Entre marzo y julio de este 2026, SEO/BirdLife realizó un seguimiento de aves en el Tancat de la Pipa, en Valencia, confirmando que este enclave tiene un valor ecológico incalculable que se debe proteger.
La DANA de octubre de 2024 dejó la reserva en un estado catastrófico, pero este año empieza a mostrar mejorías con los avistamientos de las 15 parejas de pato colorado o las 12 de focha común.
A diferencia del arrozal de l’Albufera, este espacio de cerca de 40 hectáreas mantiene sus niveles de agua todo el año. Esta estabilidad hídrica es lo que permite a las aves completar con éxito sus ciclos de reproducción.
La Confederación Hidrográfica del Júcar, SEO/BirdLife y Acció Ecologista-Agró colaboran en la conservación del área, ya que es un espacio de suma importancia para especies vulnerables como el carricerín real.
Tancat de la Pipa: 69 parejas de aves confirman la recuperación de este refugio
El seguimiento científico llevado a cabo por el equipo técnico de SEO/BirdLife entre los meses de marzo y julio de 2026 ha servido para recordar el valor ecológico que posee el Tancat de la Pipa para la preservación de la avifauna en el Parque Natural de l’Albufera.
Los biólogos encargados de realizar las observaciones pertinentes durante esta campaña de nidificación registraron 69 parejas reproductoras de 9 especies diferentes, algunas de las cuales son unos bioindicadores de suma importancia, puesto que, si el ecosistema no está sano, estos animales no se quedarán ni harán vida allí.
La DANA pasó factura, pero este año se notan mejorías
El éxito de esta campaña contrasta con el de 2025, que sufrió las consecuencias directas de la DANA de octubre de 2024, lo que alteró los ecosistemas valencianos y los ciclos de reproducción de las especies autóctonas.
Este año, sin embargo, las condiciones de la reserva han mejorado significativamente: con las aguas de las lagunas en altos estándares de pureza, una gran abundancia de invertebrados que sirven como alimento y unas praderas acuáticas en perfecto estado, las aves han vuelto a encontrar en este humedal el lugar ideal para reproducirse.
Entre las especies observadas destacan las 12 parejas de focha común, las 15 de pato colorado y varias parejas de paseriformes de cañizales, como son el carricerín real, catalogado como especie vulnerable, y la buscarla unicolor. Que estas aves aniden durante largos periodos en el Tancat de la Pipa convierte a este humedal en un refugio de suma importancia para la biodiversidad.
No todo son buenas noticias; las consecuencias de la DANA afectan de diferente forma a las especies, como la focha común, que ha visto reducidas a la mitad las parejas censadas respecto a antes de la tragedia. Sin embargo, el pato colorado logró recuperar unos registros muy parecidos a los que tenía antes de la riada.
La importancia del Tancat de la Pipa
El Tancat de la Pipa tiene una gran diferencia respecto al resto de l’Albufera: mantiene los mismos niveles de agua durante todo el año, mientras que el resto del territorio depende de los ciclos de inundaciones de los cultivos de arroz. Esto se traduce en que las aves disponen de un humedal con estabilidad hídrica permanente que les permite completar con éxito la cría de sus polluelos.
A esta diferencia hay que sumarle la cobertura de macrófitos, que resultan esenciales para el ecosistema. Estas plantas subacuáticas sirven de escondite ante los depredadores terrestres o aéreos, limpian el agua actuando como depuradoras y sirven de ecosistema para los pequeños organismos de los que se alimentan las crías.
«La evolución observada durante esta temporada confirma la capacidad de recuperación que pueden presentar los humedales restaurados cuando cuentan con una gestión adecuada. «Aunque algunas especies todavía podrían estar acusando los efectos de la DANA, el mantenimiento de poblaciones reproductoras de aves tan exigentes como el pato colorado o la focha común es una señal muy positiva para el futuro del espacio», declaró la técnica de SEO/BirdLife en la Comunitat Valenciana, Carmen Vives.
Origen y gestión del Tancat de la Pipa
El Tancat de la Pipa surge como consecuencia de la transformación de un antiguo arrozal de 40 hectáreas, ubicado en el margen norte de la laguna, que en 2009 se convirtió en dos lagunas permanentes de filtros verdes.
El espacio es de titularidad pública y pertenece a la Confederación Hidrográfica del Júcar, que la gestiona en colaboración directa con la ONG SEO/BirdLife y el grupo ecologista Acció Ecologista-Agró.
Pasados 15 años de su puesta en marcha, el Tancat de la Pipa se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de restauración ecológica dentro del Parque Natural. Desde 2019 forma parte, además, de las Reservas Ornitológicas de SEO/BirdLife, un reconocimiento a su importancia para la protección de las aves y de los ecosistemas acuáticos asociados.



