La central eólica proyectada en Labraza ha desatado una ola de resistencia social: los vecinos del diminuto pueblo medieval —con apenas unos 75 habitantes— están en pie de guerra ante un proyecto que temen que destruya su paisaje, su patrimonio y su biodiversidad.
El parque eólico será promovido por Aixeindar, una alianza entre Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía, y constará de ocho aerogeneradores de 5 MW cada uno, con torres de casi 200 metros de altura. Esta magnitud ha generado rechazo entre los residentes, que temen que los gigantescos molinos impacten negativamente sobre el carácter histórico y visual del entorno de Labraza.
El conflicto no es solo estético: la plataforma Arabako Errioxa Bizirik denuncia que el proceso se ha llevado a cabo con una falta de participación ciudadana y con un fraccionamiento del proyecto para evitar que se realice una evaluación ambiental estratégica completa de este posible parque eólico en Labraza.
Central eólica de Labraza: Concejo y plataformas vecinales exigen paralizar las obras
El Concejo de Labraza y las plataformas Arabako Errioxa Bizirik, Arabako Mendiak Aske y Araba Bizirik han exigido este sábado la paralización inmediata de la central eólica de esta localidad a la espera de una resolución judicial sobre los recursos presentados contra ella.
El parque eólico será promovido por Aixeindar, una alianza entre Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía, y constará de ocho aerogeneradores de 5 MW cada uno, con torres de casi 200 metros de altura.
El pasado jueves el Gobierno Vasco anunció el inicio de la construcción de este parque eólico en el municipio de Oion en Labraza, el primero que se acomete en Euskadi desde hace veinte años.
Este proyecto está impulsado por Aixeindar, la sociedad público-privada, participada por Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía, que tiene previsto invertir 59 millones de euros.
Las primeras tareas que se van a realizar con ese montante de Labraza tras obtener las licencias correspondientes –Declaración de Impacto Ambiental, Autorización Administrativa, Declaración de Utilidad Pública, Declaración de Montes de Utilidad Pública y las respectivas licencias de obra de Oion y de Aguilar de Codés (Navarra)– se han adjudicado a la firma navarra Ecay.
En una comparecencia pública, representantes del Concejo de Labraza y de estas plataformas han recordado que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha admitido a trámite dos recursos interpuestos contra la autorización administrativa previa y contra el plan especial.
Por ello, han exigido al Ayuntamiento de Oion que «asuma su responsabilidad y suspenda toda actividad relacionada con el proyecto hasta que los tribunales se pronuncien».
Paisaje, avifauna y ecosistemas: impactos que denuncian las plataformas de Labraza
Han alertado de que esta infraestructura pone en «serio riesgo la forma y la calidad de vida» de los vecinos y que provocará una desforestación significativa, afecciones a la avifauna y una alteración irreversible del paisaje y los ecosistemas de la zona de Labraza.
Los portavoces han denunciado que este proyecto responde al «interés privado del oligopolio energético» y no a una planificación responsable y han señalado directamente a EH Bildu en la Alcaldía de Oion por haber cambiado de postura de la oposición inicial a facilitar la tramitación «escudándose en un imperativo administrativo» que han considerado «inexistente».
Por su parte, los promotores defienden que el parque de Labraza generará energía limpia para casi 30.000 hogares y reducirá significativamente las emisiones de CO₂.
Han alertado de que esta infraestructura pone en «serio riesgo la forma y la calidad de vida» de los vecinos y que provocará una desforestación significativa, afecciones a la avifauna y una alteración irreversible del paisaje y los ecosistemas de la zona.
No obstante, los vecinos de la zona de Labraza creen que los beneficios no compensan las amenazas al paisaje histórico y a la rica biodiversidad local. En definitiva, el caso de Labraza pone de relieve una tensión cada vez más común: ¿cómo reconciliar la transición energética con la conservación del patrimonio natural y cultural? Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE



















