El anillamiento es un procedimiento a cargo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) que permite obtener información sobre la biología de la especie para detonar acciones para su conservación.
Sobre las aguas someras de Ría Lagartos, en el extremo norte de la Península de Yucatán, se encuentra la colonia de anidamiento más grande e importante del flamenco rosado del Caribe (Phoenicopteus ruber) con alrededor de 70 mil individuos distribuidos, según la temporada del año, en Ría Lagartos, el Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam y las Reservas de Biosfera de Celestún y Los Petenes, principalmente
El anillamiento es un procedimiento a cargo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) que permite obtener información sobre la biología de la especie para detonar acciones para su conservación.
Para el anillamiento de los flamencos se requiere que los polluelos tengan una edad de entre 75 y 80 días de nacidos. Se les toman muestras de sangre y plumas para determinar estados de salud de la población.
El anillamiento empieza antes del amanecer. Un grupo de especialistas los pesa y mide. Posteriormente a cada una se le ponen dos anillos, uno metálico y otro plástico que portarán toda la vida.
El anillo de plástico tiene una serie de cuatro letras que es el código alfanumérico de identificación del ave, como las placas de un automóvil, el metálico lleva los datos de contacto de la Fundación, teléfono y página web a la que se puede reportar cuando se encuentra el cuerpo de un ave muerta.
Los esfuerzos realizados en los últimos 25 años por los gobiernos federal y estatal, las organizaciones no gubernamentales, las comunidades y la iniciativa privada han gestado una historia de éxito en la protección de esta especie y su hábitat.





















