Veinticinco tortugas lora, una de las especies marinas más amenazadas del planeta, fueron rescatadas recientemente tras quedar atrapadas en aguas frías que pusieron en grave riesgo sus vidas. La tortuga lora (Lepidochelys kempii), considerada en peligro crítico de extinción, es especialmente vulnerable a los descensos bruscos de temperatura, un fenómeno conocido como “aturdimiento por frío”.
Cuando la temperatura del agua baja repentinamente, estos reptiles de sangre fría reducen su actividad, pierden la capacidad de nadar y pueden quedar a la deriva o varadas en la costa.
El rescate se llevó a cabo gracias a la rápida acción de voluntarios, biólogos marinos y autoridades ambientales, quienes patrullaron playas y zonas costeras tras un frente frío intenso. Las tortugas fueron encontradas debilitadas, con movimientos lentos y signos claros de hipotermia. Cada minuto era crucial para evitar consecuencias fatales, por lo que fueron trasladadas de inmediato a centros especializados de rehabilitación.
Tortugas lora rescatadas tras quedar aturdidas por el frío en Nueva Inglaterra
Un grupo de 25 tortugas marinas lora, especie considerada en peligro crítico de extinción, fue trasladado en avión a los Cayos de Florida subtropicales para calentarse y recibir tratamiento, informó este miércoles el Hospital de Tortugas.
Cuando la temperatura del agua baja repentinamente, estos reptiles de sangre fría reducen su actividad, pierden la capacidad de nadar y pueden quedar a la deriva o varadas en la costa.
Las tortugas, víctimas de ‘aturdimiento por frío’ en aguas de Nueva Inglaterra, fueron rescatadas y luego transportadas con cuidado en cajas de plátanos desde el Acuario de Nueva Inglaterra hasta el Aeropuerto Internacional de Marathon en los Cayos de Florida.
Un traslado urgente para salvar a la tortuga marina más amenazada
«Las tortugas marinas son ectotérmicas, eso significa que adquieren la temperatura del aire y del agua que las rodea. Cualquier temperatura por debajo de los 50 grados Fahrenheit (10 C) puede convertirse en un evento de mortalidad para una tortuga», explicó en un comunicado Bette Zirkelbach, directora del Hospital de Tortugas.
Detalló que, debido al calentamiento global, las tortugas permanecen en la bahía de Cape Cod más tiempo de lo normal y, cuando llega de repente una ola de frío intenso, las pequeñas tortugas quedan atrapadas.
«El ‘aturdimiento por frío’ es una reacción hipotérmica que ocurre cuando las tortugas marinas están expuestas al agua fría durante un tiempo prolongado. Normalmente hace que dejen de comer y nadar», agregó.
El papel del Hospital de Tortugas en la recuperación de estos ejemplares
A su llegada al Hospital de Tortugas, los ejemplares fueron sometidos a exámenes para detectar posibles casos de neumonía, infecciones u otras afecciones.
Durante su estancia en los Cayos de Florida, las tortugas permanecerán en tanques exteriores con agua cálida hasta recuperar su actividad normal. Su tiempo de tratamiento y rehabilitación dependerá de los resultados obtenidos, indicaron los responsables.
«El ‘aturdimiento por frío’ es una reacción hipotérmica que ocurre cuando las tortugas marinas están expuestas al agua fría durante un tiempo prolongado. Normalmente hace que dejen de comer y nadar», agregó.
Las lora, ‘Lepidochelys kempii’, son la especie de tortuga más rara y más amenazada del mundo y suele vivir en el océano Atlántico desde Terranova hasta Venezuela, encontrándose por todo el Caribe y el golfo de México.
Este rescate pone de relieve la fragilidad de la tortuga lora y los múltiples desafíos que enfrenta, desde el cambio climático y la contaminación hasta la pesca incidental. Cada ejemplar salvado representa una esperanza para la supervivencia de la especie, cuya población ha disminuido drásticamente en las últimas décadas.
Asimismo, el evento subraya la importancia del trabajo coordinado entre la comunidad científica y la sociedad civil. La protección de especies en peligro crítico no solo depende de grandes políticas ambientales, sino también de la acción inmediata, la conciencia colectiva y el compromiso de proteger la biodiversidad marina frente a un entorno cada vez más cambiante. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE



















