En un antiguo pueblo minero en las montañas de Colorado convertido en estación científica, cerca de Gothic, vive Billy Barr, solo. Lleva desde el año 1974 apuntando la temperatura, la nieve caída y cuánto espesor se acumula, una rutina que se ha convertido en un valioso registro climático.
Hasta el pasado 7 de agosto, la temporada 2025-2026 acumuló 4,59 metros de nieve, menos de la mitad de su media, que se sitúa en 10,1 metros. El año de menos registro databa de la temporada 1976-1977, pero ahora se ha superado. El déficit es del 55%, y lo que se ha batido, hasta en 42 ocasiones, es el récord de temperatura máxima.
Un pueblo convertido en laboratorio
Gothic cuenta con el Laboratorio Biológico de las Montañas Rocosas (RMBL) desde el año 1928. Está situado en un asentamiento minero abandonado, a unos 2.900 metros de altitud. Cerca de 200 científicos y estudiantes acuden cada verano para investigar las plantas, los animales, el agua y el clima.
Barr fue uno de esos estudiantes, llegó en 1972 y dos años después inició los registros de sus observaciones.
El invierno que rompió sus números
Con todo lo que evoluciona el mundo, sus métodos no lo han hecho tanto, más bien nada. Cada día mide la nieve recién caída, comprueba la profundidad, calcula la cantidad de agua y anota la temperatura, el viento y cuál es el estado de la capa de nieve.
El pasado invierno dejó un máximo estacional de solo 123 centímetros de nieve sobre el suelo y la primera lluvia de diciembre que se registraba en la serie. Fue el invierno, de todos los que ha medido, que dejó la nieve con más densidad.
Ian Breckheimer, investigador del RMBL, concluyó tras un análisis que la escasez de nieve caída está muy por debajo de la secuencia histórica. Si no hay un calentamiento como el del último año, un episodio similar debería darse como poco en 200 años y, como mucho, en 1.000 años. Pero con el clima actual y las previsiones, esto debería volver a pasar entre los próximos 25 y 5 años.
Un archivo que ya forma parte de la ciencia
Lo más importante de este registro es que se ha repetido cada día durante más de 50 años, y los datos han servido para llevar a cabo investigaciones sobre el bosque, ciclos de carbono, deshielo y floración.
Un estudio basado en los datos indica que el deshielo se ha adelantado unos cuatro días por década y la floración del lirio glaciar también se inicia antes.
La nieve hace funciones de embalse natural, guarda el agua durante el invierno y, en primavera y verano, durante el deshielo, abastece ciudades, cultivos, ríos y ecosistemas.
El reto de no perder la serie
Mientras su salud se lo permita, Barr ha confirmado que seguirá haciendo las mediciones cada día, pero tiene 74 años y su trabajo siempre ha sido voluntario. Ahora habrá que ir pensando cómo encontrar un relevo, y eso es un reto casi tan complicado como el trabajo realizado hasta la fecha.
La información oficial se ha publicado en Gothic Weather.



