CO2 + cambio climático + acidificación oceánica

Publicado el: 14 de abril de 2016 a las 10:59
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CO2 + cambio climático + acidificación oceánica

Explicó que el océano tiene un sistema de equilibrios químicos que controla precisamente con el CO2, que mantiene estables los niveles de pH.

Con motivo de un seminario impartido recientemente en Vigo sobre la acidificación en el Atlántico Norte, Fiz Fernández, Profesor de Investigación del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) participó en el programa “Ecovoz”, de Radio Voz Galicia, donde manifestó que el principal problema de las emisiones de CO2 es el calentamiento global, pero también la acidificación oceánica. Apuntó que, desde la época industrial, y debido al uso de combustibles fósiles, se está emitiendo dióxido de carbono a la atmósfera que el océano, junto con la biosfera terrestre (plantas y árboles), logra reducir a la mitad, atenuando lo que se conoce como cambio climático.



CONSECUENCIAS DE LA ACIDIFICACIÓN DEL OCÉANO
Explicó que el océano tiene un sistema de equilibrios químicos que controla precisamente con el CO2, que mantiene estables los niveles de pH. Cuando la luz y las algas interactúan, y éstas crecen, el pH del agua del mar sube unas décimas, mientras que cuando las algas se pudren en los fondos marinos, el pH baja y el agua del mar se acidifica. Al ir entrando en el océano este CO2 de origen humano, el pH desciende paulatinamente. Precisó incluso que este desequilibrio afecta a la velocidad del sonido, con lo cual una acidificación excesiva del océano puede dar lugar a que las ballenas, por su sistema de ecolocalización, vean perturbadas sus funciones.

Respecto a Galicia, recordó que ésta cuenta con una acuicultura muy potente relacionada con los crustáceos, que disponen de una concha constituida por carbonato de calcio, una propiedad que utilizan los organismos vivos aprovechando que el pH en la superficie es algo más alto (saturación por encima del 100%). No obstante, algunos modelos predicen que hacia finales de siglo éste se situará por debajo del 100%, convirtiéndose el agua del mar en un factor agresivo para la formación de la concha. De hecho, algunos expertos la califican como corrosiva para los organismos marinos que tienen estructuras calcáreas.



En este sentido, desveló que entre el 26 y el 30% del CO2 que el hombre emite a la atmósfera va a parar al océano, acumulándose en los primeros 300-400 metros de la columna de agua, donde la fotosíntesis del mar es mucho más activa.

Aventuró que, a largo plazo, la afección sobre la vida marina será importante, ya que los cambios en el pH permitirán que unas especies se encuentren con unos ambientes desfavorecidos, cediendo terreno a otras que se encuentren en mejores condiciones, con la particularidad de que el calentamiento atmosférico va acompañado de un calentamiento de las aguas superficiales y también de un empobrecimiento de la actividad biológica.

Otros problemas importantes son, a su juicio, los microplásticos que se están acumulando en los mares, y que están afectando a las especies marinas relativamente grandes, así como la sobrepesca, que hace que la vida salvaje sea cada vez más reducida. “Son cuestiones que la sociedad todavía ve como lejanas, salvo para aquellos habitantes que viven en las zonas costeras”,destacó.

Fernández dijo también que el proceso de acidificación en los océanos no es homogéneo. “Mientras que las regiones con aguas cálidas, como son las zonas tropicales o subtropicales, tienen de partida un pH más alto, son más resistentes o disponen de unos ambientes que podrían resistir mejor los cambios debidos a la acidificación océanica, las zonas polares, por el hecho de ser más frías, cuentan con unas condiciones de pH más bajas, previendo que la acidificación oceánica a nivel de organismos vivos llegue antes”. De hecho, algunos modelos apuntan que, a mediados del presente siglo, muchos ecosistemas de las zonas polares van a tener muy menguadas las facultades para desarrollar organismos con estructuras calcáreas. No obstante, en zonas como California, Galicia o África, donde existen aguas profundas más frías, también es posible que los efectos se noten antes que en las regiones tropicales o incluso mediterráneas.

REDUCIR LAS EMISIONES DE CO2, UNA PRIORIDAD

La única forma de minimizar las consecuencias de las emisiones de CO2 es que éstas se reduzcan. Y es por ello que se propone el uso de energías alternativas y la utilización del transporte público por parte de los ciudadanos, apostando por el uso de vehículos eléctricos.

El representante del CSIC entiende que, en términos generales, la sociedad está bastante concienciada con el calentamiento global, sin embargo la relación entre las emisiones de CO2 y la acidificación oceánica es un problema que resulta desconocido.

Asimismo, reconoce que la información científica todavía se encuentra alejada de la población y por ello apuesta por que los investigadores se vayan acercando a los centros educativos. Y como ejemplo puso el propio término pH, que hace 10 ó 20 años sólo estaba instaurado en la Universidad y en lugares especializados, utlizándose hoy en los medios de comunicación. A su entender, la labor de pedagogía es uno de los principales objetivos para los investigadores.

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