Los incendios en la Patagonia alcanzaron niveles históricos durante la última primavera y el verano austral, dejando una devastación sin precedentes en los bosques andino-patagónicos de Argentina. Según un informe difundido por Greenpeace, el fuego arrasó más de 60.000 hectáreas entre octubre y marzo, convirtiéndose en la peor temporada registrada en la región en las últimas seis décadas. La organización ecologista advierte de que la combinación entre crisis climática, sequías extremas y falta de recursos para prevención y combate temprano está agravando dramáticamente el riesgo de catástrofes forestales.
La magnitud de los incendios en la Patagonia duplicó incluso la ya grave temporada anterior y multiplicó por diez el promedio de pérdida forestal registrado en años recientes. Las llamas afectaron parques nacionales emblemáticos como Los Alerces y Los Glaciares, además de destruir viviendas, plantaciones y enormes extensiones de bosque nativo. Greenpeace acusa además al Gobierno de Javier Milei de impulsar recortes en conservación ambiental en un momento especialmente crítico para los ecosistemas del sur argentino.
Incendios en la Patagonia: Argentina sufrió la peor devastación forestal de los últimos 60 años
Greenpeace alerta de un escenario crítico tras una temporada récord de incendios que arrasó parques nacionales, bosques nativos y viviendas en el sur argentino.
La sequía extrema y el calor inusual transformaron a los bosques del sur argentino en auténticos polvorines. Los científicos confirman que el calentamiento de la atmósfera multiplica la agresividad de las llamas, avivadas por las ráfagas de viento características de la región.
El factor humano detrás de los siniestros evidencia una alarmante falta de responsabilidad ciudadana. El retraso en detectar los primeros focos, sumado a las imprudencias agrarias, terminó devastando parajes y bosques nativos que, según los científicos, tardarán un siglo en regenerarse por completo.
Incendios en la Patagonia: más de 60.000 hectáreas arrasadas por el fuego
La última temporada de incendios en la Patagonia dejó una devastación forestal nunca vista en décadas. Greenpeace calcula que entre octubre de 2025 y marzo de 2026 el fuego destruyó 60.845 hectáreas de bosques andino-patagónicos en Argentina.
La superficie afectada equivale aproximadamente a tres veces el tamaño de la ciudad de Buenos Aires y supera ampliamente las cifras registradas durante temporadas anteriores. El informe señala que el área quemada se duplicó respecto al año pasado y fue diez veces superior al promedio registrado entre 2022 y 2024.
Los expertos consideran que la magnitud de esta catástrofe convierte a la última campaña en la peor temporada de incendios forestales sufrida en la Patagonia argentina en los últimos 60 años.
Las llamas afectaron algunos de los espacios naturales más importantes del país, incluyendo los parques nacionales Los Alerces y Los Glaciares, además de otras áreas protegidas y zonas rurales del sur argentino.
El avance del fuego durante los incendios en la Patagonia provocó también importantes daños materiales, destruyendo viviendas, plantaciones forestales y ecosistemas de enorme valor ecológico y turístico para la región.
La crisis climática agrava el riesgo de incendios forestales
Greenpeace sostiene que los incendios en la Patagonia están estrechamente vinculados al agravamiento de la crisis climática global. El aumento de temperaturas, las sequías prolongadas y la reducción de humedad favorecen escenarios mucho más extremos para la propagación del fuego.
Los científicos llevan años advirtiendo de que el cambio climático está intensificando la frecuencia y virulencia de los incendios forestales en numerosas regiones del planeta. En el caso de la Patagonia, las condiciones secas y los fuertes vientos crean un entorno especialmente vulnerable.
La organización ambiental considera que los gobiernos deben dejar de minimizar la gravedad del problema y aumentar urgentemente los recursos destinados a prevención, vigilancia y combate temprano de incendios.
Según Greenpeace, resulta imprescindible reforzar la cantidad de brigadistas, mejorar la infraestructura de respuesta y ampliar las capacidades de actuación tanto a nivel provincial como nacional.
Los expertos alertan además de que los grandes incendios en la Patagonia no solo destruyen bosques, sino que también generan graves impactos sobre la biodiversidad, el clima y las comunidades humanas que dependen de estos ecosistemas.
La mayoría de los incendios tienen origen humano
Uno de los datos que más preocupa a Greenpeace es que cerca del 95 % de los incendios en la Patagonia se originan por causas humanas. Por ello, la organización considera fundamental reforzar las políticas de prevención y concienciación social.
Las causas pueden incluir negligencias, quemas descontroladas, actividades productivas o incendios provocados intencionadamente. En muchos casos, las condiciones climáticas extremas facilitan que pequeños focos se conviertan rápidamente en grandes catástrofes forestales.
