“En los Estados Unidos además de estar preocupados por el Cambio Climático, la gente está alarmada por las políticas y actitudes de la administración Trump, que atentan contra el cuidado del Medio Ambiente, por ello muchos se han puesto manos a la obra para encontrar soluciones alternativas y no contaminantes.”
Tanto el empleo de la energía solar de forma comunitaria, como el uso de concreto de baja emisión de carbono, constituyen algunos de los mejores ejemplos de las innovaciones, que han surgido en respuesta a la problemática del Cambio Climático que Trump pretende ignorar.

Energía solar para Todos
La energía solar a gran escala es una industria en auge en los EEUU y un sector que actualmente emplea el doble del número de personas involucradas en la minería del carbón. Pero la descarbonización del sistema energético nacional, también se está planteando mediante iniciativas de índole local.
De hecho, hay 25 estados con al menos un proyecto comunitario de energía solar en estudio o en marcha, de acuerdo con la Asociación de Industrias de Energía Solar y al 2016 se lo considera un año de superaciones, dado que se han añadido 218 MW de este tipo de energía renovable.

Los llamados “trabajos solares comunitarios” permiten que un grupo de personas, como los habitantes de un edificio con varios apartamentos, obtengan energía de un proyecto solar, instalado en su edificio o en un área cercana.
De esta manera se les proporciona a los clientes la oportunidad de comprar la energía renovable de una instalación compartida, mientras que en otros casos las personas se unen para aprovechar los incentivos estatales y federales, para realizar la inversión ellos mismos.

Hormigón menos contaminante
El empleo de hormigón de bajo contenido de carbono está en alza, en gran medida debido al auge de la construcción en China y, en menor medida, en la India. De hecho, el gigante asiático ha utilizado más cemento desde 2011 hasta la actualidad, que los Estados Unidos durante todo el siglo XX.

Las emisiones de gases de efecto invernadero de la construcción resultan muy significativas, lo que llevó a los investigadores a encontrar una alternativa más ecológica. Richard Riman, de la Universidad de Rutgers anunció una nueva tecnología para crear una gran variedad de materiales, incluyendo un tipo de concreto que puede reducir la huella de carbono del cemento y el hormigón, en hasta un 70 por ciento.




















