El crecimiento anual del sector ‘ecológico’ catalán es del 20%

El Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE) es la autoridad de control y certificación de la producción agroalimentaria ecológica en Catalunya.

El sector ecológico en Catalunya crece y crece. En esta entrevista, Daniel Valls, presidente del CCPAE, nos da las claves de este crecimiento. Catalunya es líder en consumo en el estado español y también en elaboración con una potente agroindustria transformadora.

El Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE) es la autoridad de control y certificación de la producción agroalimentaria ecológica en Catalunya. Es la entidad encargada de aplicar el régimen establecido por el Reglamento (CE) 834/2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos. El CCPAE está acreditado por ENAC bajo la Norma UE-EN ISO/IEC 17065:2012, que le confiere la capacidad técnica para emitir certificados de conformidad, y está constituido como corporación de derecho público, tutelada administrativamente por el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca, Alimentació i Medi Natural (DAAM). Ahora que se acerca BioCultura BCN, conviene repasar cómo está el sector catalán. Daniel Valls i Cots es ingeniero agrónomo y desempeña las funciones de presidente de la Junta Rectora del CCPAE desde el año 2006, habiendo sido elegido en dos elecciones consecutivas a miembros de la Junta. Nació en 1973 y vive en Vilanova de Bellpuig, donde tiene, junto a su familia, una de las empresas familiares más importantes y pioneras en el sector ecológico, Cal Valls, que produce y elabora conservas y zumos, entre otros productos.

-¿En qué punto se encuentra la producción ecológica en Catalunya en este momento?
-Desde que se creó el CCPAE, el crecimiento ha sido constante, pero llevamos cinco años en que el aumento de operadores, superficie, ganadería e industria agroalimentaria se ha disparado con incrementos del 15-20%. La crisis ha provocado que se acelere la conversión a la producción ecológica de muchas empresas agrarias, ya que el sector “bio” es un nicho de mercado incipiente con muchas oportunidades. Cerramos 2014 con 2.724 operadores registrados en el Consell y las previsiones son de que siga esta tendencia al alza.

RELOCALIZACIÓN ECO-NÓMICA
-¿Qué parte se exporta y qué parte va dirigida al consumo interno y de proximidad?
-Según nuestros datos de destino de ventas, el 45% se queda en Catalunya, y el 20% se comercializa en el resto del Estado. Luego, el 23% tiene como destino los países de la Unión Europea, mayoritariamente Alemania y Francia, y un 12% se exporta fuera de Europa. El consumo interno y de proximidad crece, pero aún hay productos, como los vinos y el aceite de oliva, que tienen importantes cuotas de ventas fuera de nuestras fronteras, en países donde el producto con etiqueta ecológica está muy demandado.

-¿Qué es lo que más produce Catalunya en “bio”? ¿Cuál es nuestra producción estrella?
-Lo que más se produce en Catalunya son vinos y aceite de oliva. También hay una industria alimentaria relacionada con la producción hortofrutícola y con los productos cárnicos… importante. Sin embargo, Catalunya destaca por tener muy diversificada la oferta de productos ecológicos acabados. En los puntos de venta el consumidor puede encontrar casi cualquier tipo de alimento en su versión ecológica y obtenido en Catalunya.

POTENTE INDUSTRIA “BIO”
-¿Catalunya es la CCAA que lidera el ranking en consumo interno? ¿Por qué?
-El consumo interno de productos ecológicos en Catalunya es superior si se compara con otras Comunidades Autónomas pero aún es residual, si tenemos en cuenta todo el mercado alimentario, rozando el 2%. Si hay que subrayar algún factor… Por ejemplo, sin duda, el que tengamos desarrollada una industria agroalimentaria tan importante es determinante. Catalunya es el mayor clúster agroalimentario del sur de Europa y, por tanto, en el ecológico… no es una excepción. Fabricamos muchos productos y muchos de ellos se consumen aquí.

-Si Catalunya es también la principal CCAA en elaboradores… ¿a qué se debe?
-La industria catalana –mayoritariamente pequeñas y medianas empresas– se caracteriza por ser muy emprendedora, y ha sabido ver en lo ecológico una oportunidad para diferenciar sus productos. Hay empresas exclusivas ecológicas pero también hay muchos negocios familiares o con tradición de décadas que han lanzado líneas específicas de productos “bio”, sabiendo que la demanda de este tipo de alimentos es creciente.

QUÉ FALTA Y QUÉ SOBRA
-¿Qué le falta y qué le sobra al sector “bio” en Catalunya?
-No me atrevería a señalar que sobre nada dentro del sector “bio”. Sí que notamos que falta por desarrollar los subsectores relacionados con la fruta, los productos cárnicos derivados del cerdo y el pollo y la leche y los derivados lácticos. En cuanto a productos para el sector primario, Catalunya no es autosuficiente en cereales, incluido el maíz, ni para abastecerse del pienso animal que demanda ni para alimentación humana.

