Los huertos urbanos como fuente de salud pública

Publicado el: 27 de noviembre de 2014 a las 09:10
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Los huertos urbanos como fuente de salud pública

Hay valores intangibles que emanan de cualquier proyecto o iniciativa, esos valores que la econometría convencional desperdicia porque no sabe o no quiere incorporar en sus balances de coste-beneficio.

Desde MamaTerra, nos dicen sus responsables, “amamos los huertos escolares, pero en el ámbito urbano encontramos también otros ‘primos-hermanos’: huertos educativos, sociales, terapéuticos, familiares, de la gente mayor… y todos ellos tienen algo en común y son fuente de bienestar y relajo”. Una jornada en Barcelona pone en valor el grado de bienestar que conlleva la práctica de la horticultura por diferentes tipos de grupos sociales.



Hay valores intangibles que emanan de cualquier proyecto o iniciativa, esos valores que la econometría convencional desperdicia porque no sabe o no quiere incorporar en sus balances de coste-beneficio. Uno de estos intangibles es precisamente el impacto de los huertos urbanos como promotores del bienestar psíquico, físico y social de los distintos colectivos que interaccionan con el huerto, tal como nos contó Magda Betran -del Servei de Salut Pública de la Diputació de Barcelona– el pasado 20 de noviembre en la jornada “De los huertos urbanos a la mesa: la seguridad alimentaria y la prevención del despilfarro de alimentos en el huerto urbano”, jornada en la que MamaTerra estuvo presente.

MÍRALE LA CARA…
La actividad física moderada y regular al aire libre y la necesidad de mantener la mente activa para planificar las actividades del huerto son ideales para las persones mayores. También para los colectivos con riesgo de exclusión social que participan en innumerables huertos sociales en los que la interacción con los compañeros y el aprendizaje de la horticultura ecológica les genera una valiosa inyección de autoestima aparte de proporcionarles un nuevo recurso laboral. Los huertos familiares son espacios propicios para disipar las tensiones y el estrés de la actual crisis, a la vez que son una fuente de hortalizas frescas que de otro modo no entrarían en la dieta de muchas familias. Los huertos son un recurso de psico-estimulación inmejorable para muchos centros de enfermos mentales (especialmente Alzheimer) en los que el huerto terapéutico es cada día una realidad más común en estos centros. Y qué decir de nuestros huertos escolares ecológicos en el que profesores y alumnos encuentran un entorno más saludable y diferente donde poder desarrollar los contenidos del currículum académico…
Uno de los asistentes de la jornada planteaba el interés de idear protocolos para cuantificar este impacto positivo sometiendo a algún test a persones antes y después de relacionarse con un huerto, aunque los ponentes con experiencia en el sector lo tenían muy claro: “¡Sólo hay que mirarles a la cara para saber que les está sentando bien!”.



Xavier Bonet

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