Calor extremo: una amenaza real y creciente en todo el mundo

Publicado el: 11 de marzo de 2026 a las 12:39
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Calor extremo

Un nuevo estudio dirigido por The Nature Conservancy advierte que el calor extremo ocasionado por el cambio climático ya está transformando los lugares donde las personas pueden vivir de forma segura, convirtiéndose en una amenaza creciente para la salud pública mundial.

Los investigadores utilizaron el modelo HEAT-Lim junto con datos climáticos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus para identificar las regiones y poblaciones más vulnerables a la exposición peligrosa al calor.



Desde 1950, los periodos de calor extremo causados por el cambio climático y que hacen inseguras las actividades cotidianas para millones de personas en todo el mundo, se han duplicado. Y según un nuevo estudio, el aumento de las temperaturas y de la humedad limitarán aún más la ‘habitabilidad’ en gran parte del planeta.

La investigación, liderada por The Nature Conservancy -una de las organizaciones ambientales sin ánimo de lucro más importantes del mundo-, recuerda que la exposición al calor no es una amenaza futura para la salud humana, sino un problema que condiciona ya la vida de las personas en muchos lugares del planeta y que está redibujando el mapa de la habitabilidad humana.



Calor extremo: tan peligroso como limitante

El objetivo del estudio era identificar las regiones y poblaciones más vulnerables al calor extremo para favorecer medidas de protección contra las altas temperaturas, porque no se trata solo de ‘sobrevivir’ al calor, sino de saber «qué puede hacer el cuerpo humano de forma segura con ese calor«, matiza la coautora e investigadora de la Universidad Estatal de Arizona, Jennifer Vanos.

Los autores usaron el modelo HEAT-Lim (un marco metodológico diseñado para gestionar los riesgos de las olas de calor sobre la salud pública y determinar en qué punto las altas temperaturas son una amenaza para la vida) y los datos climáticos de ERA5-Land, producidos por el programa climático europeo Copernicus.

Al analizar los datos de los últimos 75 años (1950-2024), descubrieron que en las últimas dos décadas, las personas de 18 a 40 años han sufrido casi el doble de horas de ‘calor limitante para la vida’ que las de esa edad entre 1950 y 1979. Además, los mayores de 65 años han padecido el doble de horas de calor limitante que sus homólogos de mediados del siglo XX.

El estudio define ‘calor limitante’ como la combinación de temperatura y humedad que hace imposible una actividad aparentemente tan sencilla como barrer el suelo a la sombra, algo que no todas las personas o edades afrontan de igual modo.

Habitabilidad y habilitación comprometidas

Según el estudio, a nivel mundial, los jóvenes estuvieron expuestos a un promedio de 25 horas al año de limitaciones severas de habitabilidad durante el periodo 1950-79, y de 50 horas al año en el periodo 1995-2024, mientras que los mayores de 65 años -cuyo organismo tiene menos capacidad corporal para regular el calor– soportaron unas 600 horas anuales de calor limitante entre 1950 y 1979, y unas 900 horas en los últimos treinta años.

El estudio revela que las regiones que más han sufrido este calor limitante son el suroeste y este de América del Norte, sur de Sudamérica, gran parte de Europa, Sahara oriental, suroeste y este asiáticos y sur de Australia.

La región con más horas de calor inhabilitante es el sur y suroeste de Asia. En Qatar, por ejemplo, los jóvenes experimentaron 382 horas al año entre 1950 y 1970 y desde mediados de la década de 1990 hasta 2024, esa cifra aumentó a 866 horas al año (484 horas más).

Los mayores son los que peor llevan el calor extremo

En este lugar, la exposición ha aumentado en 520 horas, lo que significa que los mayores de 65 afrontan ahora limitaciones severas durante aproximadamente un tercio del año.

Del mismo modo, en Camboya, Tailandia y Bangladesh, los mayores de 65 sufren ahora limitaciones severas durante una cuarta parte o un tercio del año. Además, en estos países, muchos habitantes tienen una capacidad limitada para afrontar el calor debido a obstáculos económicos u otros factores, apunta el informe.

En Estados Unidos, los mayores de 65 experimentan ahora unas 270 horas de condiciones severamente limitadas por el calor al año, frente a las 200 horas de la década de 1950, y varios estados sureños tienen cientos de horas al año de limitaciones severas por calor.

Por años, en 2024, el más caluroso registrado, más del 43 % de las personas entre 18 y 40 años y casi el 80 % de los mayores de 65 experimentaron más de un episodio en los que el calor y la humedad limitaron gravemente la habitabilidad. Esto supone un aumento del 27 % y del 70 %, respectivamente, frente a la década de 1950.

Reducir los combustibles fósiles es prioritario

El informe advierte que, a medida que las poblaciones van envejeciendo, cada vez serán más las personas que sufran periodos más largos en los que la vida cotidiana será insegura.

Con apenas poco más de 1 °C de calentamiento global acumulado, las limitaciones ya son generalizadas, y años como 2024 o los marcados por el fenómeno de El Niño son un ejemplo de lo que sucederá, avisan los autores.

«A menos que dejemos de quemar petróleo, carbón y gas, las limitaciones a la habitabilidad causadas por el calor extremo solo se volverán más comunes y generalizadas, particularmente a medida que la población mundial envejezca«, concluye el autor principal Luke Parsons, de The Nature Conservancy

El análisis de datos de 1950 a 2024 demuestra que las personas que se encuentran en el rango de edad de entre dieciocho y cuarenta años experimentan ahora casi el doble de horas de calor extremo que a mediados del siglo XX.

Los adultos mayores enfrentan el peor riesgo. Y las personas que superan los sesenta y cinco años están expuestas a cientos de horas más de calor extremo cada año, especialmente en regiones como el sur y el suroeste de Asia. Seguir leyendo en CAMBIO CLIMATICO

Imagen autor

Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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