Cambio climático

España vivió el julio más cálido y seco de su historia con récords extremos

La temperatura peninsular alcanzó los 25,7 ºC de media mientras las precipitaciones se desplomaron hasta solo 4,6 litros por metro cuadrado: calor extraordinario y falta de agua coincidieron en un mismo mes.

España vivió el julio más cálido y seco de su historia con récords extremos

España vivió el julio más cálido y seco de su historia. El balance estival confirma un escenario meteorológico crítico tras registrar la media térmica mensual más elevada en décadas. Los pluviómetros cayeron a mínimos históricos, dejando un déficit hídrico alarmante que amenaza gravemente a la Península.

Las mediciones oficiales revelan que el mercurio superó con creces las marcas habituales en casi todas las regiones. Ciertas provincias norteñas y del litoral alcanzaron picos térmicos desproporcionados, sufriendo semanas consecutivas de sofocante bochorno sin tregua.

El impacto sobre el terreno no se ha hecho esperar, acelerando la pérdida de humedad en suelos e ibéricos embalses. Esta persistente escasez de precipitaciones agrava directamente la vulnerabilidad de nuestros bosques ante los incendios forestales y el estrés hídrico.

Analistas climáticos advierten que este tórrido patrón estival ha dejado de ser un episodio aislado. La reiterada acumulación de meses asfixiantes en lo que va de siglo evidencia una transformación progresiva hacia veranos mucho más severos.

España vivió el julio más cálido y seco de su historia con temperaturas extraordinarias

España vivió el julio más cálido y seco de su historia desde que comenzó la serie en 1961, una combinación meteorológica extraordinaria que convierte julio de 2026 en mucho más que otro mes de temperaturas extremas. La España peninsular alcanzó 25,7 ºC de media, igualando el récord de julio de 2022.

El segundo dato resulta igualmente contundente: únicamente cayeron 4,6 litros por metro cuadrado, alrededor del 26 % de la precipitación habitual. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), julio fue simultáneamente extremadamente cálido y extremadamente seco, una combinación especialmente relevante para agua, vegetación, agricultura y riesgo de incendios.

España vivió el julio más cálido y seco de su historia desde que existen registros

La temperatura media peninsular de 25,7 ºC quedó 2,6 ºC por encima del promedio habitual del mes. El registro empata con julio de 2022 como el julio más cálido desde el inicio de la serie histórica de Aemet en 1961.

Pero existe un dato todavía más excepcional: julio de 2026 se sitúa entre los valores más elevados de todos los meses del año registrados en la serie, no únicamente cuando se compara con otros julios.

La perspectiva histórica muestra además una clara concentración temporal. De los diez julios más cálidos registrados en España, ocho pertenecen al siglo XXI, una señal especialmente significativa sobre la evolución reciente de las temperaturas estivales.

El norte llegó a superar en 5 ºC las temperaturas habituales

El calor extremo no se distribuyó uniformemente. Buena parte del tercio norte peninsular y del área mediterránea presentó un comportamiento extremadamente cálido durante el mes.

En zonas del norte de Navarra y Aragón, las anomalías superaron incluso los 5 ºC. Alrededor de 4 ºC por encima de lo normal se registraron en áreas de La Rioja, País Vasco, interior de Cataluña y Galicia.

Estas diferencias importan porque una anomalía mensual elevada significa que el calor no se limitó necesariamente a una única tarde extraordinaria. Refleja una persistencia térmica mantenida durante buena parte del periodo.

Murcia alcanzó 44,2 ºC y Granada rozó los 44 ºC

Los valores absolutos más elevados medidos por las estaciones meteorológicas muestran hasta dónde llegaron los termómetros. Murcia registró 44,2 ºC el 23 de julio, la temperatura destacada del episodio mensual.

Un día antes, el aeropuerto de Granada alcanzó los 43,9 ºC. Son temperaturas extremas incluso dentro de un país acostumbrado a episodios intensos de calor durante el verano.

El alivio fue muy breve. Solamente entre los días 25 y 27 de julio las temperaturas descendieron hasta niveles normales o ligeramente frescos, rompiendo temporalmente el dominio del calor extraordinario.

Apenas cayó una cuarta parte de la lluvia habitual

El otro récord de España vivió el julio más cálido y seco de su historia está en el agua. La precipitación media sobre la España peninsular fue de apenas 4,6 litros por metro cuadrado.

Esta cantidad representa únicamente el 26 % de lo habitual para julio. Es decir, aproximadamente tres cuartas partes de la precipitación esperable durante el mes no llegaron a registrarse.

El comportamiento fue seco o muy seco en gran parte de la Península. El valle del Ebro destacó por condiciones extremadamente secas, mientras Cataluña apareció entre los territorios donde el déficit pluviométrico fue especialmente acusado.

