Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima con una demanda histórica. La acción judicial busca responsabilizar a la compañía por su impacto en el medio ambiente, específicamente en relación con la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por sus operaciones.
Esta demanda marca un hito en la lucha por la justicia ambiental, señalando un cambio en la estrategia de activismo hacia el uso del sistema judicial para promover cambios estructurales en las industrias más contaminantes.
JBS, fundada en Brasil en 1953, ha crecido hasta convertirse en uno de los principales actores en el mercado global de carne, con presencia en numerosos países y una producción que alimenta a millones de personas. Sin embargo, su expansión ha estado estrechamente vinculada a prácticas controvertidas, como la deforestación en la Amazonía, una de las regiones más biodiversas y críticas para el equilibrio climático del planeta.
La destrucción de bosques para dar paso a pastizales o agricultura de soja destinada al consumo animal ha contribuido significativamente a las emisiones de carbono, además de afectar la biodiversidad y los derechos de las comunidades indígenas.
Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima con una demanda histórica
Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima con una petición presentada en Países Bajos que podría sentar las bases del primer gran litigio climático contra la industria cárnica mundial. La organización exige acceder a documentos internos antes de impugnar judicialmente las políticas empresariales de la multinacional.
La iniciativa afecta especialmente al plan de expansión global de JBS, valorado en 6.000 millones de dólares, de los que 2.500 millones se destinarían a implantar producción ganadera y nuevas plantas de procesamiento en Nigeria. Greenpeace sostiene que la compañía no ha ofrecido información precisa sobre las consecuencias de esos proyectos.
Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima y exige transparencia
Greenpeace Países Bajos ha pedido al Tribunal de Ámsterdam que obligue a JBS a entregar documentación relacionada con sus emisiones, sus impactos sobre la naturaleza y los derechos humanos y las evaluaciones realizadas para justificar sus planes de crecimiento.
La organización ya había presentado en abril un requerimiento formal de información, pero asegura que la compañía no respondió satisfactoriamente. El nuevo procedimiento pretende obtener las pruebas necesarias para preparar una posible demanda climática y ambiental de mayor alcance.
El caso se apoya en una legislación neerlandesa que permite solicitar información empresarial concreta cuando existe un interés legítimo y esos datos resultan necesarios para fundamentar una acción judicial.
Una expansión ganadera de 2.500 millones amenaza a Nigeria
El centro de la controversia es el acuerdo anunciado por JBS para invertir 2.500 millones de dólares durante cinco años en Nigeria. El proyecto contempla seis grandes plantas de procesamiento, tres destinadas a aves, dos a carne de vacuno y una a carne de cerdo.
Organizaciones de la sociedad civil nigeriana temen que el desarrollo de una ganadería industrial a gran escala agrave la degradación del suelo, la pérdida de biodiversidad y los conflictos por el acceso a la tierra y al agua. También advierten de posibles consecuencias para pequeños agricultores, ganaderos tradicionales y comunidades rurales.
Greenpeace afirma que no existen evaluaciones públicas suficientemente detalladas sobre los efectos ambientales y sociales del proyecto ni pruebas de consultas adecuadas con todas las poblaciones potencialmente afectadas.
La ganadería industrial afronta su gran batalla climática
El centro de la controversia es el acuerdo anunciado por JBS para invertir 2.500 millones de dólares durante cinco años en Nigeria. El proyecto contempla seis grandes plantas de procesamiento, tres destinadas a aves, dos a carne de vacuno y una a carne de cerdo.
La demanda podría abrir un nuevo frente en los litigios climáticos. Hasta ahora, buena parte de las acciones judiciales de gran envergadura se habían dirigido contra petroleras, administraciones públicas y otras industrias intensivas en carbono.
La producción ganadera genera importantes emisiones de metano, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono durante sus primeras décadas en la atmósfera. Greenpeace considera que las grandes empresas del sector deben responder también por sus estrategias de crecimiento y sus cadenas de suministro.
