fácil saber cuándo están listas, pues comienzan a explotar suavemente.
Igual que con el resto, no dejes de remover para que el tostado sea homogéneo y cuando estén tostadas rocía con unas gotas de vinagre umeboshi.
El vinagre, al secarse sobre la pipa, le dará un color ligeramente blanquecino y un sabor suavemente salado que queda delicioso en esta semilla.
Como ves el proceso es sencillo. Y no te llevará más de 15 minutos a la semana.


