-¿Qué falta para que el consumo interno se dispare, más apoyo de la administración con campañas promocionales como ha ocurrido en países como Alemania, Dinamarca, Francia, etc.?
-Sin duda, en aquellos países donde se han planteado políticas de incentivo a la producción y el consumo han duplicado o triplicado las estadísticas. Hacen falta grandes campañas para dar a conocer las cualidades de un alimento ecológico, pero también que se incremente el apoyo al sector primario, mejorar los canales de comercialización, y apostar por la investigación y la innovación en producción ecológica desde las administraciones públicas. Por otro lado, la concienciación y la educación también son un pilar fundamental, y aquí eso aún lo tenemos como asignatura pendiente.

CAMBIOS, CAMBIOS
-¿Qué ha cambiado en el CCPAE, básicamente, desde su fundación?
-Primero, que el volumen de operadores inscritos a los que hay que controlar es infinitamente superior. En el año 2000 había 450 y ahora tenemos 2.724. Luego, hay que mencionar que el Consell consiguió la acreditación ISO-IEC 17065 a través de ENAC en el año 2005 y desde entonces la ha mantenido. Esto da confianza a las partes implicadas en el mercado y permite que los productos certificados por el CCPAE gocen de prestigio en todos los mercados donde se introducen. Cabe destacar que desde el año pasado el Consell ha ganado en autonomía con respecto a la Administración y tenemos un gran equipo técnico y humano al servicio de los operadores. Además, desde el año 2012 es una entidad autosuficiente desde el punto de vista financiero, ya que los ingresos provienen de las cuotas de los operadores en su práctica totalidad.

LO PERSONAL
-¿Cómo se metió usted, personalmente, en el mundo “bio”? ¿Cuál es su historia particular en este asunto?
-Mi padre reconvirtió su primera finca a la agricultura ecológica en 1979. Así pues he vivido este mundo ya que como muchos hijos de agricultores he vivido este mundo desde joven, los fines de semana y los veranos, en la empresa familiar, ya sea en el campo o en la elaboración de productos. Una vez finalizada mi formación, me incorporé plenamente a la empresa como responsable de elaboración.

-A una persona que todavía no sabe qué es un alimento ecológico… ¿qué le diría para convencerle de que cambiase de chip?
-Primero le diría que quien se pasa a la alimentación ecológica no se arrepiente. Los consumidores de productos “bio” son personas preocupadas por su salud y por el medio ambiente, y muchos de ellos han optado por reaprender a alimentarse y a comprar lo justo. Desde luego, también le diría que mire y compare. El producto ecológico está regulado por una normativa europea exigente que establece el sistema de producción, y está controlado y debidamente certificado por una autoridad u organismo oficial. Además, se obtiene libre de residuos químicos y de transgénicos, y habiendo minimizado el impacto humano en el entorno. El resultado es un alimento de gran calidad nutritiva y organoléptica que conserva al máximo sus propiedades naturales.

Pablo Bolaño

LOS PLANES
RETOS PARA 2015
-¿Qué planes de futuro tiene el CCPAE? ¿Alguna novedad a corto plazo?
-Los retos que nos hemos marcado para este 2015 son: la nueva aplicación de gestión del registro del CCPAE, que agilizará los trámites de los operadores y la gestión documental; un estudio para revisar las cuotas por la prestación del servicio de certificación; conseguir una nueva normativa europea viable y justa; trabajar para que el sector “bio” salga beneficiado de la aplicación de la nueva Política Agraria Comunitaria; y participar activamente en la elaboración y desarrollo del nuevo programa de fomento de producción agroalimentaria ecológica de la Generalitat de Catalunya.

LA ESTELA DE BIOCULTURA
POR EL BIEN DE TODOS
-¿Qué estela deja a su paso una feria como BioCultura en una ciudad como Barcelona? ¿En qué medida le parece a usted que sirve para promocionar el consumo interno en las ciudades y CCAA’s por las que pasa la feria?
-Una feria consolidada como BioCultura convoca al consumidor y al profesional pero también pone en portada al producto ecológico durante varios días en cuatro de las ciudades más importantes de España y eso ya es mucho. Sin este tipo de aparadores, el sector ecológico lo tendría mucho más difícil para penetrar más dentro del mercado de alimentación, y es de agradecer que existan y sean cada vez más populares estas ferias, por el bien de los productores y elaboradores ecológicos pero también por el bien de la sociedad.

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