Massachusetts quitó dos presas del río Coonamessett, en Cape Cod, y convirtió antiguos campos de arándanos en 22,7 hectáreas de humedales, donde ya han vuelto más de 200 especies de plantas nativas

Publicado el 28 de septiembre de 2026 a las 20:42
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Vista aérea del río Coonamessett serpenteando entre humedales restaurados en Cape Cod

El río Coonamessett, en Massachusetts (Estados Unidos), ha recuperado 22,7 hectáreas de humedales tras una restauración que incluyó la retirada de dos presas. Las obras del tramo bajo terminaron en 2020 y, según NOAA Fisheries, más de 200 especies de plantas nativas volvieron a un paisaje antes dominado por el cultivo de arándanos.

La recuperación de este pequeño río de Falmouth, en Cape Cod, continuó con otra intervención terminada en 2025. Su historia muestra hasta qué punto cambiar el recorrido del agua puede transformar un terreno agrícola abandonado y devolver espacio a la vida silvestre.

Dos presas menos

La primera fase concluyó en 2018 con la retirada de la presa Lower Bog. La segunda terminó en 2020 e incluyó la eliminación de Middle Bog y la recuperación de otros terrenos cultivados. Ambas actuaciones sumaron los 56 acres de humedales (unas 22,7 hectáreas) que recoge el balance de NOAA.

También se sustituyeron tres conductos deteriorados bajo John Parker Road por un paso de agua más amplio. En conjunto, el proyecto abrió unos 3,5 kilómetros de río al tránsito de peces y restauró alrededor de 1,4 kilómetros de cauce.

Detrás de esas cifras había siglos de modificaciones. Desde el siglo XVIII, las presas y otras barreras habían dificultado las migraciones, mientras que la agricultura había convertido humedales en campos de arándanos. Recuperar la conexión entre los distintos tramos era una parte esencial del trabajo.

El agua vuelve al suelo

Las antiguas explotaciones habían dejado un paisaje preparado para controlar el agua. El río se había ensanchado y enderezado, y las capas de arena añadidas para favorecer los arándanos cubrían el suelo original. Abandonar el cultivo dejaba esas alteraciones sobre el terreno.


¿Cómo se consigue que vuelva un humedal? Un estudio publicado en abril de 2025 en Applied Vegetation Science, que analizó Coonamessett y otros dos conjuntos de antiguas explotaciones, apunta a la recuperación de las condiciones del agua. Las intervenciones incluyeron rellenar zanjas y crear pequeños desniveles que permiten distintos grados de humedad.

Los investigadores observaron que buena parte de la vegetación se regeneró por sí misma, aunque también hubo siembras y plantaciones de árboles y arbustos. En sus ensayos, las semillas germinaron mejor en suelos saturados de agua que en los bien drenados. La diversidad de plantas aumentó tras la restauración y se mantuvo durante varios años de seguimiento.

Peces con camino de vuelta

Entre los beneficiarios están dos especies conocidas en Estados Unidos como “river herring”, el alewife y el blueback herring. Pasan buena parte de su vida en el mar y regresan al agua dulce para reproducirse. Por eso necesitan que el recorrido entre ambos ambientes siga abierto.

Estos peces también sirven de alimento a otras especies, como el bacalao y la lubina rayada. Facilitar sus desplazamientos ayuda a mantener relaciones entre animales que viven en ambientes distintos. Lo que ocurre en un arroyo pequeño puede tener consecuencias más allá de sus orillas.

Pero disponer de un paso abierto no garantiza por sí solo la recuperación de las poblaciones. NOAA identifica otras presiones, como las capturas accidentales, la contaminación y la pérdida de hábitat. El éxito de las obras debe acompañarse de seguimiento para conocer cómo responden los peces.

Otras ocho hectáreas

La actuación posterior se centró en el tramo alto del Coonamessett. Según la División de Restauración Ecológica de Massachusetts, las obras terminaron en el verano de 2025 y recuperaron otros 20 acres de antiguos campos de arándanos, aproximadamente ocho hectáreas.

El proyecto se diseñó para eliminar siete barreras al paso de peces y corregir zanjas sin salida donde podían quedar atrapados. También contempló recuperar un cauce más variado, con zonas de diferente profundidad y velocidad. Son detalles que cambian las condiciones que encuentran los animales durante su recorrido.

Un humedal para el pueblo

Los vecinos también han ganado un lugar que pueden recorrer y conocer. La restauración se acompañó de senderos, pasarelas y paneles sobre la historia del río y su entorno. Algunos itinerarios facilitan el acceso a personas con movilidad reducida.

El Coonamessett River Trust mantiene programas de seguimiento y actividades educativas vinculadas al río. Esa participación permite acercar la recuperación del humedal a escolares y vecinos, además de mantener la observación del ecosistema después de las obras. El trabajo continúa cuando las excavadoras se marchan.

Massachusetts incluyó la finalización del tramo alto entre los hitos de su balance de restauración de 2025. El comunicado oficial sobre ese balance fue publicado el 5 de junio de 2026 por la División de Restauración Ecológica de Massachusetts.

Imagen: Adam Soule / NOAA Fisheries

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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