Silver Tiger Metals calcula ahora que construir su mina de plata y oro de El Tigre, en Sonora, costará unos 124 millones de dólares. La empresa canadiense lo comunicó el 21 de septiembre de 2026. Son unos 37 millones más que en su informe técnico de enero.
No es la única mina que avanza en México. Entre septiembre y octubre, Cordero, en Chihuahua, y Cerro de Oro, en Zacatecas, lograron sus permisos ambientales federales. Media Luna, en Guerrero, ya produce, así que cada una está en una fase distinta.
Más roca que volar en Sonora
Según el comunicado de Silver Tiger, unos 25 millones del aumento vienen de los movimientos de tierra. Tras el informe de enero, la compañía hizo más sondeos del terreno. El material de clase C, el que solo sale con explosivos, «casi se ha duplicado en el diseño final».

La empresa da otras dos causas. La subida de costes del sector aporta cerca de un 10 % frente a la estimación de 2024. Además, los contratos con proveedores locales salieron más caros.
Esos contratos cubren la trituradora, las cintas de apilado y la planta Merrill-Crowe, donde el metal se separa del líquido. Ese mismo día, Silver Tiger anunció una venta de acciones por 87 millones de dólares canadienses. Según la nota, ese dinero irá a la exploración y el desarrollo de El Tigre, además de al capital de trabajo.
285 personas en la obra
El 20 de octubre, la compañía publicó un balance de la construcción. En El Tigre trabajan 285 personas del equipo mexicano de ingeniería y obra. Llevan 300.000 horas acumuladas y la ingeniería de detalle está al 70 %.
El desbroce de toda la zona ya ha terminado. También está lista la mejora de los 46 kilómetros de carretera entre Colonia Morelos y la mina. El campamento permanente va por el 72 %.

Lo que más falta es la base del proceso. Las plataformas de la pila de lixiviación, las balsas y la planta solo llegan al 14 %. Esa pila es una gran explanada donde el mineral triturado se riega con una solución que disuelve la plata y el oro.
Glenn Jessome, presidente y consejero delegado, dijo que El Tigre «está tomando forma rápidamente». La empresa ha gastado unos 24 millones de dólares. Mantiene la primera colada de metal para diciembre de 2027.
Cordero, plata en Chihuahua
El 5 de octubre, Discovery Mining anunció dos autorizaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Son la de impacto ambiental y la de cambio de uso de suelo de Cordero. Con ellas, según la empresa, cierra el trámite ambiental federal.
Su consejero delegado, Tony Makuch, lo presentó como «un modelo de sostenibilidad para todas las partes interesadas». Es una aspiración de la compañía. Solo podrá comprobarse cuando la mina funcione.
El estudio de viabilidad de febrero de 2024 fijó la inversión inicial en 606 millones de dólares. Prevé otros 291 millones para duplicar la planta hacia el tercer año, de 26.000 a 51.000 toneladas diarias. Calcula 19 años de vida y 302 millones de onzas de plata en reservas.
La fiebre no es solo mexicana. Perú disparó un 45 % su inversión minera en los siete primeros meses de 2026.
Aguas residuales para abastecer Cordero
La Semarnat recuerda en su boletín sobre minería que esta actividad puede aumentar la demanda de agua. También puede retirar vegetación y suelo y emitir contaminantes. Estos pueden empeorar el agua superficial y subterránea, el aire y el suelo.
Para el agua, el estudio de Cordero plantea mejorar las depuradoras de la zona y tender una tubería hasta la mina. Las aguas residuales de los pueblos cercanos, ya tratadas, serían su principal fuente. Algo parecido hace Windhoek con sus aguas residuales desde 1968, aunque allí acaban en el grifo.
El mismo plan calcula que el tajo moverá 1042 millones de toneladas. De ellas, 696 millones serán roca estéril, el material sin valor que se aparta para llegar al mineral.
Dónde se amontona esa roca y cómo se vigila importa tanto como el metal. En España, el vertido minero de Aznalcóllar todavía lo recuerda.
Dos minas en fases opuestas
En Zacatecas, el estado de la mina de Peñasquito, Mining Americas anunció sus permisos el 3 de septiembre. La Semarnat aprobó el cambio de uso de suelo y la evaluación ambiental de Cerro de Oro. Será una mina de oro a cielo abierto con lixiviación en pilas, como El Tigre.
La compañía pagó 5,3 millones de dólares a finales de septiembre para ratificar el permiso de suelo. Lo contó en su informe del 13 de octubre. Aun así, le faltan permisos complementarios y solo habla de decidir la construcción en 2027.
Torex Gold, en cambio, ya explota Media Luna, en Guerrero. Declaró la producción comercial con efecto desde el 1 de mayo de 2025. En el tercer trimestre de 2026, esta mina subterránea sacó 8244 toneladas diarias de media, frente a las 7500 de diseño.
El complejo Morelos, del que forma parte, produjo 131.900 onzas de oro equivalente ese trimestre. Esa medida suma la plata y el cobre convertidos a oro. Por eso no es una cifra solo de Media Luna ni solo de oro.
Sin coste nuevo tras los permisos
Ni Discovery ni Mining Americas han publicado presupuestos posteriores a sus permisos. Los 606 millones de Cordero son de febrero de 2024. Los 28 millones iniciales de Cerro de Oro salen de un estudio preliminar de 2023, con el oro a 1600 dólares la onza.
El Tigre enseña cuánto pueden moverse esas cifras con los sondeos y los contratos reales. Tampoco hay datos públicos del agua que gastará cada mina en marcha. Ni del destino final de sus residuos, una cuestión clave para los pueblos vecinos.
Foto: Silver Tiger Metals