Los ecologistas insisten en que prevenir resulta mucho más eficaz y económico que combatir incendios una vez fuera de control. La vigilancia temprana y la educación ambiental son consideradas herramientas clave para reducir riesgos.
Greenpeace reclama además endurecer las sanciones contra quienes destruyen bosques nativos y fortalecer las leyes ambientales destinadas a proteger ecosistemas especialmente vulnerables.
Los expertos recuerdan que la recuperación natural de los bosques, tras los incendios en la Patagonia puede tardar décadas, especialmente en áreas afectadas por incendios de gran intensidad y extensión.
Greenpeace acusa al Gobierno de Javier Milei de recortar recursos
La organización ambiental criticó duramente al Gobierno de Javier Milei por los recientes recortes presupuestarios aplicados a programas de conservación y administración de áreas protegidas en Argentina.
Según Greenpeace, resulta especialmente grave reducir fondos destinados a parques nacionales después de sufrir dos de las peores temporadas de incendios forestales de la historia reciente en la Patagonia.
Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, acusó al Ejecutivo argentino de combinar “negacionismo, negligencia y desidia” frente a una situación ambiental cada vez más crítica.
La organización también cuestionó la intención del Gobierno de flexibilizar la Ley de Manejo del Fuego y la Ley de Bosques, normas consideradas fundamentales para la protección ambiental en Argentina.
Los ecologistas sostienen que las multas económicas actuales no bastan para frenar desmontes e incendios en la Patagonia y reclaman medidas más severas para proteger los bosques nativos del país.
Los bosques patagónicos afrontan un futuro cada vez más frágil
Los incendios en la Patagonia representan una amenaza creciente para algunos de los ecosistemas más valiosos de Sudamérica. Los bosques andino-patagónicos albergan una enorme biodiversidad y cumplen funciones esenciales para el equilibrio climático y ambiental.
Además de almacenar grandes cantidades de carbono, estos bosques regulan el ciclo hídrico, protegen suelos y sostienen hábitats fundamentales para numerosas especies animales y vegetales.
Los expertos advierten de que el aumento de incendios extremos podría alterar profundamente el funcionamiento natural de estos ecosistemas y dificultar su recuperación futura.
La pérdida de bosques nativos también afecta directamente a actividades económicas como el turismo, la producción forestal y las economías locales vinculadas al entorno natural patagónico.
Greenpeace insiste en que proteger los bosques requiere combinar prevención, conservación, inversión pública y políticas climáticas mucho más ambiciosas frente al avance de las crisis ambientales globales.
Los recortes que se les han hecho a los presupuestos por orden del presidente Milei han dejado bajo mínimos a los equipos de guardaparques y brigadas de emergencia. El colectivo ecologista acusa a la Casa Rosada de desmantelar las normativas de protección del suelo con fines meramente corporativos.
La desaparición de la cubierta vegetal andina altera el ciclo del agua y libera millones de toneladas de carbono acumulado. El impacto ecológico amenaza también al sustento de las poblaciones locales, cuya economía depende directamente del turismo de naturaleza.
Conclusiones de los nefastos incendios en la Patagonia
Los incendios en la Patagonia dejaron una devastación histórica que vuelve a poner en evidencia la fragilidad de los ecosistemas frente al cambio climático y la presión humana. Más de 60.000 hectáreas de bosques nativos desaparecieron durante una temporada considerada la peor de las últimas seis décadas en el sur argentino.
Mientras científicos y organizaciones ambientales reclaman más prevención y recursos, crece la preocupación por el impacto de los recortes presupuestarios y por el futuro de unos bosques fundamentales para la biodiversidad, el clima y las comunidades patagónicas. La recuperación de estas áreas podría tardar generaciones enteras.
¿Cuántas hectáreas quemaron los incendios en la Patagonia?
Los incendios arrasaron más de 60.000 hectáreas de bosques andino-patagónicos en Argentina.
¿Por qué fueron tan graves los incendios?
La combinación de sequías, altas temperaturas, crisis climática y causas humanas agravó la propagación del fuego.
¿Qué parques nacionales resultaron afectados?
Entre los espacios dañados figuran los parques nacionales Los Alerces y Los Glaciares.
¿Qué denunció Greenpeace?
La organización criticó los recortes ambientales del Gobierno argentino y reclamó más recursos para prevención y combate de incendios.
¿Qué porcentaje de incendios tiene origen humano?
Greenpeace estima que alrededor del 95 % de los incendios forestales se inicia por causas humanas.











