Los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España con niveles preocupantes de partículas y ozono. Durante las temporadas más críticas de verano, las altas temperaturas, la sequía y el viento favorecen la propagación rápida de incendios en diversas regiones del país, generando una crisis ambiental que se traduce en consecuencias graves para la calidad del aire.
Las partículas en suspensión son uno de los contaminantes más peligrosos que se disparan durante los incendios forestales, provienen de la combustión de biomasa y contienen compuestos tóxicos que pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio, causando problemas de salud como irritación ocular, dificultades respiratorias, agravamiento de enfermedades pulmonares crónicas y cardiovasculares, además de aumentar el riesgo de mortalidad prematura.
Las zonas más afectadas suelen ser las cercanas a los focos de incendio, aunque el viento puede transportar estas partículas a grandes distancias, afectando incluso áreas urbanas lejanas.
Por otro lado, el incremento de ozono en superficie tiene efectos nocivos sobre la salud humana, provocando irritación en vías respiratorias, disminución de la función pulmonar y exacerbación de enfermedades respiratorias, así como daños en cultivos y ecosistemas naturales.
Los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España
Los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España como consecuencia de los grandes fuegos registrados durante las dos últimas olas de calor. Según Ecologistas en Acción, las emisiones procedentes de la combustión de miles de hectáreas de vegetación han provocado un fuerte aumento de las concentraciones de partículas PM10, PM2,5 y ozono troposférico en varias comunidades autónomas.
La organización advierte de que esta situación agrava los efectos ambientales de los incendios y supone un importante riesgo para la salud de la población expuesta a una calidad del aire muy deficiente.
Los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España con niveles elevados de partículas
Los datos recopilados por la organización muestran que diversas estaciones de vigilancia ambiental situadas cerca de los incendios han superado los umbrales diarios establecidos para las partículas PM10 y PM2,5.
Las situaciones más preocupantes se registran en San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, entre las provincias de Ávila, Madrid y Toledo, donde se han alcanzado concentraciones medias diarias cercanas a los 100 microgramos por metro cúbico para ambos contaminantes.
Estas partículas son especialmente peligrosas porque penetran profundamente en el aparato respiratorio y pueden agravar enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
El ozono también alcanza valores preocupantes
Los datos recopilados por la organización muestran que diversas estaciones de vigilancia ambiental situadas cerca de los incendios han superado los umbrales diarios establecidos para las partículas PM10 y PM2,5.
Además de las partículas, el calor extremo y los contaminantes emitidos por los incendios han favorecido un importante incremento del ozono troposférico.
Durante los últimos días se han registrado múltiples superaciones del umbral de información a la población en estaciones de Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
La organización también destaca el episodio ocurrido en el área metropolitana de Barcelona, donde la estación de Badalona llegó a superar durante dos horas el umbral horario de alerta por ozono.
Los efectos sobre la salud preocupan a los expertos
Ecologistas en Acción recuerda que el humo de los incendios no solo contiene partículas y ozono, sino también hidrocarburos aromáticos policíclicos, compuestos potencialmente cancerígenos que actualmente apenas se monitorizan de forma sistemática.
La exposición prolongada a estos contaminantes puede provocar irritación de ojos y vías respiratorias, empeorar enfermedades respiratorias crónicas y aumentar el riesgo de complicaciones en personas vulnerables.
Niños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades cardiovasculares o pulmonares constituyen los grupos con mayor riesgo durante estos episodios.
La organización reclama medidas más contundentes
La exposición prolongada a estos contaminantes puede provocar irritación de ojos y vías respiratorias, empeorar enfermedades respiratorias crónicas y aumentar el riesgo de complicaciones en personas vulnerables.
La entidad considera que las administraciones autonómicas deben aplicar medidas excepcionales cuando se produzcan episodios de contaminación asociados a grandes incendios.
Entre ellas reclama una mejor información a la ciudadanía sobre la evolución de la calidad del aire, las zonas afectadas y la duración prevista del episodio contaminante.
Asimismo, denuncia que varias comunidades autónomas todavía no disponen de planes de actuación específicos frente a episodios graves de contaminación atmosférica adaptados al marco estatal.
El cambio climático incrementa el riesgo de estos episodios
El aumento de las olas de calor y de los incendios forestales está favoreciendo que este tipo de episodios de contaminación sean cada vez más frecuentes e intensos.
La combinación de altas temperaturas, sequía prolongada y grandes incendios genera enormes cantidades de humo y favorece la formación de ozono en la atmósfera.
Los expertos advierten de que reducir el riesgo de megaincendios mediante una mejor gestión forestal y disminuir las emisiones contaminantes serán dos medidas fundamentales para proteger tanto los ecosistemas como la salud pública.
Los grandes incendios forestales no solo destruyen miles de hectáreas de vegetación, sino que también deterioran gravemente la calidad del aire que respiran millones de personas. El incremento de partículas contaminantes y ozono registrado durante las últimas semanas demuestra que los efectos de estos incendios se extienden mucho más allá de las zonas directamente afectadas por las llamas.
Ante un escenario de olas de calor cada vez más frecuentes, reforzar la prevención de incendios, mejorar la vigilancia de la contaminación atmosférica y ofrecer información clara a la población serán elementos esenciales para reducir el impacto sanitario de estos episodios.
Los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España con niveles preocupantes de partículas y ozono; explicado en 15 segundos
¿Por qué los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España?
Los incendios forestales disparan la contaminación del aire en España porque liberan grandes cantidades de partículas finas, gases y otros contaminantes que empeoran la calidad del aire y favorecen la formación de ozono.
¿Qué son las partículas PM10 y PM2,5?
Son partículas microscópicas presentes en el aire. Las PM10 afectan principalmente a las vías respiratorias, mientras que las PM2,5, de menor tamaño, pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso llegar al torrente sanguíneo.
¿Qué riesgos para la salud provoca el humo de los incendios?
Puede causar irritación ocular y respiratoria, agravar enfermedades cardiovasculares y pulmonares y aumentar el riesgo para niños, personas mayores y pacientes con patologías previas.
¿Qué recomienda Ecologistas en Acción durante estos episodios?
La organización pide reforzar la información a la ciudadanía, adoptar medidas urgentes frente a la contaminación y evitar actividades físicas intensas al aire libre mientras persistan los elevados niveles de contaminación.



