Incendios en la Amazonía brasileña: los focos suben un 74,2 % en septiembre

Arantxa G.
Publicado el 5 de octubre de 2026 a las 13:02
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Columna de humo causada por incendios en la Amazonía brasileña

El repunte de los incendios en la Amazonía brasileña coincide con la estación seca y un pronóstico de El Niño muy intenso que aumenta la preocupación por los próximos meses.

El fuego se ha convertido en el mayor enemigo de la Amazonía brasileña; según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), se han incrementado los focos detectados respecto a septiembre del año 2025. Datos muy preocupantes que encienden las alarmas con las estaciones secas a la vuelta de la esquina.

Para comprender el escenario actual del bosque, hay que relacionar las condiciones climáticas con la presión humana sobre la Amazonía. La NOAA prevé que El Niño será muy intenso durante el otoño y el invierno boreal de 2026-2027. Aunque estos datos no sirven para anticipar cuántos incendios se producirán, resultan una buena herramienta de vigilancia y anticipación.

En esta noticia analizaremos el balance del fuego y el pronóstico climático para explicar qué señales merecen atención, teniendo en cuenta un dato importante: los focos observados por satélite indican presencia de fuego, pero no equivalen necesariamente a incendios independientes ni a superficie quemada.

Incendios en la Amazonía brasileña

La Amazonía brasileña registró en septiembre 12.562 incendios forestales, un número un 74,2 % superior al del mismo período de 2025, como consecuencia de la sequía que enfrenta el bioma por el fenómeno meteorológico de El Niño, según datos oficiales divulgados este jueves.

Las llamas observadas en el mes superaron en un 36,4 % a las de agosto, que era hasta ahora el mayor período de quemas en el bioma este año, según los datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE, por sus siglas en portugués).

En lo que llevamos de año hasta septiembre, los focos de fuego ya suman 29.580, la mayoría ocurridos en los dos últimos meses.

Los incendios, sin embargo, no han sido de la intensidad de los de 2024, cuando Brasil vivió la mayor sequía en 50 años y una fuerte ola de calor azotó a la Amazonía, generando más de 140.000 puntos de fuego, la mayoría en septiembre.

El ‘verano amazónico’, como se conoce la época de sequía en el bioma, comenzó en junio y se prolongará hasta noviembre. Sin embargo, los efectos del fenómeno de El Niño ya comienzan a sentirse en la región y, si se convierte en un evento extremo como se prevé, puede impactar considerablemente las condiciones climáticas en la selva.

Bajo ese escenario, se agravarían los efectos de actividades humanas que ya ejercen presión sobre la Amazonía, como la deforestación y las quemas de pastizales, abriendo paso a incendios forestales.

Las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) señalan una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreal de 2026-2027.


Arantxa G.

Arantxa G.

Soy periodista y creadora de contenido especializada en sostenibilidad, vida saludable, energías renovables y, en general, todo lo relacionado con el estilo de vida eco-friendly. Actualmente colaboro con Ecoticias.com y elaboro artículos divulgativos para distintos medios. Apasionada de los animales, la naturaleza y la vida en el campo, combino creatividad, rigor y compromiso ambiental en cada pieza que desarrollo.

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