El procedimiento todavía no juzga directamente la responsabilidad climática de JBS. Su objetivo inicial es conseguir documentos que permitan determinar si las actividades históricas y los proyectos futuros de la compañía vulneran su deber de diligencia conforme al derecho neerlandés.
Los directivos de JBS podrían declarar bajo juramento
Si el tribunal acepta la petición, JBS podría verse obligada a entregar las evaluaciones solicitadas y facilitar información sobre sus decisiones empresariales. Greenpeace también plantea la posibilidad de interrogar bajo juramento a altos responsables de la compañía.
Entre los directivos que podrían ser llamados a declarar figuran los hermanos Joesley y Wesley Batista, vinculados al crecimiento internacional del grupo. Este escenario dependerá del alcance concreto de la decisión que adopte la justicia neerlandesa.
La jurisdicción de Países Bajos resulta clave porque JBS reestructuró su organización como JBS N.V., una entidad neerlandesa creada en el proceso que facilitó su doble cotización, incluida su llegada a la Bolsa de Nueva York.
JBS modifica sus grandes compromisos ambientales
Si el tribunal acepta la petición, JBS podría verse obligada a entregar las evaluaciones solicitadas y facilitar información sobre sus decisiones empresariales. Greenpeace también plantea la posibilidad de interrogar bajo juramento a altos responsables de la compañía.
La actuación judicial llega después de que Greenpeace denunciara la retirada de referencias destacadas a anteriores compromisos ambientales de JBS, entre ellos la aspiración de alcanzar las cero emisiones netas en 2040 y eliminar la deforestación de su cadena de suministro.
La documentación de sostenibilidad publicada por la compañía en 2026 recoge ahora otros objetivos, como reducir un 70 % la intensidad de las emisiones directas de sus instalaciones para 2050 respecto a 2019 y mejorar la transparencia en determinadas cadenas agrícolas.
Greenpeace interpreta estos cambios como una señal preocupante ante el crecimiento previsto del negocio. JBS, por su parte, mantiene públicamente que trabaja para reducir su huella climática, mejorar la trazabilidad de sus proveedores e impulsar prácticas productivas responsables.
Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima, pero el primer objetivo no es obtener una condena inmediata. La organización quiere acceder a información que permita evaluar con mayor precisión las consecuencias de la actividad de la multinacional y construir una futura demanda.
Una resolución favorable podría establecer un precedente para exigir más transparencia y responsabilidad a otras grandes compañías de la alimentación y la ganadería industrial. El resultado marcará hasta dónde puede llegar la justicia europea ante proyectos desarrollados fuera de sus fronteras por multinacionales domiciliadas en Europa.
Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima con una demanda histórica; explicado en 15 segundos
¿Por qué Greenpeace lleva a JBS ante los tribunales por el clima?
Greenpeace quiere que JBS entregue información sobre sus emisiones, sus impactos ambientales y sociales y sus planes de expansión para valorar una futura demanda climática contra la empresa.
¿Qué quiere construir JBS en Nigeria?
La multinacional prevé invertir 2.500 millones de dólares durante cinco años en seis plantas de procesamiento de carne y en infraestructuras relacionadas con la producción ganadera.
¿JBS ya ha sido demandada por daños climáticos?
El procedimiento actual busca principalmente acceder a documentos corporativos. Esa información podría servir posteriormente para presentar una demanda climática y ambiental más amplia.
¿Por qué el caso contra JBS se presenta en Países Bajos?
Porque la estructura corporativa de JBS incluye una entidad neerlandesa, JBS N.V., lo que permite recurrir a la legislación de Países Bajos para reclamar información y exigir responsabilidades.
¿Qué podría ocurrir si Greenpeace gana este procedimiento?
El tribunal podría ordenar a JBS que entregue los documentos solicitados y permitir que altos directivos de la compañía sean interrogados bajo juramento.



