La central nuclear de Palisades, situada junto al lago Michigan, ha dado un paso importante para volver a producir electricidad. Holtec International anunció que el 30 de agosto de 2026 comenzó el proceso de carga de combustible en el reactor, después de más de cuatro años de cierre.
El proyecto aspira a protagonizar la primera reactivación de una central nuclear comercial estadounidense que había entrado en desmantelamiento. Pero cargar el reactor todavía no significa suministrar electricidad a la red, una diferencia importante para entender hasta dónde llega este anuncio.
Más de medio siglo de historia
Palisades empezó su actividad comercial en 1971 y dejó de funcionar el 20 de mayo de 2022. Cuando cerró, acumulaba más de cincuenta años de servicio, según confirmó entonces Entergy, su anterior propietaria.
El cierre coincidió con el final de un contrato de compra de electricidad y con la estrategia de Entergy de abandonar la generación destinada al mercado mayorista. Holtec adquirió la instalación en junio de 2022 para desmantelarla, aunque después impulsó su recuperación.
Qué entra en el reactor
El núcleo está diseñado para albergar 204 conjuntos de combustible, combinando material nuevo y parcialmente utilizado en ciclos anteriores. Holtec vincula esta configuración con una potencia eléctrica de 805 megavatios, la capacidad prevista para la instalación.

La carga sitúa a la planta en el denominado “Modo 6”, una fase definida en sus especificaciones técnicas. “La carga de combustible en el reactor de Palisades es un hito importante”, afirmó Fadi Diya, máximo responsable nuclear de Holtec.
Las reparaciones del regreso
La preparación ha incluido inspecciones de la vasija del reactor, trabajos en los tubos de los generadores de vapor y la limpieza de sus circuitos. También se han renovado componentes y revisado equipos que deberán responder durante la futura operación.
En julio de 2026, Holtec comunicó que había completado los grandes proyectos de rehabilitación, incluida la instalación y prueba de una nueva máquina para manipular combustible. En aquel momento todavía quedaban más de 5.000 tareas individuales de mantenimiento, comprobación y preparación.
El trabajo también ha abarcado la formación y recualificación de los operadores. Recuperar una instalación de este tipo exige preparar tanto las máquinas como a las personas que van a manejarlas cada día.
Quién financia la reapertura
El Departamento de Energía de Estados Unidos cerró en septiembre de 2024 un préstamo de 1.520 millones de dólares para apoyar la recuperación de Palisades. Michigan, por su parte, comprometió 300 millones para actuaciones como mejoras de infraestructura, combustible y formación.
A ese respaldo se suman acuerdos de compra de electricidad a largo plazo con Wolverine Power Cooperative y Hoosier Energy. En la práctica, esos contratos aportan compradores para la futura producción, una pieza importante para sostener económicamente el proyecto.
El Departamento de Energía calcula que la iniciativa permitirá mantener o respaldar unos 600 puestos de trabajo permanentes. Además, prevé más de 1.000 empleos durante las paradas periódicas de recarga y mantenimiento, por lo que el impacto alcanza también a la economía local.
El balance ambiental
¿Por qué recuperar esta central? Uno de los argumentos es disponer de generación estable aprovechando infraestructura existente. El Gobierno de Michigan estimó en 2024 que la reactivación podría evitar 4,47 millones de toneladas de CO₂ anuales, una previsión que no debe confundirse con una reducción ya conseguida.
La Administración de Información Energética estadounidense explica que los reactores no emiten CO₂ durante su funcionamiento. Sin embargo, extraer y procesar uranio, fabricar combustible y construir las instalaciones requiere energía y genera emisiones asociadas.
También quedan los residuos radiactivos, que necesitan almacenamiento y controles específicos. Es una responsabilidad que continúa mucho después de producir la electricidad que llega a los hogares.
El lago también cuenta
La evaluación ambiental de la reapertura examinó las captaciones de agua del lago Michigan, sus posibles efectos sobre los peces y los datos históricos de aguas subterráneas. Según explicó el laboratorio nacional PNNL el 3 de septiembre de 2026, los reguladores concluyeron que el reinicio no produciría impactos ambientales significativos.
Ese resultado pertenece a la revisión ambiental, mientras que la seguridad del diseño y del funcionamiento se estudia por separado. El propio PNNL subraya esta distinción, relevante en una instalación que debe demostrar que está preparada para volver a operar.
Los pasos pendientes
El informe diario de la Comisión Reguladora Nuclear estadounidense (NRC) del 16 de septiembre de 2026 situaba a Palisades en el 0 % de potencia. El dato ayuda a poner el anuncio en perspectiva, porque la carga debe ir seguida de pruebas, inspecciones y actividades de arranque.
Holtec no fijó en su anuncio una fecha concreta para el regreso comercial. El comunicado oficial sobre el inicio de la carga de combustible fue publicado el 30 de agosto de 2026 en Holtec International.
Imagen: Entergy











