En colaboración con Greenpeace y con numerosas entidades de referencia del sector, como APPA, UNEF o la Fundación Renovables, la campaña ha buscado impulsar una transición rápida hacia un sistema energético basado en el uso de energías renovables, para adaptarse a los objetivos marcados por la Unión Europea, transmitir a la población cultura energética y denunciar las irregularidades del sistema energético español.
ANPIER, la Asociación Nacional de Productores Fotovoltaicos, ha llegado hoy a la Plaza do Obradoiro de Santiago de Compostela para poner el broche final a su campaña “Camino del Sol”, la mayor movilización social del sector fotovoltaico en España para pedir un cambio en el modelo energético.
En colaboración con Greenpeace y con numerosas entidades de referencia del sector, como APPA, UNEF o la Fundación Renovables, la campaña ha buscado impulsar una transición rápida hacia un sistema energético basado en el uso de energías renovables, para adaptarse a los objetivos marcados por la Unión Europea, transmitir a la población cultura energética y denunciar las irregularidades del sistema energético español.
La recta final de esta campaña ha tenido lugar en Galicia, donde más de 1.500 afectados y allegados a esta causa se han sumado a la iniciativa organizada por ANPIER de realizar parte del Camino de Santiago como gesto simbólico de apoyo a la campaña “Camino del Sol”. La marcha ha concluido hoy en la Catedral de Santiago de Compostela tras 17 días de actividades desarrolladas por toda España.

Con el objetivo de mostrar todos los beneficios de apostar por las fuentes de energía limpia, ANPIER ha recorrido 17 ciudades españolas, entre ellas, Málaga, Almería, Albacete, Murcia, Valencia, Barcelona, Zaragoza, Pamplona, Valladolid o Lugo.
A lo largo de esta campaña, ANPIER se ha ido reuniendo con numerosos líderes políticos, como el presidente del Gobierno de Murcia, Pedro Antonio Sánchez López, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, o la presidenta del Parlamento navarro, Ainhoa Aznárez, entre otros muchos representantes políticos de todas las formaciones como PSOE, PP, UPN, Ciudadanos, Podemos etc.
A todos ellos se les ha planteado la revisión del modelo energético actual hacia un sistema basado en las energías renovables, esenciales para garantizar un mix energético eficiente, ya que no sólo son fuentes respetuosas con el medio ambiente, sino también competitivas en términos económicos.
62.000 familias afectadas

Este sector representa los intereses de más de 62.000 familias españolas que han
invertido 20.000 millones de euros en plantas fotovoltaicas, y que se han visto
afectadas por el cambio del marco regulatorio y del sistema retributivo de primas, con
carácter retroactivo.
En 2014, en España apenas se instalaron 7 MW nuevos, mientras en Alemania
durante ese mismo año se instalaron 2.000 MW, casi la mitad de la potencia
acumulada en España en la última década; y en Reino Unido, más de 2.500 MW.
Fuera de la Unión Europea destacan China (11.300 nuevos MW), Japón (6.900
nuevos MW) y Estados Unidos (4.200 nuevos MW) sólo en 2013. Un panorama que
pone de manifiesto la congelación casi total de las inversiones en nuevas plantas
fotovoltaicas que ha generado el cambio del marco regulatorio energético en España.
Perfil del pequeño productor
El pequeño y mediano productor está formado por profesionales y asalariados de
clase media que en un 26%, y según un análisis realizado por ANPIER en 500
instalaciones de entre 10 y 100 KW, confirmó anteponer la seguridad a la rentabilidad
frente a un 10% que consideró la rentabilidad como principal variable para emprender
la instalación. El 60% afirma que la motivación ética motivó su decisión de embarcarse
en el desarrollo y generación de energía solar fotovoltaica.
Con la reforma del sector eléctrico, al cambiar drásticamente la estructura de la
amortización, el 100% ha tenido que refinanciar o soportar los pagos mensuales con
recursos propios. Esto ha obligado a aportar garantías adicionales a los bancos,
aceptando, además, tipos de interés más altos a cambio de extender los periodos de
amortización, de tal manera que hiciera posible soportar los pagos mensuales. El 15%
de los encuestados tienen mensualidades pendientes con las entidades bancarias que
les financiaron.
Hay que tener en cuenta que el Ministerio de Industria impulsó este tipo de
operaciones y recomendaba financiar el 80% de la inversión. El 79% de los
productores aportaron garantías personales frente a la banca, sus propias viviendas
en la gran mayoría de los casos. El 23% de los productores soporta, además, un
derivado financiero que les impide mejorar sus condiciones financieras al contar con
un suelo que no permite repercutir toda la caída del Euríbor de los últimos años.
El 80% de las plantas, inviables económicamente
A las disposiciones retroactivas impuestas a los productores españoles de energías
renovables, con una reducción media del 30% en los ingresos durante los ejercicios
2011 a 2013, se sumó desde el 28 de diciembre de 2012, un nuevo impuesto –
indiscriminado, para toda clase de energías, contaminantes o no— del 7%, para la
generación, lo que sumado a las consecuencias de las medidas adoptadas en 2010,
colocan en situación inviable al 80% de las plantas españolas de energía solar
fotovoltaica; prácticamente todas las que han necesitado financiación externa para su
primer establecimiento.

