Agricultura sin deforestación en América Latina es la meta de un encuentro organizado por la FAO y el BID que se realiza en Panamá del 6 al 8 de octubre y que reúne a unos 65 representantes de 13 países.
América Latina tiene muchos desafíos por delante, pero sin dudas uno de ellos es el de lograr que la producción de alimentos no sea sinónimo de tala de árboles. Por ello, el objetivo de la FAO y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es apostar por una agricultura sin deforestación en América Latina.
Entre los temas más candentes del encuentro estará el de cómo mantener el nivel de producción ganadero y de cacao o café sin que ello implique ni acabar con los bosques, ni agotar las provisiones de agua, ni degradar los suelos.
La idea de los participantes es generar una hoja de ruta que los incluya a todos y que sea práctica y realizable. Para ello será fundamental pautar cuáles son los inconvenientes a los que se enfrentan los productores, que pasan por temas tanto económicos como de productividad y logística.
Lo que está muy claro es que las soluciones deben estar basadas en la naturaleza, para poder conservar el agua y mantener la fertilidad de los suelos. También será de gran importancia tener claras cuáles serán las fuentes de financiación y conseguir mercados específicos.
El artículo de agricultura sin deforestación en América Latina desgrana los procesos de negociación que se están llevando a cabo, comenta las declaraciones de algunos de los representantes presentes en el evento y explica cuál es la conexión fundamental entre los organizadores y los participantes.
Agricultura sin deforestación en América Latina con soluciones basadas en la naturaleza
Representantes de América Latina analizan esta semana en Panamá posibles soluciones basadas en la naturaleza para impulsar la agricultura sin deforestación en América Latina como motor económico mientras se frena la deforestación, que avanza desigual por la región.
«El crecimiento económico, sobre todo agrícola, en América Latina y el Caribe es diferente de otras regiones del planeta porque es una gran exportadora de alimentos«, dijo el coordinador subregional para Mesoamérica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Adoniram Sanches.
Desde el martes y hasta el próximo jueves, unos 65 representantes de 13 países latinoamericanos discutirán una «hoja de ruta latinoamericana compartida para soluciones que permitan apostar por una agricultura sin deforestación en América Latina».
Dos vías de estudio
El grupo de expertos estudia dos vías para lograr una agricultura sin deforestación en América Latina, como explicó Sanches: Por un lado, una «regularización» con los gobiernos, y por otro, unos «mecanismos de financiamiento e innovación» para que la producción agrícola pueda incorporar «responsabilidades» en fertilidad de suelo o mantenimiento de agua.
Organizada en la capital panameña por la FAO y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), bajo el apoyo financiero y técnico del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca del Japón (MAFF) y del Programa ONU-REDD, la iniciativa de colaboración de las Naciones Unidas sobre Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques tiene como objetivo identificar los ámbitos en los que los países pueden avanzar conjuntamente.
«Estamos hablando de cómo poner de forma sinérgica soluciones que puedan avanzar en la reducción de la deforestación usando unas prácticas sostenibles de la agricultura sin deforestación en América Latina; desacoplando la tala de árboles de la producción agropecuaria de café, cacao y ganadería«, explicó la líder del equipo para la reducción de la deforestación, la degradación y las emisiones en la FAO, Serena Fortuna.
A por una hoja de ruta regional
El intercambio también pretende «comenzar a traducir estas prioridades en una hoja de ruta regional práctica«, según la información oficial. Además, después de la reunión continuará el desarrollo y consulta de la misma, aprovechando las iniciativas nacionales y regionales ya existentes.
«Hay un gran número de soluciones que van desde la conservación de los suelos, prácticas agrícolas más responsables hasta el comercio sostenible. Desde el banco observamos que la productividad agrícola en las últimas décadas ha venido reduciéndose y se necesita un impulso», comentó el economista principal del sector de productividad, comercio e innovación del BID, Paolo Giordano.
Estos días los participantes analizarán cómo ampliar los sistemas agroalimentarios favorables a los bosques bajo enfoques que apoyan la producción agrícola y los medios de vida, al tiempo que contribuyen a conservar y restaurar los bosques.
En especial a medidas de trazabilidad inclusiva y al comercio libre de deforestación, a modelos de producción sostenible como los sistemas agroforestales y silvopastoriles, y al apoyo práctico a los pequeños productores, según la información oficial.












