Un estudio revela que los incendios forestales no solo arrasan bosques, también calientan la frontera invisible que protege la estratosfera y dejan pasar hasta 210 millones de toneladas de vapor de agua

Publicado el 8 de septiembre de 2026 a las 08:03
Síguenos
Gran incendio forestal generando una enorme columna de humo que asciende hacia la atmósfera

Los incendios no solo son devastadores en las zonas afectadas directamente por el fuego, tienen mucho impacto, muchos kilómetros más arriba incluso de donde alcanza a ver el humo. Nuevos estudios confirman que favorecen a la entrada de vapor de agua en la estratosfera siguiendo un mecanismo comparable a las erupciones volcánicas.

No todos los incendios tienen incidencia en el clima mundial, pero este hallazgo sorprende. Entre el 2005 y el 2021, tanto los grandes incendios como las erupciones volcánicas explica el 40% del aumento en la humedad atmosférica.

Una capa casi seca

La estratosfera está entre 10 y 50 km de altitud, una región estable de la atmósfera, donde la capa de ozono y las sustancias pueden estar más tiempo cerca de la superficie.

Por debajo está la tropopausa, una especie de frontera térmica que bloquea el ascenso del aire húmedo, aunque no completamente, pero mantiene la mayor parte del vapor de agua en la troposfera, la capa en la que vivimos y donde se desarrolla nuestro tiempo cotidiano.

Al estar tan seca, cuando la estratosfera recibe algo de humedad, el resultado puede ser importante, y es ahí donde están algunas de las claves del estudio de Yifeng Peng y sus colegas.

Un ascensor de humo

¿Cómo puede alcanzar semejante altura un incendio en la superficie? Cuando los incendios son muy intensos, el propio calor genera corrientes ascendentes casi tan potentes como el propio fuego, lo que genera una gran nube de tormenta llamada pirocumulonimbos. Estas actúan como un ascensor atmosférico de cenizas, gases y aerosoles hasta llegar a la tropopausa, y cuanto más intenso sea el fuego, más factible es que algo se cuele en la estratosfera.

Se sabía que el humo podía alcanzar tal altura, pero no se sabía qué pasaba después de llegar y qué relación tiene con el aumento del vapor de agua en las capas superiores.

El mecanismo descubierto

Tras observaciones con satélites y simulaciones del movimiento del aire, pudo comparar la respuesta de la atmósfera tras grandes incendios y erupciones volcánicas moderadas.

Los aerosoles absorben parte de la radiación solar, y calienta ligeramente lo más próximo a la tropopausa. Al calentarse, la barrera térmica se debilita durante un tiempo, y es eso mismo lo que permite que pueda ascender más humedad de la habitual.

Es como si a esa barrera se le abriera una pequeña puerta. Las estimaciones hablan que, con estos episodios, se habría colado entre 142 y 210 millones de toneladas de vapor de agua en la estratosfera durante el periodo analizado.

Por qué importa

Aunque el origen de un incendio y el de una erupción volcánica tiene poco que ver, ambos pueden hacer que los aerosoles alcancen mucha altura y activar una parte semejante de la cadena física.

El vapor de agua en la estratosfera tiene una influencia en el balance energético del planeta, en cómo la Tierra recibe y pierde calor. También provoca reacciones químicas relacionadas con el ozono, así que entender las variaciones es primordial para perfeccionar los modelos atmosféricos y las proyecciones sobre el clima.

El estudio se ha publicado en Nature.

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

Deja un comentario