La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha resuelto el procedimiento de revisión de la autorización de vertido correspondiente al vertido de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), cuyo plazo de vigencia (5 años) concluyó en octubre de 2012, que podría conllevar la reducción de la potencia de la central o bien nuevos sistemas de refrigeración.
Así lo han confirmado a Europa Press fuentes del Ministerio de Medio Ambiente, quienes han explicado que, en el marco de esta revisión, la CHE requirió a la empresa Nuclenor, titular de Garoña, la declaración de vertido acompañada de cierta documentación técnica.
Según especifica, se trata del procedimiento habitual que se sigue en estos casos y en el que se pide una memoria para el estudio de implantación de las mejores técnicas disponibles e información relativa a la refrigeración del vertido de la central.
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