El Parque Agrario del Prat del Llobregat es el territorio protagonista de un encuentro sostenible KM0 hecho con muy buen gusto por los productos ecológicos y frescos que producen las tierras de los agricultores, verdaderos héroes de los campos del Delta
Sucarrats “Nodrir la Ciutat” es la nueva iniciativa de la AGT en colaboración con la revista «Cuina», deJosep Sucarrats.
El Parque Agrario del Prat del Llobregat es el territorio protagonista de un encuentro sostenible KM0 hecho con muy buen gusto por los productos ecológicos y frescos que producen las tierras de los agricultores, verdaderos héroes de los campos del Delta. Joan Amat, un agricultor de Viladecans de toda la vida, destaca que «tenemos unos terrenos fértiles y un excelente clima, pero no debemos olvidar que esto era maresme» y, por tanto, hay que desaguar el agua cuando llueve. El payés reclama soluciones e «inversión pública» para tener agua de calidad y unas raíces sanas. Las dimensiones de las fincas, las infraestructuras y la limitada formación dificultan, también, ejercer el trabajo diario de un buen campesino que pide «el asesoramiento público que la Generalidad nos sacó».
Según Joan Amat «no podemos hacer una agricultura como hace dos siglos y querer competir con las zonas punteras» como Almería, que es inmejorable en producción porque no había tradición de dedicarse al campo y acudieron ingenieros para dar impulso a una agricultura limpia en residuos y con una calidad extraordinaria donde «se aprovecha hasta la última gota y bichos que no tienen el vicio de abrir la tapa para que marche el agua del río», mantiene el payés.
FORMACIÓN COMO LA DE UN MÉDICO
«Mi trabajo es el mismo que el de un médico, siempre estoy estudiando y reconvirtiéndome», añade Joan Amat, quien asegura que el trabajador de la tierra debe estar pendiente de las nuevas variedades, así como de la comercialización de sus productos, que puede ser gestionada en la puerta de casa, en Mercabarna, en las marquesinas, con una parada en el mercado mayorista de Barcelona o bien vendiendo en los mercados como en el campo. Todas estas posibilidades «se encuentran a menos de 10 km» del Parque Agrario y están al alcance. El payés viladecanense se queja de que «ahora la solución es el Mercado dePayés, que son 5 personas vendiendo. Para mí esto es un complemento y no una respuesta a la agricultura entera», puntualiza.
Por otra parte, Xavier Estrada, como propietario de Enrique, promueve su producción ecológica certificada de km0 de las tierras de San Clemente y de Gavà a una de las paradas del Mercado de Payés de El Prat y donde fija unos precios populares. El campesino aclara que ahora se pueden encontrar productos frescos de invierno como la col, la coliflor, las lechugas y la escarola destacando las acelgas, las habas, las alcachofas y los guisantes como los alimentos más vendidos y que se cosechan a primera hora de la mañana por lo que «puede estar en la nevera hasta dos semanas». Xavier contempla el mercado como el escaparate idóneo para presentar y vender sus productos, y avanzar la fruta dulce para la próxima temporada donde prevalecen las cerezas, las variedades de tomates y las judías verdes.
ACEPTACIÇÓN DE LOS CONSUMIDORES
Eugenia Gonzalez compra productos del Mercado de El Prat porque son mejores que en otros lugares, tienen calidad y los precios son más bajos que en las tiendas. Concretamente, «la alcachofa me vuelve loca, además de que es nuestro», pero también los huevos de granja del “Pota Blava”, que aunque son más costosos asegura Judith Góngora, otra clienta del mercado, vale la pena adquirirlos porque tienen otro sabor.
Antoni Rodríguez destaca la alcachofa de El Prat como producto estrella por lo natural que es, nacida fuera de cámaras, y el melón. Respecto al precio, el comprador señala que «las alcachofas van a un euro, pero lo que pasa en el mercado es que les dejan mucho tronco para que pese más y eso les favorece a ellos».
Por su parte, el presidente de la Cooperativa El Prat, Joan Ribas, explica que la alcachofa ideal debe ser redonda, tener hoyuelo y el mango grueso, pero sin pelos y es que cuanto más grande, más tierna y, por tanto, más buena. En la finca de Can Xagó, el payés remarca que dependiendo de la flor la alcachofa puede denominarse “capsa, fiola o refiola”, esta última «se debe cosechar cuando es pequeña porque si las dejas no se hacen más grandes, sino madera», de ahí la importancia de saber coger el alimento en el momento oportuno y de tener una formación previa.
El principal inconveniente para Joan son «los hongos» que se crean por la combinación del agua y el calor. Por eso que se suele empezar a sembrar a finales de julio o durante la primera quincena de agosto. Muchas veces si el otoño es malo «se debe comprar alcachofa blanca en Tudela» porque allí el ciclo del agua es más continental.
OCHO MERCADOS DE CAMPO
De los ocho mercados de campo existentes, Sergi Alegre, Concejal de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de El Prat, realza el mercado de su territorio por ser grande, tener un mejor funcionamiento y estar posicionado en el centro de la ciudad, una zona conocida por el aeropuerto, por tener un tercio del puerto, el AVE, el metro, la depuradora, la desaladora, autovías, zonas naturales y el honorable Parque Agrario, considerado «cultura, paisaje e historia donde si falta la acción del hombre todo desaparece «, puntualiza el político.
La permanente tentación de ocupar el Parque Agrario es inevitable y un ejemplo es el EuroVegas con lo que «nosotros estamos en contra», añade Sergi Alegre. En la línea, Raimon Rueda, gerente del Parque, define el espacio agrícola como un concepto urbanístico alrededor del cual se crea un organismo de protección, seguridad y promoción del producto km0. Y es que «si estos alimentos tienen valor y se aprecian, ninguna fuerza política podrá parar el Parque Agrario». Después de un paseo en bicicleta por el Parque Agrario, los organizadores de la salida «Nutrir la ciudad», liderada por Slow Food Barcelona, la revista Cuina y la Asociación de Gastronomía y Turismo del Baix Llobregat, pusieron el toque gastronómico para degustar un almuerzo de campo compuesto para alcachofas Prat a la brasa y “calçots”, y una comida a ocho manos, con productos del Parque Agrario, dividido en diferentes platos: lata de Alcachofa Prat y verduritas en escabeche, el famoso Pollycao relleno del pollo “Pota Blava” y crema de ciruelas, ensalada fresca, salteado de judías con butifarra ecológica, y de postre fresones de temporada del Maresme hechos por Le Tigre by Cakes.
Por Dayana García Blas


















