En España solo se repara el 39 % de los móviles averiados, según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publicada el 14 de octubre, que atribuye la cifra sobre todo al coste: rara vez se aceptan arreglos de más de 90 euros, mientras una pantalla entera oficial cuesta desde 179 euros.
El 39 % se refiere a los móviles que se estropearon a los encuestados españoles en los últimos cinco años. El tope de 90 euros vale para los dos primeros años de vida del aparato, y a partir del tercero baja a 72 euros.
El tope de los 90 euros
En su nota de prensa, la organización resume que los usuarios casi nunca aceptan pagar por una reparación más del 20 % de lo que costó el aparato. Cita baterías oficiales desde 35 euros y pantallas enteras desde 179 euros.
La batería cabe en el tope. La pantalla lo supera en 89 euros durante los dos primeros años y en 107 a partir del tercero, y equivale al 47 % de los 383 euros que costó de media el teléfono.
En el artículo con los resultados de la encuesta, la OCU apunta que lo que de verdad pagaron por las reparaciones quedó en torno al 18 o 19 % del precio de compra, y que muchas fueron gratuitas.
Seis países y 6500 entrevistas
La OCU hizo la encuesta con otras asociaciones de consumidores en seis países, con 6500 personas de entre 25 y 74 años, 1000 de ellas españolas. Les preguntaron por una lavadora, un aspirador y un móvil. Entre quienes sufrieron una avería, se quedó sin reparar la mitad de las lavadoras y los aspiradores, frente al 61 % de los móviles.
Según la OCU, la razón que se repite siempre es que arreglar el aparato salía demasiado caro. Aun así, solo un 5 % elige los incentivos económicos directos, como bonos públicos o descuentos, como lo que más le animaría a reparar. Los encuestados prefieren servicios de reparación accesibles y rápidos y repuestos baratos y fáciles de encontrar.
También piden información práctica. El 68 % de los españoles considera útil recibir ayuda para reparar el móvil por su cuenta, y el 71 % valora disponer de plataformas con información de mantenimiento y reparación.
Comprar otro en lugar de arreglarlo
Según la OCU, el móvil averiado se sustituyó rápidamente por otro en un 37 % de las ocasiones, algo que considera «sin duda una mala noticia para la sostenibilidad». En un 35 % de los casos, el dueño siguió usando el móvil aunque tuviera algún fallo.
La organización señala que esa conducta es más habitual en los productos en los que pesan más el software y su desactualización. Más del 80 % de los encuestados no cambia la lavadora o el aspirador hasta que deja de funcionar, y con los móviles la proporción baja al 57 %. Si el móvil tiene más de cuatro o cinco años, solo el 4 % lo llevaría a arreglar, frente al 16 % que lo haría con una lavadora.
Lo que la UE exige a los fabricantes desde 2025
Desde el 20 de junio de 2025 se aplica el Reglamento (UE) 2023/1670 de diseño ecológico de teléfonos y tabletas. Obliga a los fabricantes a ofrecer a talleres y usuarios piezas como la batería, la tapa trasera y el módulo de la pantalla durante al menos siete años después de dejar de vender el modelo en la UE.
Esas piezas deben llegar en cinco días hábiles durante los cinco primeros años y en diez en los dos restantes. Desde esa misma fecha, el Reglamento Delegado (UE) 2023/1669 obliga a que los móviles y las tabletas se vendan con una etiqueta energética que incluye una clase de reparabilidad de la A a la E. La Comisión Europea destaca en su página sobre la etiqueta de móviles y tabletas que es la primera vez que se exige algo así a un producto vendido en la UE.

Para la OCU, es una normativa «que ya está mejorando la respuesta de las marcas, aunque deben seguir avanzando». Con la federación europea de consumidores BEUC, comprobó que pueden faltar hasta un 46 % de las piezas de un móvil, y la escala de reparabilidad solo estaba a la vista en 3 de los 10 modelos investigados.
El derecho a reparar sigue pendiente en España
La pieza que falta es la Directiva (UE) 2024/1799, aprobada el 13 de junio de 2024, que obliga al fabricante a reparar, si el consumidor lo pide, bienes como los teléfonos móviles y las tabletas. Según la página de la Comisión sobre la directiva, las reparaciones deberán tener un precio y un plazo razonables, y quien elija reparar tendrá un año más de garantía legal.
Los Estados miembros tenían hasta el 31 de julio de 2026 para incorporarla. El 25 de septiembre, la Comisión envió una carta de emplazamiento a España y a otros 17 países por no comunicar la transposición completa. Así Bruselas reclamó a España que complete el derecho a reparar.
La OCU urge al futuro Gobierno a aprobar sin más retrasos la Ley de Consumo Sostenible, que debe incorporar la directiva, y a ampliar más allá de cinco años la obligación de actualizar el software. Espera que la norma ayude a dejar atrás el usar y tirar.
Lo que las cifras de la OCU no dicen
Los topes de 90 y 72 euros miden lo que los encuestados dicen que pagarían. La OCU da los precios de 35 y 179 euros como mínimos, y la falta de piezas de su estudio europeo llega hasta el 46 %, un máximo que no vale para todos los modelos.
La nota y el artículo tampoco coinciden en la vida útil esperada: la nota habla de ocho años y medio para una lavadora y de apenas cuatro para un móvil, y el artículo, de 10 años para una lavadora o un televisor y de 5 para un teléfono.
La OCU pide mirar antes la garantía. Recuerda que los productos comprados después del 1 de enero de 2022 tienen tres años de garantía, y que en ese plazo el vendedor tiene que repararlos o cambiarlos gratis. Las tiendas ya deben anunciarlo con el cartel A4 de la garantía legal.
La Organización de Consumidores y Usuarios publicó la encuesta el 14 de octubre de 2026, y los resultados completos están en su web.
Foto: Triskal / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)













