Las muertes por calor en Europa son causadas por el calentamiento acelerado del continente europeo, que ya se cobra miles de vidas anuales por golpes de calor, lo que obliga a los gobiernos a tratar esta crisis climática como una emergencia sanitaria de primer orden.
Para atajar este problema, la Organización Mundial de la Salud propone un manual con alertas preventivas y planes de acción rápida, buscando proteger especialmente a enfermos crónicos, ancianos y a personas que trabajen al aire libre.
Muchos centros médicos requieren reformas estructurales urgentes para resistir las insoportables temperaturas veraniegas, ya que el fallo de sus sistemas de refrigeración pone en grave peligro directo a los pacientes y al personal.
El futuro exige diseñar urbes más frescas con amplios espacios verdes y sombras, además de concienciar a la sociedad civil para que adopte hábitos preventivos antes de que las olas de calor resulten extremadamente letales.
Las muertes por calor en Europa evidencian una crisis sanitaria cada vez más grave
Europa, la región que más rápido se calienta del planeta, afronta un verano marcado por el aumento de las temperaturas extremas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los datos recopilados en cinco países apuntan ya a cerca de 10.000 muertes por calor en Europa, una cifra que podría aumentar antes de que finalice la estación.
Ante este escenario, la OMS reclama que el calor deje de considerarse únicamente un fenómeno meteorológico y pase a tratarse como una auténtica emergencia de salud pública, reforzando la prevención antes de que las olas de calor vuelvan a provocar miles de víctimas.
Las muertes por calor en Europa obligan a cambiar la respuesta sanitaria
El director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, ha advertido de que el elevado número de fallecimientos demuestra que los actuales sistemas de respuesta siguen siendo insuficientes.
La organización recuerda que Europa se calienta aproximadamente al doble de la media mundial, una situación que incrementa la frecuencia, intensidad y duración de los episodios de calor extremo.
Para la OMS, muchas de estas muertes podrían evitarse si los gobiernos integraran el riesgo por altas temperaturas dentro de sus políticas permanentes de salud pública.
La OMS presenta una nueva guía para preparar a los países
Como respuesta, la organización ha publicado una nueva edición de su Guía para los Planes de Acción sobre Calor y Salud, destinada a ayudar a los gobiernos a anticiparse a las olas de calor.
El documento establece ocho pilares fundamentales, entre ellos mejorar la gobernanza, implantar sistemas de alerta temprana, identificar a las personas más vulnerables, fortalecer la comunicación con la ciudadanía y preparar mejor los servicios sanitarios.
La guía también incorpora recomendaciones específicas para los sectores de sanidad, trabajo, urbanismo, educación y servicios sociales, además de mensajes preparados para informar rápidamente a la población durante episodios extremos.
Los hospitales también deben adaptarse al nuevo clima
La OMS advierte de que los centros sanitarios sufren cada vez más los efectos del calor extremo, tanto por el aumento de pacientes como por el impacto de las altas temperaturas sobre los propios edificios.
El sobrecalentamiento puede comprometer sistemas eléctricos, equipos de refrigeración, redes informáticas y aumentar el riesgo para pacientes y profesionales sanitarios.
Como ejemplo, la organización destaca el hospital de Buhuși (Rumanía), que ha habilitado espacios climatizados para atender golpes de calor, distribuye agua potable y trabaja para implantar sistemas de refrigeración más eficientes.
La prevención también depende de la ciudadanía
La nueva estrategia de la OMS insiste en que la población debe desempeñar un papel activo para reducir los riesgos asociados al calor extremo.
Entre las recomendaciones figuran prestar especial atención a personas mayores, enfermos crónicos y otros colectivos vulnerables, además de seguir las alertas oficiales y adoptar medidas preventivas antes de que las temperaturas alcancen niveles peligrosos.
La organización pone como ejemplo el sistema británico de alertas por colores, que activa automáticamente protocolos específicos para hospitales, administraciones públicas, servicios sociales y ciudadanía cuando se prevén episodios de calor intenso.
El cambio climático obliga a actuar con mayor rapidez
La OMS recuerda que durante los últimos cuatro años el calor ha provocado más de 200.000 muertes en la región europea y que la mortalidad asociada a las altas temperaturas ha aumentado un 30% en las dos últimas décadas.
Además, subraya que el problema requiere una respuesta internacional coordinada. En 2024, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a todos los países desarrollar planes nacionales frente al calor con el apoyo de distintas agencias de Naciones Unidas.
Para la organización, invertir en ciudades más frescas, mejorar el acceso al agua, ampliar las zonas de sombra y fortalecer los sistemas sanitarios será clave para evitar que las olas de calor continúen aumentando su impacto sobre la salud.
Una crisis de calor extremo que ya no se puede negar
El aumento de las muertes por calor en Europa confirma que el cambio climático ya representa uno de los mayores desafíos para la salud pública del continente. Las temperaturas extremas han dejado de ser episodios excepcionales para convertirse en una amenaza recurrente que exige nuevas políticas de prevención.
La OMS sostiene que la mayoría de estos fallecimientos pueden evitarse mediante una planificación adecuada, sistemas de alerta eficaces y una mayor preparación de hospitales, administraciones y ciudadanía antes de que lleguen las próximas olas de calor.
Las muertes por calor en Europa en 15 segundos
¿Cuántas muertes por calor en Europa se han registrado este verano?
La OMS estima que ya se han producido cerca de 10.000 muertes por calor en Europa, según los datos disponibles de cinco países, aunque el verano todavía no ha finalizado.
¿Por qué Europa se calienta más rápido que otras regiones?
La OMS señala que Europa es la región que más rápidamente aumenta su temperatura y que su calentamiento duplica aproximadamente la media mundial debido al cambio climático.
¿Qué recomienda la OMS para reducir las muertes por calor?
La organización propone implantar sistemas de alerta temprana, reforzar los hospitales, proteger a las personas vulnerables, mejorar la planificación urbana y preparar planes nacionales frente al calor.
¿Cuántas personas han muerto por el calor en Europa en los últimos años?
Según la OMS, el calor ha causado más de 200.000 muertes en la región europea durante los últimos cuatro años, mientras que la mortalidad relacionada con las altas temperaturas ha aumentado un 30% en las dos últimas décadas.



