La comunidad rebasa el objetivo de potencia previsto para finales de 2026, aunque todavía necesita 224 instalaciones colectivas para alcanzar la meta de 2.000.
Compartir la electricidad que se genera en una instalación fotovoltaica está ganando terreno en Andalucía. La comunidad alcanzó 71 megavatios de autoconsumo colectivo en junio de 2026, por encima de los 68 MW previstos para el cierre del año. Según los datos presentados por la Junta de Andalucía en la III Cumbre de Comunidades Energéticas, el crecimiento permite anticipar el cumplimiento de la meta de potencia de su hoja de ruta.
El número de instalaciones muestra otra dimensión del avance. Andalucía contaba con 1.776 instalaciones colectivas activas, a falta de 224 para alcanzar el objetivo de 2.000. La potencia mide la capacidad instalada, mientras que el número de proyectos refleja la extensión de esta modalidad de generación compartida.
Para los hogares, los comercios y las empresas, el modelo permite participar en el consumo de electricidad producida por una instalación próxima. La Junta lo considera una vía para promocionar las comunidades energéticas, cuyo desarrollo también requiere organización, financiación y asesoramiento.
El siguiente impulso al autoconsumo incorporará ayudas para los edificios residenciales y los públicos, cuya solicitud se abrirá el 22 de octubre, según anunció el consejero Jorge Paradela. Además, el programa «Hogares vulnerables» contempla el apoyo a las comunidades energéticas integradas, al menos en un 50 %, por ser consumidores vulnerables.
Andalucía supera su meta de autoconsumo compartido
La Junta de Andalucía ha superado el objetivo de potencia instalada con autoconsumos compartidos planteado para finales de 2026 al alcanzar 71 megavatios (MW) en junio de este año y roza las 2.000 instalaciones de autoconsumo compartido.
El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela, ha ofrecido estos datos en la inauguración de la “III Cumbre de Comunidades Energéticas”. Una nueva era para las comunidades energéticas: regulación, financiación y profesionalización”, celebrada en Sevilla y organizada por Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y la Agencia Andaluza de la Energía, en el marco del proyecto europeo REC4EU.
En la hoja de ruta para el desarrollo del autoconsumo colectivo y las comunidades solares y de energía, promovida por la Consejería, a través de la Agencia Andaluza de la Energía, y aprobada en mayo de 2025, se establecía como meta llegar a los 68 MW de potencia con instalaciones colectivas, frente a los 33,7 MW de partida y, a 30 de junio de 2026, Andalucía ya había alcanzado los 71 MW, el 109 % del objetivo previsto.
En cuanto al número de instalaciones para generar y consumir energía renovable de manera compartida en la comunidad, Andalucía se encuentra a poco más de 200 de alcanzar el objetivo que se marcó de duplicar las existentes.
Si la hoja de ruta establecía el poner en marcha 1.000 nuevas instalaciones respecto a enero de 2025, año y medio después la región contaba con 1.776 instalaciones de autoconsumo colectivo en activo, a través de las cuales muchos ciudadanos y empresas andaluzas ya están consumiendo energía verde generada por una misma instalación fotovoltaica próxima a sus viviendas, locales o centros de trabajo.
Este dato supone un avance del 78 % sobre el objetivo de 2.000 instalaciones para finales de 2026, ha informado la Consejería en un comunicado.
Estos resultados confirman que «la apuesta del ejecutivo andaluz por el autoconsumo colectivo, no solo como solución para compartir energía, sino también como un paso previo necesario para el despegue de las comunidades energéticas», y avalan también la transformación energética de Andalucía, la comunidad autónoma con más capacidad de generación eléctrica renovable.
La energía fotovoltaica es la protagonista
Entre las tecnologías limpias destaca la fotovoltaica que, con 13.818 megavatios en funcionamiento, supone el 70,8 % de la capacidad de producción de energía eléctrica renovable en la región.
De esta capacidad, el 16,1 % corresponde al autoconsumo, que continúa extendiéndose entre los hogares, las empresas y las industrias y supera ya las 212.800 instalaciones, según datos de la Agencia Andaluza de la Energía.
Esta hoja de ruta cuenta con diez medidas dirigidas a eliminar barreras, fortalecer las cadenas de valor y mejorar el conocimiento de estas figuras, y abarcan ámbitos clave como la colaboración institucional, la dinamización del mercado, la formación y difusión, la financiación, el asesoramiento técnico o el desarrollo de proyectos piloto.
Además, el consejero ha avanzado que a partir del 22 de octubre también podrán solicitar incentivos al programa “Sector residencial y edificios e instalaciones públicas” para mejorar la eficiencia energética e impulsar la instalación de renovables en viviendas, edificios residenciales y edificios públicos no residenciales.
Asimismo, el programa “Hogares vulnerables” incluye el apoyo a proyectos llevados a cabo por comunidades energéticas que estén conformadas, al menos en un 50 %, por consumidores vulnerables severos.













