El calor extremo en Europa se ha multiplicado por diez a causa del cambio climático

Publicado el: 26 de febrero de 2026 a las 10:11
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el calor extremo en Europa se ha multiplicado por diez con temperaturas superiores a 35 grados en el sur de España

El calor extremo en Europa se ha multiplicado por diez en apenas una década y media, y la ciencia ya no habla de tendencia sino de ruptura climática. Un nuevo método desarrollado por la Universidad de Graz confirma que el periodo 2010-2024 marca un salto sin precedentes frente al clima histórico.

No se trata solo de más días calurosos. Son olas más largas, más intensas, más extensas y más peligrosas para la salud, la agricultura y las infraestructuras. La señal del cambio climático antropogénico emerge con una claridad que incluso sorprende a los propios investigadores.



Las altas temperaturas récord registradas en los últimos veranos han provocado miles de muertes adicionales, especialmente entre personas mayores y colectivos vulnerables.

Además, el calor extremo incrementa el riesgo de incendios forestales, agrava las sequías y reduce la productividad agrícola. Sectores como el energético también se ven afectados, debido al aumento de la demanda eléctrica para refrigeración.



El calor extremo en Europa se ha multiplicado por diez y rompe todos los registros históricos

Un nuevo método científico confirma que la frecuencia, duración e intensidad de las olas de calor ya no encajan en los patrones naturales del pasado.

El cambio climático antropogénico ha provocado un aumento de diez veces en el calor extremo en el periodo entre 2010 y 2024, según un método para calcular los riesgos derivados de los fenómenos extremos desarrollado por la Universidad de Graz (Austria).

El nuevo método de cálculo, que se explica en un artículo que publica Weather and Climate Extremes, puede calcular todas las métricas de riesgo relevantes para fenómenos como olas de calor, inundaciones y sequías en cualquier región del mundo.

El equipo, encabezado por Gottfried Kirchengast, usó este método para investigar los cambios en los fenómenos de calor extremo en Europa y los cálculos se basaron en conjuntos de datos de temperaturas máximas diarias entre 1961 y 2024.

De la frecuencia a la intensidad: el salto térmico es estructural

El resultado fue que el calor total extremo en la mayoría de las regiones del centro y sur de Europa aumentó aproximadamente diez veces en el período climático actual, entre 2010 y 2024, en comparación con el periodo de1961 a 1990.

Esto se debe «al aumento tanto de la frecuencia y la duración de los fenómenos, como de la magnitud de los umbrales superados y la extensión espacial de los mismos», explicó Kirchengast, en un comunicado de la universidad.

Este «enorme aumento» en la métrica de extremos totales va mucho más allá de su variabilidad natural y «muestra la influencia del cambio climático provocado por el ser humano con una claridad que ni siquiera yo, como investigador climático, había visto antes«, agregó.

El umbral para considerar una temperatura ‘extrema’ se fijó en la temperatura de cada lugar que solo se superó en un 1 % de los valores diarios entre 1961 y 1990. Ese umbral supera los 35 grados en el sur de España, es de unos 30 en Austria y en Finlandia ronda los 25 grados.

El estudio también proporciona una base para cuantificar mejor los daños causados a las personas, los ecosistemas y las infraestructuras.

Salud, agricultura y energía ya sufren el impacto

Ya sea en el ámbito de la salud, la construcción, la agricultura, la silvicultura o el sector energético, muchas áreas se ven afectadas por los impactos y daños causados por los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos.

Las temperaturas superiores a 30 grados centígrados provocan estrés térmico en el cuerpo y debilitan la forma física de muchas personas, recuerda la nota.

Este método se puede utilizar para calcular la frecuencia, la duración, la intensidad, la extensión espacial y otras variables de los fenómenos extremos, hasta la combinación de todas las métricas en la extremidad total,

La capacidad de calcular la gravedad de estos peligros es, por ejemplo, crucial para los cálculos del impacto climático y las medidas de adaptación correspondientes.

La ciencia abre la puerta a exigir responsabilidades climáticas

Las temperaturas superiores a 30 grados centígrados provocan estrés térmico en el cuerpo y debilitan la forma física de muchas personas.

Si se dispone de datos climáticos adecuados a largo plazo, el desarrollo de métricas de riesgo climático para los extremos de interés puede seguirse año tras año y década tras década, tanto en los países europeos como en cualquier otra región del mundo, indicó el investigador.

El método puede servir para una amplia variedad de fines, desde proporcionar datos completos sobre los peligros de los fenómenos meteorológicos extremos para los análisis del impacto climático, hasta apoyar la atribución del grado de responsabilidad de los actores que generan grandes emisiones, como los Estados o las empresas, en el aumento de los daños y riesgos climáticos.

El incremento del calor extremo no solo es una estadística climática: es una realidad palpable que transforma el día a día de millones de personas. La adaptación urbana, la planificación sanitaria y la transición energética se perfilan como herramientas clave para hacer frente a un fenómeno que ya no es excepcional, sino parte del nuevo escenario climático europeo. Seguir leyendo en CAMBIO CLIMÁTICO.

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