Calor y sequedad juntos multiplican la presión ambiental

Un mes caluroso y otro seco son relevantes por separado, pero cuando ambos fenómenos coinciden sus consecuencias pueden reforzarse. Las temperaturas elevadas aumentan la evaporación y la demanda hídrica de la vegetación y los cultivos.

Si al mismo tiempo escasean las precipitaciones, el suelo dispone de menos oportunidades para recuperar humedad. La vegetación puede secarse más rápidamente y aumentar su vulnerabilidad frente al estrés hídrico y los incendios forestales.

Eso no significa que un único mes determine por sí mismo una sequía prolongada. Embalses, acuíferos y humedad del suelo responden a escalas temporales diferentes. Pero 25,7 ºC de media combinados con solo 4,6 l/m² constituyen una señal meteorológica extraordinaria.

Baleares llegó a 28,1 ºC mientras Canarias mostró otro patrón

El calor tampoco se limitó a la Península. Baleares registró una temperatura media de 28,1 ºC, nada menos que 3 ºC por encima de los valores habituales del mes.

En Canarias, la temperatura media alcanzó 23,5 ºC, aproximadamente 1,2 ºC superior a la habitual. Las precipitaciones, sin embargo, dibujaron allí un escenario diferente al peninsular.

Mientras Baleares presentó predominantemente condiciones secas, en Canarias el comportamiento general fue normal, con sectores muy húmedos en La Palma y extremadamente húmedos en parte de La Gomera. El mismo mes extremo a escala nacional escondió así importantes contrastes regionales.

Los récords recientes muestran cómo está cambiando el verano español

Que ocho de los diez julios más cálidos se hayan registrado durante el siglo XXI resulta especialmente revelador. Los récords individuales llaman la atención, pero la acumulación de meses excepcionalmente cálidos permite observar una tendencia más profunda.

El calentamiento del clima eleva la temperatura de partida sobre la que actúan las variaciones meteorológicas naturales. Esto aumenta la probabilidad de alcanzar valores extremos que décadas atrás resultaban mucho menos frecuentes.

Julio de 2026 deja además una fotografía particularmente preocupante porque combina ambos lados del estrés climático mediterráneo: mucho más calor y mucha menos precipitación.

Un verano con olas de calor y noches tropicales

España vivió el julio más cálido y seco de su historia con dos cifras capaces de resumir un mes extraordinario: 25,7 ºC de temperatura media peninsular y apenas 4,6 litros por metro cuadrado de lluvia. El calor igualó el récord de 2022 mientras la precipitación cayó hasta una cuarta parte de lo habitual.

El dato de AEMET que conviene vigilar ya no es únicamente cuántos récords rompe España, sino con qué frecuencia comienzan a repetirse. Cuando ocho de los diez julios más cálidos pertenecen al siglo XXI, el verano extremo deja progresivamente de parecer una anomalía aislada y empieza a dibujar el nuevo escenario climático al que deberán adaptarse ciudades, ecosistemas y actividades económicas.

España vivió el julio más cálido y seco de su historia: te lo contamos en 30 segundos

¿Cuál ha sido el julio más caluroso de la historia de España?

Julio de 2026, empatado con julio de 2022, registró la temperatura media peninsular más alta para un mes de julio desde que comenzó la serie histórica en 1961, con 25,7 ºC.

¿Cuánto más calor hizo en España en julio de 2026?

La temperatura media de la España peninsular estuvo 2,6 ºC por encima de lo normal para el mes de julio.

¿Cuál fue la temperatura más alta de España en julio de 2026?

Entre los valores destacados por Aemet aparece Murcia con 44,2 ºC el 23 de julio, seguida del aeropuerto de Granada con 43,9 ºC el día 22.

¿Cuánto llovió en España durante julio de 2026?

La precipitación media peninsular fue de solamente 4,6 litros por metro cuadrado, equivalente aproximadamente al 26 % de lo habitual.

¿Dónde hizo más calor de lo normal en julio?

Las anomalías superaron los 5 ºC en zonas del norte de Navarra y Aragón, mientras La Rioja, País Vasco, interior de Cataluña y Galicia registraron áreas próximas a 4 ºC por encima de lo normal.

¿Dónde fue más seco julio de 2026?

Gran parte de España presentó condiciones secas o muy secas, con situaciones extremadamente secas en el valle del Ebro y especialmente en Cataluña.

¿Por qué preocupa que julio sea tan cálido y seco a la vez?

Porque temperaturas elevadas y escasez de precipitaciones pueden intensificar conjuntamente la pérdida de humedad, aumentando el estrés sobre vegetación, cultivos y ecosistemas y favoreciendo condiciones asociadas a un mayor peligro de incendios.

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