Asturias. El carbón es el combustible fósil que más contribuye al cambio climático

El cambio climático es un problema global que alcanza una perspectiva ambiental, política, económica y social en la que las peores previsiones también implican enormes pérdidas económicas y de vidas humanas.

El mayor reto al que se enfrenta el planeta y la humanidad en los próximos años es el cambio climático. Sus consecuencias pueden ser devastadoras si no reducimos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. Millones de personas se verán desplazadas por las sequías, la subida de las aguas, huracanes, cambios extremos en el clima,…. afectará especialmente a las regiones y poblaciones más vulnerables y pobres del planeta.

El cambio climático es un problema global que alcanza una perspectiva ambiental, política, económica y social en la que las peores previsiones también implican enormes pérdidas económicas y de vidas humanas. El carbón es el combustible fósil que más contribuye al cambio climático y las centrales térmicas de carbón son la mayor fuente de emisión de CO2 producida por el ser humano.

España, junto con otros cinco países de la Unión Europea, acumulan casi 3/4 partes de todos los gases de efecto invernadero del continente. Dentro de España, Asturias está a la cabeza. En nuestra comunidad autónoma el 70% de las emisiones de CO2 provienen de la quema de carbón en las térmicas.

La contaminación atmosférica procedente de la combustión de carbón es otro problema realmente inquietante. Según los informes anuales emitidos por el Observatorio de la Sostenibilidad las térmicas de carbón figuran en el top de las industrias contaminantes. Los cuatro componentes más altamente perjudiciales para la salud humana que emiten son el dióxido de azufre, el óxido de nitrógeno, el mercurio y las PM2,5 (posiblemente la mayor amenaza ambiental contra la salud).

Cinco de las térmicas mas contaminantes de España están en Asturias: Aboño (EDP), Soto de Ribera (EDP), la de Narcea (Union-Fenosa), Lada (Iberdrola) y La Pereda (Hunosa). Exigimos que la Central Térmica de La Pereda sea la primera en cerrar, por el riesgo de que Hunosa la convierta en la incineradora encubierta de Asturias, como se contempla en el PERPA y por ser de las más contaminante con relación a su tamaño.

La misma Presidenta de Hunosa reconoce que contamina siete veces menos que la de Lada y es ocho veces más pequeña ( tiene 50 MW y la de Lada 400 MW). Está quemando carbón, estériles, lodos de depuradoras, etc y pretenden quemar basuras al lado de las viviendas. En Ablaña, por ejemplo, a 200 metros de distancia, con unos 300 habitantes, fallecieron por cáncer mas de 60 personas en los últimos 20 años.

La contaminación está destruyendo economía, medios de vida y matando gente en Asturias. La zona central de nuestra región tiene la tasa de incidencia de cáncer y enfermedades respiratorias más alta del Estado consecuencia de la contaminación.

Por tanto no puede haber vuelta atrás ni retrasos en el cierre de las térmicas de carbón más allá de 2025. Un carbón que además a partir del 31 de diciembre va a ser de importación en su totalidad (actualmente ya lo es el 86%). La transición energética no puede ser vista como un lastre, sino todo lo contrario, como una ventana de oportunidad y crecimiento a nuevos empleos y nuevos sectores económicos.

Desde la Plataforma de afectados por la contaminación, Asturies por un Aire Sano apostamos por el cierre paulatino de las centrales térmicas de carbón existentes en Asturias, por una transición justa para las comarcas mineras, cuya economía aún es bastante dependiente de esta actividad, y por caminar hacia una reconversión no traumática, sin despidos y con creación de puestos de trabajo alternativos en las energías renovables, las cuales no olvidemos generarán tres veces más empleo que las energías fósiles, tal y como se está demostrando en Alemania.

Por eso, al tiempo que reclamamos el cierre de las térmicas y el fin de la era del carbón, planteamos las siguientes propuestas para una transición justa en las comarcas mineras:

  • Un análisis de la economía local con identificación de potencialidades y del impacto socioeconómico que va a suponer el abandono del carbón y el cierre de las térmicas.
  • Financiación y ayudas suficientes que faciliten y aceleren la transición.
  • Diálogo e implicación de los actores locales en el diseño de los programas de desarrollo.

Asturies por un Aire Sano

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