España se prepara para construir la torre residencial más alta de Europa con 230 metros de altura, 64 plantas y más de 140 millones de inversión

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Por HoyECO
Publicado el: 26 de mayo de 2026 a las 09:42
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TM Tower de Benidorm, la futura torre residencial más alta de Europa con 230 metros de altura.

Benidorm ha empezado a levantar la TM Tower, una torre residencial de 64 plantas y 230 metros en la zona de Poniente. El proyecto prevé 260 viviendas, una inversión de 140 millones de euros y una entrega en el segundo semestre de 2028.

El récord llama la atención, pero la pregunta ecológica es más incómoda. ¿Puede una torre así encajar con una ciudad que quiere recortar CO2, ahorrar energía y gestionar mejor el suelo? La respuesta está en los detalles (energía, materiales, residuos y movilidad).

Un récord que ya se construye

La actualización más reciente es que la obra ya ha pasado del subsuelo a la cota de rasante y empieza la construcción «en vertical» a pocos metros de la playa de Poniente. Raquel Nadal, project control manager de TM Grupo Inmobiliario, lo resumía así, «Benidorm lleva años demostrando que la verticalidad bien planificada es una manera eficiente de optimizar el espacio».

La parte técnica también cuenta su propia historia. La cimentación incluye 355 pilotes y más de 3.500 metros lineales de perforación, con una estructura prevista para soportar unas 85.000 toneladas. También se han hecho ensayos en túnel de viento en la Universidad Politécnica de Madrid con datos recogidos durante dos años en la zona.

Por qué importa en clave climática

El debate no es solo estético, es energético. La Comisión Europea recuerda que, en conjunto, los edificios en la UE concentran alrededor del 40 por ciento del consumo de energía y el 36 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, por la construcción, el uso, las reformas y la demolición.

A cambio, construir en altura puede evitar que la ciudad se extienda y «coma» más territorio. El problema es que un rascacielos también puede traer más demanda de climatización, ascensores y servicios comunes, justo cuando el calor del verano y la factura de la luz aprietan más que antes.

Lo que dice la etiqueta energética del proyecto

En la documentación pública del proyecto aparece un certificado de eficiencia energética fechado el 11 de septiembre de 2025. En ese documento, el consumo de energía primaria no renovable figura en 18,13 kWh por metro cuadrado y año (calificación B) y las emisiones en 3,07 kg de CO2 por metro cuadrado y año (calificación A).

Son números útiles para comparar, porque bajan el debate del «me gusta o no me gusta» al «cuánto consume y cuánto emite». Aun así, el gasto final dependerá del uso real, y ahí entran cosas tan cotidianas como el aire acondicionado en agosto o cómo se gestionan zonas como piscinas climatizadas o spa.

La pista del viento en altura

En Benidorm hay otro dato interesante para el enfoque renovable. En julio de 2025, el Ayuntamiento publicó un estudio de la Universidad de Alicante y el Grupo TM que concluye que un edificio energéticamente autosuficiente en Poniente es factible si se combina energía solar y eólica con almacenamiento.

El estudio también pone cifras sobre la mesa. Habla de amortizaciones estimadas de unos 7 años para la fotovoltaica y 12 años para sistemas eólicos. También explica que se midió el viento con anemómetros, incluso en cubiertas por encima de los 100 metros, durante varios años.

Materiales y residuos, la otra mitad de la huella

Una torre eficiente en uso puede seguir teniendo una huella alta si los materiales no se gestionan bien. Solo la escala de la cimentación, con decenas de miles de toneladas y cientos de pilotes, recuerda que el hormigón y el acero no son neutros en CO2.

A nivel global, el informe de UNEP sobre edificios y construcción advierte de que el sector consume una parte muy grande de la energía mundial y aporta una fracción relevante de las emisiones. También subraya la dependencia de materiales como el cemento y el acero, con un peso enorme en el clima.

Por eso, en obras así, separar y reciclar residuos, reducir desperdicio y controlar polvo y emisiones locales es parte de la sostenibilidad, no un extra. Y si además se priorizan soluciones de circularidad, el beneficio se nota fuera del folleto.

La movilidad decide una parte del resultado

La huella no termina en la puerta de casa. Según EFE, entre los compradores destacan los polacos, seguidos de españoles y ucranianos. Eso apunta a un componente internacional que puede aumentar desplazamientos y consumo estacional si muchas viviendas son segunda residencia.

En el día a día, vivir cerca de la playa puede ayudar si se camina más y se depende menos del coche. Todo depende de cómo se conecte la zona con transporte público y servicios, y de si la ciudad facilita alternativas cómodas.

Y con el clima mediterráneo cada vez más exigente, la adaptación también será clave, sombra, agua bien gestionada y un consumo eléctrico que no se dispare cuando lleguen las olas de calor. Si no, el edificio será alto, pero la factura también.

El certificado oficial de eficiencia energética del proyecto ha sido publicado en la documentación disponible en la ficha de TM Grupo Inmobiliario.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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