El cambio climático y castells ya no son realidades separadas: el aumento de temperaturas y los episodios de calor extremo están afectando de forma directa a las diadas, obligando a replantear horarios, espacios y medidas de seguridad para preservar esta tradición cultural.
Estas torres humanas, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, no solo representan una expresión de fuerza, equilibrio y cooperación colectiva, sino también un símbolo profundo de identidad y cohesión social.
Sin embargo, el aumento de las temperaturas y la intensificación de las olas de calor están poniendo en riesgo tanto la seguridad de los castellers como la continuidad de esta práctica centenaria.
El cambio climático y castells plantean nuevos riesgos para la seguridad
Un estudio científico alerta de que el cambio climático y castells entran en conflicto por el aumento de temperaturas y el riesgo creciente en las diadas.
El aumento de las temperaturas, los episodios de calor extremo o los cambios en las condiciones ambientales inciden en la práctica ‘castellera’, según un estudio llevado a cabo por la Universitat Rovira i Virgili (URV) con el apoyo de Repsol.
La investigación, titulada ‘Reptes del fet casteller davant del canvi climàtic’, parte de la constatación de que el aumento de la temperatura atribuible a la actividad humana incrementa la probabilidad de que episodios de calor intensa coincidan con ‘diadas castelleras’.
Este factor plantea nuevos retos para una actividad que se celebra mayoritariamente al aire libre y que concentra sus citas principales entre los meses de junio y septiembre, aunque el calendario actual se ha ampliado de febrero a noviembre.
El contenido del artículo se basa en un estudio impulsado por el Departamento de Geografía de la URV en el marco de la Càtedra URV per a l’Estudi del Fet Casteller, que analiza el impacto del cambio climático en la práctica ‘castellera’.
El aumento de temperaturas intensifica el impacto del cambio climático y castells
Según la URV, el análisis del registro histórico de datos meteorológicos (1951–2023) confirma una tendencia sostenida de aumento de temperaturas durante las diadas de verano, con incrementos de entre 0,3 y 0,4 grados por década en municipios como Valls, Tarragona o Vilafranca del Penedès (Barcelona), así como un aumento de los episodios con índices de calor de «precaución» y «precaución máxima».
Para disponer de datos de primera mano, el equipo investigador instaló sensores de temperatura y humedad en diversas plazas ‘castelleras’ durante los años 2024 y 2025.
Las mediciones indican que en la mayoría de las diadas analizadas se superan los 30 grados, con diferencias significativas entre zonas al sol y a la sombra y temperaturas más elevadas en las plazas que en el entorno rural cercano, un efecto atribuible a la isla de calor urbana, apuntan los investigadores.
Las plazas urbanas agravan el calor en las diadas castelleras
Este factor plantea nuevos retos para una actividad que se celebra mayoritariamente al aire libre y que concentra sus citas principales entre los meses de junio y septiembre, aunque el calendario actual se ha ampliado de febrero a noviembre.
El estudio incorpora también la percepción de ‘castellers’ obtenida a partir de talleres participativos con 109 personas de 10 colles, que sitúan el rango óptimo de temperatura entre los 18 y los 25 grados y establecen los 35 grados como un umbral extremo para garantizar la seguridad.
A partir de los datos recogidos, los investigadores proponen medidas de adaptación relacionadas con horarios, duración de las diadas, espacios, hidratación, vestimenta y dotación sanitaria, con acciones como generar sombras, garantizar agua fresca o ajustar horarios y duraciones.
El desafío es claro: preservar los castells en un entorno climático cambiante. Esta tradición, basada en el lema “força, equilibri, valor i seny”, necesita ahora un nuevo componente: la sostenibilidad. Proteger el patrimonio cultural pasa inevitablemente por proteger el entorno natural que lo hace posible. Seguir leyendo en CAMBIO CLIMÁTICO.





