España gasta 158 millones de euros al día en importar energía fósil
En España, las renovables representan en torno al 1% del PIB y generan energía limpia y barata, algo esencial si tenemos en cuenta que la dependencia energética en nuestro país se sitúa por encima del 70%, un 20% más que la media europea.Además, cabe destacar que en unos años España podría autoabastecerse energéticamente gracias al sol y al viento y ahorrar así los más de 158 millones de euros que invierte al día para importar energía.
Según ha calculado ANPIER, el equivalente a un estadio de fútbol de placas fotovoltaicas podría suministrar de energía a unos 67 hogares, a un coste en los primeros 10 años de vida de la instalación de 0,17 euros Kw/h, frente a un coste de 0,23 euros Kw/h de la red eléctrica. Pasados esos primeros 10 años de vida de la instalación el coste bajaría hasta los 0,029 euros Kw/h.
Con renovables, cada familia podría ahorrar 406 euros al año
Teniendo en cuenta que el esfuerzo económico que tienen que dedicar los hogares españoles a pagar la factura energética ha crecido un 68% de media en el período 2006-2012, las energías renovables podrían contribuir a invertir esta situación.
Según el informe “El impacto de las energías renovables en los hogares”, elaborado para Greenpeace por la consultora independiente Abay Analistas Económicos y Sociales, en 2030 cada hogar podría ahorrar una media de 406 euros anuales con un sistema eléctrico basado en energías renovables, en comparación con lo gastado en el año 2012. El estudio explica que un sistema eléctrico renovable al 95% supondría un descenso del 34% respecto a 2012 en la factura energética (calefacción, electricidad, etc.) de los hogares.
A esta realidad se suma el posicionamiento generalizado de la población a favor de estas energías. Según el Eurobarómetro de 2013, que consultó a 25.525 ciudadanos de la Unión Europea, el 70% de los europeos ratificaron su preferencia por las energías renovables, un dato que en el caso de España supera ampliamente la media europea, con un 81% de los españoles reclamando un nuevo modelo energético basado en el uso de energías renovables.
Boom fotovoltaico fuera de España
En el escenario internacional, la fotovoltaica como fuente de generación eléctrica está modificando el modelo energético convencional y desplazando las inversiones de los combustibles fósiles hacia la generación distribuida con energía solar y almacenamiento. El valor de los pequeños productores fotovoltaicos, de la microgeneración y de un nuevo perfil de consumidor activo está revolucionando el sistema eléctrico tal y como hoy lo conocemos, y determinará el liderazgo tecnológico en el mundo.
Las consecuencias son un boom de la energía solar fotovoltaica a pequeña escala y del autoconsumo, que pasará de 104 GW en 2014 a 1.800 GW en 2040. Los costes fotovoltaicos se reducirán más de un 50% y se extenderá la paridad de red por todo el mundo. Se producirá la transformación del sector eléctrico desde un modelo centralizado a otro descentralizado por la participación del consumidor en el sistema. Entre 2014 y 2040 se incrementará la generación eléctrica un 56% y las emisiones de CO2 aumentarán un 13%.
Las renovables constituyen la primera inversión energética del mundo y la fotovoltaica representa la mitad de toda esa inversión, con 150.000 millones de euros en 2014. La paridad del coste de la fotovoltaica con el coste de la electricidad en la red ya es una realidad en Europa y España.
Con estas estimaciones, y según ANPIER, España tiene que afrontar un cambio regulatorio y adaptarse a esta nueva realidad para mejorar el coste de producción energético al consumidor final, reducir la dependencia energética del exterior y contribuir a la reducción de la contaminación que generan las energías fósiles.

















